miércoles, marzo 27, 2013

Miércoles Santo

Miércoles Santo

JESÚS ES UNGIDO POR UNA MUJER EN BETANIA. ACUERDO DE JUDAS CON EL SANEDRÍN.

Mateo 26.13
Mateo 26.2-5
Lucas 22.1-6

¿Qué celebramos los cristianos? MIERCOLES SANTO.
Hechos importantes sucederían el miércoles de esta semana santa.
Según el Evangelio de San Juan, Jesús, seis días antes de la Pascua, se queda en casa de Marta, hermana de Lázaro -el resucitado por Jesús- quien también estaba sentado a la mesa con el Señor, cuando se acercó María Magdalena con un frasco de costoso perfume y ungió los cabellos y pies de Jesús, enjugando sus pies con sus cabellos y besándolos. Éste acto de amor y agradecimiento de María Magdalena enfureció a Judas Iscariote quien replicó "¿Por qué no se vendió este perfume y se dió el dinero para los pobres?" y no estaba preocupado por los pobres sino por ser ladrón pues era él quien llevaba la bolsa del dinero de las limosnas, a lo que Jesús le respondió: "Déjala, que para el día de mi sepultura lo guardaba. Porque a los pobres los tendréis siempre con vosotros, más a Mí no siempre me tendréis".
Juan 12.1 -11


 
Es en este momento en que suceden dos hechos trascendentales. Según las visiones de Ana Catalina Emmerich en su libro LA AMARGA PASIÓN DE CRISTO, el gesto de María Magdalena de ungir los cabellos de Jesús con tan costoso perfume enfureció tanto a Judas Iscariote que ese mismo día tomó la resolución de tratar con los judíos el precio a convenir para entregarles a Jesús. Por otro lado, la respuesta de Jesús a Judas Iscariote va dirigida a todos sus discípulos y presentes y es el primer anuncio de su muerte, lo que causa gran tristeza y pesar entre sus discípulos.

San Mateo en su Evangelio relata que uno de los doce llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: "¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?". Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata, y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselos.



OFICIO DE TINIEBLAS
La Liturgia de las Horas (invitatorio, laudes, vísperas y completas) es un rezo que normalmente se hace todos los días por la mañana, tarde y noche, pero sobre todo lo hacen Sacerdotes. Para el Jueves y Viernes Santo, estas oraciones se unifican en un rezo que se realiza el Miércoles Santo al caer la tarde, al cual le llamamos Oficio de Tinieblas. Se adelanta al miércoles con el fin de que quien reza comúnmente este Oficio y por las actividades litúrgicas de Jueves y Viernes, no falten al rezo.

Para realizar este oficio, se deben tener todas las luces del templo apagadas, junto al altar debe haber un tenebrario o candelero con 13 velas o cirios los cuales representan a los 12 apóstoles y a Jesucristo, por este motivo deberá resaltar un cirio de los demás. Los cirios se van apagando uno tras otro al término de cada salmo, para que al final quede únicamente encendido el cirio que más resalte. El sentido de esto es que se van apagando sucesivamente porque al acercarse la muerte del Redentor, los apóstoles lo fueron abandonando y el templo va quedando en tinieblas, de ahí el nombre del Oficio. Al llegar al último cirio, este se sitúa en la parte posterior al altar ocultándolo, símbolo de la entrada de Jesús a la sepultura, y a la vez, la permanencia de la Iglesia en espera de la Luz que surgirá en la Vigilia Pascual.

Este Oficio presenta todas las características de las exequias, como son; salmos, antífonas y responsorios fúnebres y de lamentación, omitiendo todo tipo de himno o doxoligía, sin acompañamientos musicales y con el altar desnudo, las imágenes cubiertas y en una absoluta oscuridad, salvo los cirios. Pero también recordamos la Pasión y agonía del Señor.

Cabe señalar que, al finalizar el Oficio NO se da la bendición ni hay rito de despedida.

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