viernes, marzo 28, 2025

Evangelio Marzo 28, 2025


Viernes 3 de Cuaresma

Texto del Evangelio (Mc 12,28b-34): En aquel tiempo, uno de los maestros de la Ley se acercó a Jesús y le hizo esta pregunta: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que éstos». 


Le dijo el escriba: «Muy bien, Maestro; tienes razón al decir que Él es único y que no hay otro fuera de Él, y amarle con todo el corazón, con toda la inteligencia y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a si mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Y Jesús, viendo que le había contestado con sensatez, le dijo: «No estás lejos del Reino de Dios». Y nadie más se atrevía ya a hacerle preguntas.


«No existe otro mandamiento mayor que éstos»

Rev. D. Pere MONTAGUT i Piquet - (Barcelona, España)


Hoy, la liturgia cuaresmal nos presenta el amor como la raíz más profunda de la autocomunicación de Dios: «El alma no puede vivir sin amor, siempre quiere amar alguna cosa, porque está hecha de amor, que yo por amor la creé» (Santa Catalina de Siena). Dios es amor todopoderoso, amor hasta el extremo, amor crucificado: «Es en la cruz donde puede contemplarse esta verdad» (Benedicto XVI). Este Evangelio no es sólo una autorrevelación de cómo Dios mismo —en su Hijo— quiere ser amado. Con un mandamiento del Deuteronomio: «Ama al Señor, tu Dios» (Dt 6,5) y otro del Levítico: «Ama a los otros» (Lev 19,18), Jesús lleva a término la plenitud de la Ley. Él ama al Padre como Dios verdadero nacido del Dios verdadero y, como Verbo hecho hombre, crea la nueva Humanidad de los hijos de Dios, hermanos que se aman con el amor del Hijo.

La llamada de Jesús a la comunión y a la misión pide una participación en su misma naturaleza, es una intimidad en la que hay que introducirse. Jesús no reivindica nunca ser la meta de nuestra oración y amor. Da gracias al Padre y vive continuamente en su presencia. El misterio de Cristo atrae hacia el amor a Dios —invisible e inaccesible— mientras que, a la vez, es camino para reconocer, verdad en el amor y vida para el hermano visible y presente. Lo más valioso no son las ofrendas quemadas en el altar, sino Cristo que quema como único sacrificio y ofrenda para que seamos en Él un solo altar, un solo amor.

Esta unificación de conocimiento y de amor tejida por el Espíritu Santo permite que Dios ame en nosotros y utilice todas nuestras capacidades, y a nosotros nos concede poder amar como Cristo, con su mismo amor filial y fraterno. Lo que Dios ha unido en el amor, el hombre no lo puede separar. Ésta es la grandeza de quien se somete al Reino de Dios: el amor a uno mismo ya no es obstáculo sino éxtasis para amar al único Dios y a una multitud de hermanos.


Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «Los presentes días [de Cuaresma] son especialmente indicados para ejercitarse en la caridad. Quienes desean celebrar la Pascua del Señor con el cuerpo y el alma santificados deben poner especial empeño en conseguir, sobre todo, esta caridad» (San León Magno)
  • «La fe es dejar espacio a este amor de Dios; es dejar espacio al poder, al poder de Dios, al poder de alguien que me ama, que está enamorado de mí y desea la alegría conmigo. Esto es la fe. Esto es creer: es dejar espacio al Señor para que venga y me cambie» (Francisco)
  • «(…) El apóstol san Pablo lo recuerda: El que ama al prójimo ha cumplido la ley. En efecto, lo de: ‘no adulterarás, no matarás, no robarás, no codiciarás’ y todos los demás preceptos, se resumen en esta fórmula: amarás a tu prójimo como a ti mismo. La caridad no hace mal al prójimo. La caridad es, por tanto, la ley en su plenitud» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2.196)
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  • Fuente: https://evangeli.net/evangelio

jueves, marzo 27, 2025

Evangelio Marzo 27, 2025


Jueves 3 de Cuaresma

Texto del Evangelio (Lc 11,14-23): En aquel tiempo, Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron. Pero algunos de ellos dijeron: «Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios». Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo. Pero Él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?, porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces. Pero si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro; pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos. El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama».


«Si por el dedo de Dios expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Dios»

Rev. D. Josep GASSÓ i Lécera - (Ripollet, Barcelona, España)


Hoy, en la proclamación de la Palabra de Dios, vuelve a aparecer la figura del diablo: «Jesús estaba expulsando un demonio que era mudo» (Lc 11,14). Cada vez que los textos nos hablan del demonio, quizá nos sentimos un poco incómodos. En cualquier caso, es cierto que el mal existe, y que tiene raíces tan profundas que nosotros no podemos conseguir eliminarlas del todo. También es verdad que el mal tiene una dimensión muy amplia: va “trabajando” y no podemos de ninguna manera dominarlo. Pero Jesús ha venido a combatir estas fuerzas del mal, al demonio. Él es el único que lo puede echar.

