🤎 Evangelio Enero 21, 2026 🤎Miércoles 2 del tiempo ordinario
Texto del Evangelio (Mc 3,1-6): En aquel tiempo, entró Jesús de nuevo en la sinagoga, y habÃa allà un hombre que tenÃa la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle. Dice al hombre que tenÃa la mano seca: «Levántate ahà en medio». Y les dice: «¿Es lÃcito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?». Pero ellos callaban. Entonces, mirándoles con ira, apenado por la dureza de su corazón, dice al hombre: «Extiende la mano». Él la extendió y quedó restablecida su mano. En cuanto salieron los fariseos, se confabularon con los herodianos contra Él para ver cómo eliminarle.
«¿Es lÃcito en sábado hacer el bien en vez del mal, salvar una vida en vez de destruirla?»
Rev. D. Joaquim MESEGUER GarcÃa - (RubÃ, Barcelona, España)
Hoy, Jesús nos enseña que hay que obrar el bien en todo tiempo: no hay un tiempo para hacer el bien y otro para descuidar el amor a los demás. El amor que nos viene de Dios nos conduce a la Ley suprema, que nos dejó Jesús en el mandamiento nuevo: «Amaos unos a otros como yo mismo os he amado» (Jn 13,34). Jesús no deroga ni critica la Ley de Moisés, ya que Él mismo cumple sus preceptos y acude a la sinagoga el sábado; lo que Jesús critica es la interpretación estrecha de la Ley que han hecho los maestros y los fariseos, una interpretación que deja poco lugar a la misericordia.
Jesucristo ha venido a proclamar el Evangelio de la salvación, pero sus adversarios, lejos de dejarse convencer, buscan pretextos contra Él: «HabÃa allà un hombre que tenÃa la mano paralizada. Estaban al acecho a ver si le curaba en sábado para poder acusarle» (Mc 3,1-2). Al mismo tiempo que podemos ver la acción de la gracia, constatamos la dureza del corazón de unos hombres orgullosos que creen tener la verdad de su parte. ¿Experimentaron alegrÃa los fariseos al ver aquel pobre hombre con la salud restablecida? No, todo lo contrario, se obcecaron todavÃa más, hasta el punto de ir a hacer tratos con los herodianos —sus enemigos naturales— para mirar de perder a Jesús, ¡curiosa alianza!
Con su acción, Jesús libera también el sábado de las cadenas con las cuales lo habÃan atado los maestros de la Ley y los fariseos, y le restituye su sentido verdadero: dÃa de comunión entre Dios y el hombre, dÃa de liberación de la esclavitud, dÃa de la salvación de las fuerzas del mal. Nos dice san AgustÃn: «Quien tiene la conciencia en paz, está tranquilo, y esta misma tranquilidad es el sábado del corazón». En Jesucristo, el sábado se abre ya al don del domingo.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
- «Porque la verdad es que en Él, que tenÃa verdadero cuerpo y verdadera alma de hombre, no era falso ese afecto [apenado]. Por eso se dicen cosas verdaderas cuando se cuenta que se contristó con ira por la dureza de corazón de los judÃos» (San AgustÃn)
- «Otro motivo que endurece el corazón es la cerrazón en sà mismo; construir un mundo en sà mismo. Estos “narcisistas religiosos”, que tienen el corazón duro, buscan defenderse con estos muros que construyen a su alrededor» (Francisco)
- «El Evangelio relata numerosos incidentes en que Jesús es acusado de quebrantar la ley del sábado. Pero Jesús nunca falta a la santidad de este dÃa (cf. Mc 1,21; Jn 9,16). Da con autoridad la interpretación auténtica de la misma: ‘El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado’ (Mc 2,27) (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.173)
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Fuente: https://evangeli.net
Gloria a ti Sr Jesús
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