sábado, mayo 27, 2017

Evangelio Mayo 27, 2017

Día litúrgico: Sábado VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16, 23-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo: lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre. Hasta ahora nada le habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestro gozo sea colmado. Os he dicho todo esto en parábolas. Se acerca la hora en que ya no os hablaré en parábolas, sino que con toda claridad os hablaré acerca del Padre. Aquel día pediréis en mi nombre y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os quiere, porque me queréis a mí y creéis que salí de Dios. Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre».

«Salí del Padre (...) y voy al Padre»
Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano - (Cervera, Lleida, España)

Hoy, en vigilias de la fiesta de la Ascensión del Señor, el Evangelio nos deja unas palabras de despedida entrañables. Jesús nos hace participar de su misterio más preciado; Dios Padre es su origen y es, a la vez, su destino: «Salí del Padre y he venido al mundo. Ahora dejo otra vez el mundo y voy al Padre» (Jn 16,28).

No debiera dejar de resonar en nosotros esta gran verdad de la segunda Persona de la Santísima Trinidad: realmente, Jesús es el Hijo de Dios; el Padre divino es su origen y, al mismo tiempo, su destino.

Para aquellos que creen saberlo todo de Dios, pero dudan de la filiación divina de Jesús, el Evangelio de hoy tiene una cosa importante a recordar: “Aquel” a quien los judíos denominan Dios es el que nos ha enviado a Jesús; es, por tanto, el Padre de los creyentes. Con esto se nos dice claramente que sólo puede conocerse a Dios de verdad si se acepta que este Dios es el Padre de Jesús.

Y esta filiación divina de Jesús nos recuerda otro aspecto fundamental para nuestra vida: los bautizados somos hijos de Dios en Cristo por el Espíritu Santo. Esto esconde un misterio bellísimo para nosotros: esta paternidad divina adoptiva de Dios hacia cada hombre se distingue de la adopción humana en que tiene un fundamento real en cada uno de nosotros, ya que supone un nuevo nacimiento. Por tanto, quien ha quedado introducido en la gran Familia divina ya no es un extraño.

Por esto, en el día de la Ascensión se nos recordará en la Oración Colecta de la Misa que todos los hijos hemos seguido los pasos del Hijo: «Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la Ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido Él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros como miembros de su cuerpo». En fin, ningún cristiano debiera “descolgarse”, pues todo esto es más importante que participar en cualquier carrera o maratón, ya que la meta es el cielo, ¡Dios mismo!
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 27



-Beato Andrés Franchi, Obispo (Mayo 26)
-Beato Dionisio de Semur, Mercedario
-Beato Edmundo Duke, Presbítero y Mártir (Busco Estampa) 
-Beato Francisco Serrano, Obispo y Mártir 
-Beato José Tous y Soler, Sacerdote y Fundador
-Beato Juan Hogg, Presbítero y Mártir (Busco Estampa) 
-Beato Pedro Sanz, Obispo y Mártir
-Beato Pelegrín de Falerone, Religioso
-Beato Ricardo Hill, Presbítero y Mártir (Busco Estampa)
-Beato Ricardo Holiday, Presbítero y Mártir (Busco Estampa)

-Nuestra Señora de Nápoles, Italia (533)-Nuestra Señora de Valdejimena - Horcajo (Salamanca)

-San Acacio, Mártir

-San Agustín de Canterbury, Obispo (Memoria Litúrgica)
-San Alipio, Mártir
-San Atanasio Bazzekuketta, Mártir
-San Beda el Venerable, Presbítero y Doctor de la Iglesia (Mayo 25)
-San Boecio, Mártir
-San Bruno de Würzburg, Obispo
-San Cirilo, Mártir
-San Clemente, Monje
-San Cuadrado, Mártir
-San Dídimo, Mártir
-San Elías, Mártir
-San Estratónico, Mártir
-San Eutropio de Orange, Obispo