Se ha calumniado y acusado a Jesús: el demonio es capaz de conseguirlo todo. Mientras que la gente se maravilla de lo que ha obrado Jesucristo, «algunos de ellos dijeron: ‘Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios’» (Lc 11,15).

La respuesta de Jesús muestra la absurdidad del argumento de quienes le contradicen. De paso, esta respuesta es para nosotros una llamada a la unidad, a la fuerza que supone la unión. La desunión, en cambio, es un fermento maléfico y destructor. Precisamente, uno de los signos del mal es la división y el no entenderse entre unos y otros. Desgraciadamente, el mundo actual está marcado por este tipo de espíritu del mal que impide la comprensión y el reconocimiento de los unos hacia los otros.

Es bueno que meditemos cuál es nuestra colaboración en este “expulsar demonios” o echar el mal. Preguntémonos: ¿pongo lo necesario para que el Señor expulse el mal de mi interior? ¿Colaboro suficientemente en este “expulsar”? Porque «del corazón del hombre salen las intenciones malas» (Mt 15,19). Es muy importante la respuesta de cada uno, es decir, la colaboración necesaria a nivel personal. 

Que María interceda ante Jesús, su Hijo amado, para que expulse de nuestro corazón y del mundo cualquier tipo de mal (guerras, terrorismo, malos tratos, cualquier tipo de violencia). María, Madre de la Iglesia y Reina de la Paz, ¡ruega por nosotros!


Pensamientos para el Evangelio de hoy

  • «Que los fieles abran de par en par sus mentes y traten de penetrar, con un examen verídico, los afectos de su corazón. Si llegan a encontrar alguno de los frutos de la caridad escondido en sus conciencias, no duden de que tienen a Dios consigo» (San León Magno)
  • «O estás en la senda del amor, o estás en la senda de la hipocresía. O te dejas amar por la misericordia de Dios, o haces lo que quieres según tu corazón, que se endurece cada vez más por esta senda. O eres santo, o vas por el otro camino. Y quien ‘no recoge’ con el Señor, desparrama. Es un corrupto, que corrompe» (Francisco)
  • «“El dedo”. ‘Por el dedo de Dios expulso yo [Jesús] los demonios’ (Lc 11,20). Si la Ley de Dios ha sido escrita en tablas de piedra ‘por el dedo de Dios’, la “carta de Cristo” entregada a los Apóstoles ‘está escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón’ (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 700)
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  • Fuente: https://evangeli.net/evangelio 

Beato Giuseppe Ambrosoli, Médico Sacerdote y Misionero

Beato Giuseppe Ambrosoli, Médico Sacerdote y Misionero

Marzo 27

El beato Giuseppe Ambrosoli, nacido el 25 de julio de 1923 en Ronago, Como, Italia, fue el séptimo hijo de Giovanni Battista Ambrosoli y Palmira Valli. Al crecer, Giuseppe mostró un profundo sentido de compasión y un fuerte deseo de servir a los demás.

Durante la Segunda Guerra Mundial, como estudiante universitario, Giuseppe participó activamente en los esfuerzos para ayudar a los judíos a escapar de la persecución. Jugó valientemente un papel en el contrabando de judíos a la Suiza neutral, arriesgando su propia seguridad para salvar vidas. Esta experiencia temprana marcó el comienzo de su compromiso de toda la vida con el trabajo humanitario.


Después de completar sus estudios de medicina, Giuseppe se convirtió en médico y cirujano. Sin embargo, también sintió un fuerte llamado al sacerdocio y se unió a los Misioneros Comboni del Corazón de Jesús. Fue ordenado sacerdote y continuó sirviendo como médico misionero, combinando sus habilidades médicas con su devoción a la fe católica.


En 1956, el Beato Giuseppe Ambrosoli se embarcó en su misión en el norte de Uganda, donde dedicaría más de 30 años de su vida a proporcionar atención médica a las comunidades empobrecidas de la región. Comenzó su trabajo expandiendo un pequeño dispensario en un hospital moderno, al que llamó St. Hospital de Mary. El hospital se convertiría en un símbolo de esperanza y curación para innumerables personas en la zona.


Reconociendo la necesidad de parteras capacitadas, Ambrosoli también fundó la Escuela de Partería de Saint Mary. A través de esta institución educativa, capacitó a las mujeres locales con las habilidades necesarias para proporcionar atención materna y reducir las tasas de mortalidad materna.


La dedicación desinteresada de Ambrosoli a su trabajo médico y misionero le valió el amor y el respeto de las personas a las que servía. Su compasión se extendía más allá de la curación física, ya que también atendía las necesidades espirituales de sus pacientes, ofreciéndoles consuelo y guía a través de su sacerdocio.


Trágicamente, el 27 de marzo de 1987, a la 1:50 p. m., el beato Giuseppe Ambrosoli falleció en la Misión Comboni en Lira, Uganda, debido a una insuficiencia renal. Su muerte fue profundamente llorada por la comunidad a la que había servido tan incansablemente, así como por otros misioneros y profesionales médicos que se habían inspirado en su ejemplo.