-San Evangelio, Mártir
-San Fanuro, Mártir
-San Federico, Obispo y Mártir
-San Gausberto de Montsalvy, Presbítero y Eremita (Busco Estampa)
-San Gonzaga Gonza, Mártir
-San Hildeberto, Obispo
-San Juan I, Papa (Mayo 18)
-San Juan el Ruso, Confesor
-San Juliano de Jerusalem, Mártir
-San Julio de Dorostoro, el Veterano, Mártir
-San Luciano, Mártir
-San Oliverio, Confesor
-San Pedro Parenzo, Mártir (Mayo 21)
-San Ranulfo de Artois, Mártir
-San Restituto de Roma, Mártir (Busco Estampa)
-San Secundino de Capua, Mártir
-San Símaco, Mártir
-San Teopépido, Mártir
-San Teraponto, Mártir
-San Zótico, Mártir

-Santa Bárbara Kim, Mártir

-Santa Bárbara Yi, Mártir
-Santa María Bartolomé, Virgen
-Santa Restituta de Sora, Mártir
-Santa Teodora, Mártir

viernes, mayo 26, 2017

Evangelio Mayo 26, 2017

Día litúrgico: Viernes VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,20-23a): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, está triste, porque le ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no se acuerda del aprieto por el gozo de que ha nacido un hombre en el mundo. También vosotros estáis tristes ahora, pero volveré a veros y se alegrará vuestro corazón y vuestra alegría nadie os la podrá quitar. Aquel día no me preguntaréis nada».

«Vuestra tristeza se convertirá en gozo»
+ Rev. D. Joaquim FONT i Gassol - (Igualada, Barcelona, España)

Hoy comenzamos el Decenario del Espíritu Santo. Reviviendo el Cenáculo, vemos a la Madre de Jesús, Madre del Buen Consejo, conversando con los Apóstoles. ¡Qué conversación tan cordial y llena! El repaso de todas las alegrías que habían tenido al lado del Maestro. Los días pascuales, la Ascensión y las promesas de Jesús. Los sufrimientos de los días de la Pasión se han tornado alegrías. ¡Qué ambiente tan bonito en el Cenáculo! Y el que se está preparando, como Jesús les ha dicho.

Nosotros sabemos que María, Reina de los Apóstoles, Esposa del Espíritu Santo, Madre de la Iglesia naciente, nos guía para recibir los dones y los frutos del Espíritu Santo. Los dones son como la vela de una embarcación cuando está desplegada y el viento —que representa la gracia— le va a favor: ¡qué rapidez y facilidad en el camino!

El Señor nos promete también en nuestra ruta convertir las fatigas en alegría: «Vuestra alegría nadie os la podrá quitar» (Jn 16,23) y «vuestra alegría será completa» (Jn 16,24). Y en el Salmo 126,6: «Al ir, va llorando, llevando la semilla; al volver, vuelve cantando trayendo sus gavillas».

Durante toda esta semana, la Liturgia nos habla de rejuvenecer, de exultar (saltar de alegría), de la felicidad segura y eterna. Todo nos lleva a vivir de oración. Como nos dice san Josemaría: «Quiero que estés siempre contento, porque la alegría es parte integrante de tu camino. —Pide esa misma alegría sobrenatural para todos».

El ser humano necesita reír para la salud física y espiritual. El humor sano enseña a vivir. San Pablo nos dirá: «Sabemos que todas las cosas contribuyen al bien de los que aman a Dios» (Rom 8,28). ¡He aquí una buena jaculatoria!: «¡Todo es para bien!»; «Omnia in bonum!».
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 26



-Beata Giannetta Vacchi, Vidente de Caravaggio
-Beata María Angelica Mastroti de Papasidero,
-Beata Regintrude de Nonnberg, Abadesa


-Beato Andrés Franchi, Obispo
-Beato Arnaldo Buysson, y 11 compañeros Mártires Mercedarios
-Beato Francisco Patrizi de Siena, Presbítero Servita
-Beato José Royo, Presbítero
-Beato Juan Alcober, Presbítero


-Nuestra Señora de Caravaggio, Italia. (1432)
-Solemnidad Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo

-San Adán, Abad
-San Agustín de Cantorbery, Obispo (Mayo 27)
-San Andrés Kaggwa, Mártir
-San Albino, Confesor
-San Alfeo, Padre
-San Atanasio Bazzekuketta, Mártir (Mayo 27)
-San Berengario de Toulouse, Monje (Busco Estampa)
-San Berenguer de Saint-Papoul, Monje
-San Cicio, Mártir
-San Coto, Mártir
-San Cuadrado de África,, Apologista y Mártir
-San Cuadrato de Atenas, Discípulo de los Apóstoles
-San Damiano, Confesor
-San Didier o Desiderio de Vienne, Obispo y Mártir
-San Edmundo de Inglaterra, Rey
-San Eleuterio, Papa y Mártir
-San Eraclio de Todi, Mártir
-San Felicísimo de Todi, Mártir
-San Felipe Neri, Presbítero Apóstol de Roma (Memoria Litúrgica)
-San Fugacio, Confesor
-San Genadio de Montecassino, Monje Benedictino
-San Godo, Monje
-San Godón, Monje
-San Guinizzone, Monje Benedictino
-San Heraclio, Mártir
-San José Chang Son-Jib, Mártir
-San Juan Doan Trinh Hoan, Presbítero y Mártir
-San Juanario, Monje
-San Julio, Mártir
-San Lamberto Péloguin de Vence, Obispo y Monje

-San Mateo Nguyen Van Phuong, Padre Mártir
-San Montano, Mártir
-San Oduvaldo, Abad
-San Paulino de Todi, Mártir
-San Pardo de Larino o Mira, Obispo
-San Pedro Martín Sanç y Jordá, Religioso y Mártir
-San Ponciano Ngondwe, Mártir
-San Prisco de Auxerre, y compañeros Mártires (Busco Estampa)
-San Raimulfo, Mártir
-San Simitrio de Roma, Presbítero y 22 compañeros Mártires

-San Teomedes, Mártir
-San Vinizó, Monje
-San Zacarías de Viena, Obispo y Mártir


-Santa Eva, Mártir
-Santa Felicísima de Todi, Mártir
-Santa Larisa, Mártir
-Santa Marianita de Jesús Paredes y Flores, Virgen Terciaria Franciscana
-Santa Máxima, Mártir
-Santa Menedina, Mártir

jueves, mayo 25, 2017

Evangelio Mayo 25, 2017

Día litúrgico: Jueves VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,16-20): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver». Entonces algunos de sus discípulos comentaron entre sí: «¿Qué es eso que nos dice: ‘Dentro de poco ya no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver’ y ‘Me voy al Padre’?». Y decían: «¿Qué es ese ‘poco’? No sabemos lo que quiere decir». Se dio cuenta Jesús de que querían preguntarle y les dijo: «¿Andáis preguntándoos acerca de lo que he dicho: ‘Dentro de poco no me veréis y dentro de otro poco me volveréis a ver?’. En verdad, en verdad os digo que lloraréis y os lamentaréis, y el mundo se alegrará. Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en gozo».

«Vuestra tristeza se convertirá en gozo»
Rev. D. Joan Pere PULIDO i Gutiérrez Secretario del obispo de Sant Feliu - (Sant Feliu de Llobregat, España)

Hoy contemplamos de nuevo la Palabra de Dios con la ayuda del evangelista Juan. En estos últimos días de Pascua sentimos una inquietud especial por hacer nuestra esta Palabra y entenderla. La misma inquietud de los primeros discípulos, que se expresa profundamente en las palabras de Jesús —«Dentro de poco ya no me veréis, y dentro de otro poco me volveréis a ver» (Jn 16,16)— concentra la tensión de nuestras inquietudes de fe, de búsqueda de Dios en nuestra vida cotidiana.

Los cristianos de hoy sentimos la misma urgencia que los cristianos del primer siglo. Queremos ver a Jesús, necesitamos experimentar su presencia en medio de nosotros, para reforzar nuestra fe, esperanza y caridad. Por esto, nos provoca tristeza pensar que Él no esté entre nosotros, que no podamos sentir y tocar su presencia, sentir y escuchar su palabra. Pero esta tristeza se transforma en alegría profunda cuando experimentamos su presencia segura entre nosotros.

Esta presencia, así nos lo recordaba Juan Pablo II en su última Carta encíclica Ecclesia de Eucharistia, se concreta —específicamente— en la Eucaristía: «La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas, la promesa del Señor: ‘He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo’ (Mt 28,20). (...) La Eucaristía es misterio de fe y, al mismo tiempo, “misterio de luz”. Cada vez que la Iglesia la celebra, los fieles pueden revivir de algún modo la experiencia de los dos discípulos de Emaús: 'Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron' (Lc 24,31)».

Pidamos a Dios una fe profunda, una inquietud constante que se sacie en la fuente eucarística, escuchando y entendiendo la Palabra de Dios; comiendo y saciando nuestra hambre en el Cuerpo de Cristo. Que el Espíritu Santo llene de luz nuestra búsqueda de Dios.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 25



-Beato Bartolomé Magi de Anghiari, Confesor
-Beato Gerardo Mecatti de Villamagna, Terciario Franciscano
-Beato Isidoro Ngei Ko Lat, Laico Catequista y Mártir
-Beato Jacobo o Santiago Felipe (Andrés) Bertoni, Presbítero Servita
-Beato Nicolás Cehelskyj, Presbítero y Mártir

-Nuestra Señora  de la Consolación
-Nuestra Señora del Consuelo
-Nuestra Señora la Nueva, Jerusalén (530)
-Nuestra Señora del Puy, Patrona de Estella (Navarra)

-San Adelmo, Obispo
-San Agustín Caloca Cortés, Presbítero y Mártir
-San Aldelmo o Aldhelmo de Sherborne, Obispo
-San Beda el Venerable, Presbítero y Doctor de la Iglesia (Memoria Litúrgica)
-San Bonifacio IV, Papa
-San Canión de Atella, Obispo y Mártir

-San Cenobio o Zenobio de Florencia, Obispo
-San Clarito, Confesor
-San Cristóbal Magallanes Jara, Presbítero y Mártir (Mayo 21)
-San Dionisio de Milán, Obispo
-San Dionisio Ssebuggwawo, Mártir Laico
-San Genadio de Astorga, Monje y Obispo
-San Gerio o Gerardo de Lunel, Eremita
-San Gerio, Mártir
-San Geruncio, Obispo y Mártir
-San Gregorio VII, Papa
(Memoria Litúrgica)

-San Hildebrando, Papa
-San Jaime Felipe, Religioso
-San León de Mantenay, Abad
-San León de Troyes, Confesor
-San Lesmes, Obispo
-San Lucífero, Obispo
-San Malentión, Mártir
-San Máximo, Mártir
-San Pasícrates de Misia, Mártir
-San Pedro Doan Van Vân, Mártir
-San Predecio, Mártir
-San Robustiano, Mártir
-San Senzio de Bieda, Eremita
-San Urbano I, Papa
-San Valencio, Mártir
-San Valención de Misia, Mártir
-San Volcades, Presbítero

-Santa Emma, Abadesa
-Santa Magdalena Sofía Barat, Religiosa y Fundadora
-Santa María Mackillop, Religiosa (Agosto 8)
-Santa María Jacoba, Confesora
-Santa María Magdalena de Pazzi, Maestra de Novicias
(Memoria Litúrgica)

-Santa Sancia, Mártir
-Santa Senciana, Mártir
-Santa Vicenta María López y Vicuña, Religiosa (Diciembre 26)

miércoles, mayo 24, 2017

Evangelio Mayo 24, 2017

Día litúrgico: Miércoles VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,12-15): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros».

«Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa»
Rev. D. Santi COLLELL i Aguirre - (La Garriga, Barcelona, España)

Hoy, Señor, una vez más, nos quieres abrir los ojos para que nos demos cuenta de que con demasiada frecuencia hacemos las cosas al revés. «El Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa» (Jn 16,13), aquello que el Padre ha dado a conocer al Hijo.

¡Es curioso!: más que dejarnos guiar por el Espíritu (¡qué gran desconocido en nuestras vidas!), lo que hacemos es, bien pasar de Él, bien “imponerle” las cosas una vez ya hemos tomado nuestras decisiones. Y lo que hoy se nos dice es más bien lo contrario: dejar que Él nos guíe.

Pienso, Señor, en voz alta... Vuelvo a leer el Evangelio de hoy y me vienen a la cabeza los chicos y chicas que recibirán la Confirmación este año. Veo los que me rodean y estoy tentado a pensar: —¡Qué verdes están! ¡A éstos, tu Espíritu no les va ni por delante ni por detrás; y más bien se dejan guiar por todo y por nada!

A quienes se nos considera adultos en la fe, haznos instrumentos eficaces de tu Espíritu para llegar a ser “contagiadores” de tu verdad; para intentar “guiar-acompañar”, ayudar a abrir los corazones y los oídos de quienes nos rodean.

«Mucho tengo todavía que deciros» (Jn 16,12). —¡No te retengas, Señor, en dirigirnos tu voz para revelarnos nuestras propias identidades! Que tu Espíritu de Verdad nos lleve a reconocer todo aquello de falso que pueda haber en nuestras vidas y nos haga valientes para enmendarlo. Que ponga luz en nuestros corazones para que reconozcamos, también, aquello que de auténtico hay dentro de nosotros y que ya participa de tu Verdad. Que reconociéndolo sepamos agradecerlo y vivirlo con alegría.

Espíritu de Verdad, abre nuestros corazones y nuestras vidas al Evangelio de Cristo: que sea ésta la luz que ilumine nuestra vida cotidiana. Espíritu Defensor, haznos fuertes para vivir la verdad de Cristo, dando testimonio a todos.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 24



-Beata Agnes, Mártir

-Beato Felipe Suzani de Piacenza, Presbítero (Busco Estampa)
-Beato Juan de Prado, Presbítero y Mártir
-Beato Luis Zeferino Moreau, Obispo y Fundador

-Inmaculada Auxiliadora – Gran Canaria
-Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos
-Nuestra Señora de la Defensión
-Nuestra Señora María Auxiliadora, Europa (Siglo 16)
-Nuestra Señora de la Estrada o Nuestra Señora del Camino
-Nuestra Señora de la Preciosa Sangre
-Nuestra Señora de Linares - Córdoba

-San Agustín Yi Kwang-hon, Mártir
-San Benito, Monje
-San Damián Nam Myong-Hyog, Mártir
-San David de Escocia, Rey (Enero 11)
-San Diocles de Listria, Mártir
-San Donaciano de Nantes, Mártir
-San Félix de Listria, Mártir
-San Filipópolis, Mártir
-San Genadio, Obispo
-San Hermán José, Presbítero
-San Hildeberto, Obispo
-San Juan Estilita, Monje
-San Manahén, Profeta del NT (Busco Estampa)
-San Mardoqueo, Personaje Bíblico
-San Melecio, Duque y Mártir
-San Melecio, General del ejército, y 252 Compañeros Mártires
-San Miselino, Presbítero
-San Patricio, Obispo
-San Pedro Kwon Tug-in, Mártir
-San Poncio de Planedis, Mártir (Busco Estampa)

-San Robustiano de Milán, Mártir (Busco Estampa)
-San Rogaciano de Nantes, Mártir
-San Servilio de Listria, Mártir
-San Sérvulo de Trieste, Mártir
-San Silvano de Listria, Mártir
-San Simeón Estilita el joven, Monje Presbítero y Eremita
-San Vicente de Lérins, Presbítero, Monje y Mártir
-San Vicente Romano, Mártir
-San Zoel, Mártir
-San Zoelo de Listria, Mártir (Busco Estampa)
-San Zoilo, Mártir


-Santa Afra de Brescia, Mártir
-Santa Águeda Kim A-gi, Mártir
-Santa Amalia de Alejandría, Virgen y Mártir (Diciembre 12)
-Santa Ana Pak Agi, Mártir
-Santa Bárbara Han Agi, Mártir
-Santa Ester, Reina
-Santa Juana de Cusa, "la Mirófora" Discípula del NT
-Santa Lucía Park Hui-Sun, Mártir
-Santa Magdalena Kim Obi, Mártir
-Santa Marciana, Mártir
-Santa Marta, Madre de Simeón Estilita el joven
-Santa Paladia, Mártir
-Santa Susana, Mártir


-Santos 38 Mártires de Tracia (Busco Estampa)
-Santos 8 Mártires de Corea

martes, mayo 23, 2017

Evangelio Mayo 23, 2017

Día litúrgico: Martes VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 16,5-11): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Pero ahora me voy a Aquel que me ha enviado, y ninguno de vosotros me pregunta: ‘¿Adónde vas?’. Sino que por haberos dicho esto vuestros corazones se han llenado de tristeza. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado».

«Os conviene que yo me vaya»
Fr. Joseph A. PELLEGRINO - (Tarpon Springs, Florida, Estados Unidos)

Hoy el Evangelio nos ofrece una comprensión más profunda de la realidad de la Ascensión del Señor. En la lectura del Evangelio de Juan del Domingo de Pascua, Jesús le dice a María Magdalena que no se aferre a Él porque «aún no he subido a mi Padre» (Jn 20,17). En el Evangelio de hoy Jesús se da cuenta de que «por haberos dicho esto, vuestros corazones se han llenado de tristeza» (Jn 16,6), por eso indica a sus discípulos que «os conviene que yo me vaya» (Jn 16,7). Jesús debe ascender al Padre. Sin embargo, todavía está entre nosotros.

¿Cómo puede irse y quedarse al mismo tiempo? Este misterio lo explicó el Papa Benedicto XVI: «Y, dado que Dios abraza y sostiene a todo el cosmos, la Ascensión del Señor significa que Cristo no se ha alejado de nosotros, sino que ahora, gracias al hecho de estar con el Padre, está cerca de cada uno de nosotros, para siempre».

Nuestra esperanza se halla en Jesucristo. Con su conquista sobre la muerte nos dio una vida que la muerte no podrá nunca destruir, su Vida. Su resurrección es la verificación de que lo espiritual es real. Nada puede separarnos del amor de Dios. Nada puede disminuir nuestra esperanza. Las negativas del mundo no pueden destruir lo positivo de Jesucristo.

El mundo imperfecto en el que vivimos, un mundo donde sufren los inocentes, puede conducirnos al pesimismo. Pero Jesucristo nos ha transformado en eternos optimistas.

La presencia viva del Señor en nuestra comunidad, en nuestras familias, en aquellos aspectos de nuestra sociedad que, con todo derecho, pueden ser llamados “cristianos”, nos confieren una razón para la esperanza. La Presencia Viva del Señor en cada uno de nosotros nos ha proporcionado alegría. No importa cuán grande sea el aluvión de noticias negativas que los medios disfrutan presentándonos; lo positivo del mundo supera con mucho a lo negativo, pues Jesús ha ascendido.

Él, en efecto, ha ascendido, pero no nos ha abandonado.

«Os conviene que yo me vaya»
+ Rev. D. Lluís ROQUÉ i Roqué - (Manresa, Barcelona, España)

Hoy contemplamos otra despedida de Jesús, necesaria para el establecimiento de su Reino. Incluye, sin embargo, una promesa: «Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré» (Jn 16,7).

Promesa hecha realidad de forma impetuosa en el día de Pentecostés, diez días después de la Ascensión de Jesús al cielo. Aquel día —además de sacar la tristeza del corazón de los Apóstoles y de los que estaban reunidos con María, la Madre de Jesús (cf. Hch 1,13-14)— los confirma y fortalece en la fe, de modo que, «todos se llenaron del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu Santo les impulsaba a expresarse» (Hch 2,4).

Hecho que se “hace presente” a lo largo de los siglos a través de la Iglesia, una, santa, católica y apostólica, ya que, por la acción del mismo Espíritu prometido, se anuncia a todos y en todas partes que Jesús de Nazaret —el Hijo de Dios, nacido de María Virgen, que fue crucificado, muerto y sepultado— verdaderamente resucitó, está sentado a la diestra de Dios Padre (cf. Credo) y vive entre nosotros. Su Espíritu está en nosotros por el Bautismo, constituyéndonos hijos en el Hijo, reafirmando su presencia en cada uno de nosotros el día de la Confirmación. Todo ello para llevar a término nuestra vocación a la santidad y reforzar la misión de llamar a otros a ser santos.

Así, gracias al querer del Padre, la redención del Hijo y la acción constante del Espíritu Santo, todos podemos responder con total fidelidad a la llamada, siendo santos; y, con una caridad apostólica audaz, sin exclusivismos, llevar a cabo la misión, proponiendo y ayudando a los otros a serlo.

Como los primeros —como los fieles de siempre— con María rogamos y, confiando que de nuevo vendrá el Defensor y que habrá un nuevo Pentecostés, digamos: «Ven, Espíritu Santo, llena el corazón de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor» (Aleluya de Pentecostés).
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 23



-Beata Humiliada Vallembrosa, Religiosa

-Beato José Kurzawa, Sacerdote y Mártir
-Beato Julián de San Agustín, Religioso
-Beato Vicente Matuszewski, Sacerdote y Mártir

-Nuestra Señora del Collado
-Nuestra Señora de los Milagros de Brescia, Italia (1478)
-Virgen de Marcuello

-San Basileo de España, Mártir
-San Desiderio o Didier de Langres, Obispo y Mártir
-San Desiderio de Vienne, Mártir (Mayo 26)
-San Donaciano de Cartago, Mártir

-San Doroteo, Monje
-San Esperanza de Nursia, Abad (Busco Estampa)
-San Epitacio de España, Obispo y Mártir
-San Eufebio o Efebo de Nápoles, Obispo (Busco Estampa)
-San Eusebio, Obispo
-San Eutiquio de Nursia, Abad
-San Florencio de Nursia, Abad Monje (Busco Estampa)

-San Guiberto de Gembloux, Monje Confesor
-San Hilarión Jugskie, Monje
-San Honorato de Subiaco, Abad (Busco Estampa)
-San Juan Bautista de Rossi, Presbítero
-San Julián de África, Mártir
-San Juliano de Cartago, Mártir
-San Lucio de Cartago, Mártir
-San Lucio de África, Obispo y Mártir
-San Mercurial, Obispo
-San Miguel de Sinnada, Obispo y Confesor

-San Montano de Cartago, Mártir
-San Poncio, Monje
-San Quinciano de África, Mártir
-San Quinto de África, y 20 compañeros Mártires
-San Severino, Monje
-San Siagrio o Syagrius de Niza, Obispo (Busco Estampa)

-San Spes de Norcia, Abad (Busco Estampa)
-San Sul, Obispo
-San Víctor de Cartago, Mártir
-San Victorico de Cartago, Mártir
-San Wiberto, Confesor

-Santa Almerinda de África, y 20 compañeros Mártires
-Santa Eufrosina, Virgen
-Santa Juana Artida Thouret, Religiosa
-Santa Mayota, Virgen

-Santos Mártires de Capadocia, Mártires (Busco Estampa)
-Santos Mártires de Cartago
-Santos Mártires de Mesopotamia, Mártires (Busco Estampa)



lunes, mayo 22, 2017

Evangelio Mayo 22, 2017

Día litúrgico: Lunes VI de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,26—16,4): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho».

«También vosotros daréis testimonio»
Rev. P. Higinio Rafael ROSOLEN IVE - (Cobourg, Ontario, Canadá)

Hoy, en el evangelio Jesús anuncia y promete la venida del Espíritu Santo: «Cuando venga el Paráclito (…) que procede del Padre, Él dará testimonio de mí» (Jn 15,26). “Paráclito” literalmente significa “aquél que es llamado junto a uno”, y habitualmente es traducido como “Consolador”. De este modo, Jesús nos recuerda la bondad de Dios, pues siendo el Espíritu Santo el amor de Dios, Él infunde en nuestros corazones la paz, la serenidad en las adversidades y la alegría por las cosas de Dios. Él nos hace mirar hacia las cosas de arriba y unirnos a Dios.

Además Jesús dice a los Apóstoles: «También vosotros daréis testimonio» (Jn 15,27). Para dar testimonio es necesario:

1º Tener comunión e intimidad con Jesús. Ésta nace del trato cotidiano con Él: leer el Evangelio, escuchar sus palabras, conocer sus enseñanzas, frecuentar sus sacramentos, estar en comunión con su Iglesia, imitar su ejemplo, cumplir los mandamientos, verlo en los santos, reconocerlo en nuestros hermanos, tener su espíritu y amarlo. Se trata de tener una experiencia personal y viva de Jesús.

2º Nuestro testimonio es creíble si aparece en nuestras obras. Un testigo no es sólo una persona que sabe que algo es verdad, sino que también está dispuesta a decirlo y vivirlo. Lo que experimentamos y vivimos en nuestra alma debemos transmitirlo al exterior. Somos testigos de Jesús no sólo si conocemos sus enseñanzas, sino —y principalmente— cuando queremos y hacemos que otros lo conozcan y lo amen. Como dice el dicho: «Las palabras mueven, los ejemplos arrastran».

El Papa Francisco nos decía: «Agradezco el hermoso ejemplo que me dan tantos cristianos que ofrecen su vida y su tiempo con alegría. Ese testimonio me hace mucho bien y me sostiene en mi propio deseo de superar el egoísmo para entregarme más». Y añadía: «Quiero pediros especialmente un testimonio de comunión fraterna que se vuelva atractivo y resplandeciente». Eso es siempre una luz que atrae.

«Cuando venga el Paráclito, (...) el Espíritu de la verdad, (...) Él dará testimonio de mí»
Rev. D. Jordi POU i Sabater - (Sant Jordi Desvalls, Girona, España)

Hoy, el Evangelio es casi tan actual como en los años finales del evangelista san Juan. Ser cristiano entonces no estaba de moda (más bien era bastante peligroso), como tampoco no lo está ahora. Si alguno quiere ser bien considerado por nuestra sociedad, mejor que no sea cristiano —porque en muchas cosas— tal como los primeros cristianos judíos, le «expulsarán de las sinagogas» (Jn 16,2).

Sabemos que ser cristiano es vivir a contracorriente: lo ha sido siempre. Incluso en épocas en que “todo el mundo” era cristiano: los que querían serlo de verdad no eran demasiado bien vistos por algunos. El cristiano es, si vive según Jesucristo, un testimonio de lo que Cristo tenía previsto para todos los hombres; es un testigo de que es posible imitar a Jesucristo y vivir con toda dignidad como hombre. Esto no gustará a muchos, como Jesús mismo no gustó a muchos y fue llevado a la muerte. Los motivos del rechazo serán variados, pero hemos de tener presente que en ocasiones nuestro testimonio será tomado como una acusación.

No se puede decir que san Juan, por sus escritos, fuera pesimista: nos hace una descripción victoriosa de la Iglesia y del triunfo de Cristo. Tampoco se puede decir que él no hubiese tenido que sufrir las mismas cosas que describe. No esconde la realidad de las cosas ni la substancia de la vida cristiana: la lucha.

Una lucha que es para todos, porque no hemos de vencer con nuestras fuerzas. El Espíritu Santo lucha con nosotros. Es Él quien nos da las fuerzas. Es Él, el Protector, quien nos libra de los peligros. Con Él al lado nada hemos de temer.

Juan confió plenamente en Jesús, le hizo entrega de su vida. Así no le costó después confiar en Aquel que fue enviado por Él: el Espíritu Santo.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Mayo 22



-Beata Humildad o Humiliana (Rosana) de Faenza o Cerchis, Abadesa
-Beata María Domenica Brun Barbastinis, Religiosa
-Beata María Dominica Brun Barbatini, Religiosa y Fundadora


-Beato Diego José de Cádiz, Religioso
-Beato Domingo Ngôn, Mártir
-Beato Juan Bautista Machado, Presbítero y Mártir de Japón

-Beato Juan Forest, Religioso Franciscano y Mártir
-Beato Matías de Arima, Catequista y Mártir (Busco Estampa)
-Beato Pedro de la Asunción, Presbítero y Mártir de Japón (Busco Estampa) 


-Nuestra Señora del Monte Virgen, cerca de Nápoles, Italia (1119)
-Nuestra Señora de Linarejos-(Zamora)

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-Santa Elena, Virgen
-Santa Joaquina de Vedruna, Viuda y Fundadora (Memoria Litúrgica) (Agosto 28)
-Santa Julia de Córcega, Virgen y Mártir
-Santa Quiteria de Galicia, Virgen y Mártir
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-Santa Secundina, Mártir