En reconocimiento a su vida y virtudes ejemplares, el Papa Francisco declaró a Ambrosoli venerable el 17 de diciembre de 2015. Más tarde, el 20 de noviembre de 2022, el Papa Francisco lo beatificó, lo que significa el reconocimiento de la Iglesia de su santidad y santidad. La ceremonia de reconocimiento de beatificación tuvo lugar en la Iglesia Parroquial del Sagrado Corazón en Kalongo, Uganda, y fue presidida por el arzobispo Luigi Blanco.


La vida del beato Giuseppe Ambrosoli es un testimonio de su compromiso inquebrantable con el bienestar de los demás. Su desinterés, valentía y dedicación tanto a la medicina como a la fe continúan inspirando a personas de todo el mundo a servir a sus comunidades con amor y compasión.

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Fuente: www.saintforaminute.com

Traducción Vidas Santas


Beato Frowin de Engelberg, Monje Benedictino

Beato Frowin de Engelberg, Monje Benedictino

Marzo 27

Beato Frowin de Engelberg, también conocido como Frowin II o Frodowin, fue un monje benedictino que desempeñó un papel integral en el desarrollo espiritual

e intelectual de la Abadía de Engelberg, ubicada en Unterwalden, Suiza. Aunque se sabe poco sobre su vida temprana, se cree que nació en el siglo XII.


El viaje de Frowin en la vida monástica lo llevó a la Abadía de San Blas en Badan, Alemania, donde se dedicó a la oración, el estudio y la contemplación. Durante este tiempo, su excepcional conocimiento y piedad captaron la atención de muchos, y también puede haber pasado un período en la Abadía de Einsiedeln, ubicada en Suiza.


En 1146, Frowin fue nombrado como abad de la Abadía de Engelberg, una posición de gran responsabilidad y autoridad. Bajo su liderazgo, la abadía floreció tanto espiritual como intelectualmente. La dedicación de Frowin al aprendizaje y la educación lo llevó a establecer una biblioteca y un scriptorio dentro de las instalaciones de la abadía. Estas iniciativas no solo preservaron y enriquecieron el conocimiento teológico de la época, sino que también permitieron la creación y difusión de nuevas obras.


Además, Frowin alentó activamente las artes, particularmente la pintura, haciendo de la Abadía de Engelberg un centro para la expresión artística. La integración de los esfuerzos artísticos en la vida monástica no solo fomentó la apreciación de la belleza, sino que también sirvió como una vía adicional para la contemplación espiritual.


Como maestro espiritual, Frowin tuvo un profundo impacto en la vida del bendito Berchtold de Engelberg. Reconociendo el potencial de su discípulo, Frowin recomendó a Berchtold para la posición de abadía, un testimonio de su discernimiento y guía.


Además de sus contribuciones administrativas y educativas, Frowin escribió libros de texto teológicos, consolidando aún más su reputación como erudito. Si bien no se mencionan los títulos específicos de sus obras, sin duda habrían mejorado la educación religiosa y la comprensión teológica de otros monjes y eruditos.


La vida de Blessed Frowin estuvo marcada por un profundo sentido de devoción a Dios y un compromiso con la excelencia en todos los aspectos de la vida monástica. Él encarnaba los valores benedictinos de la oración, el trabajo y el estudio, inspirando a aquellos a su alrededor a luchar por la santidad. Considerado como un líder humilde y sabio, el legado de Frowin continúa dando forma a la Abadía de Engelberg hasta el día de hoy.


El beato Frowin de Engelberg falleció el 11 de marzo de 1178, en la Abadía de Engelberg en Suiza. Su muerte se atribuyó a causas naturales, y su entierro en la abadía se convirtió en un espacio de veneración para aquellos que buscaban su intercesión.


Aunque el proceso de beatificación de Frowin no ha sido registrado, su vida ejemplar y contribuciones a la comunidad monástica le han valido el título de "Bendecido". Hoy, su día de fiesta se celebra el 27 de marzo como un recordatorio solemne de su santidad, sabiduría y dedicación para servir a Dios y a su pueblo.

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Fuente:www.saintforaminute.com












Beato Henri Grialou, Sacerdote Carmelita

Beato Henri Grialou, Sacerdote Carmelita

Marzo 27


El bendito Henri Grialou, también conocido como Marie-Eugene del Niño Jesús y Marie-Eugène de l'Enfant-Jésus, nació el 2 de diciembre de 1894 en Le Gua, Aveyron, Francia. Era hijo de Auguste Grialou y Marie Miral. Desafortunadamente, su padre falleció debido a una neumonía cuando Henri era joven.


Henri recibió su educación en Graves y Rodez, Francia. Fue durante su tiempo en el seminario que desarrolló una profunda devoción a Santa Teresa de Lisieux, que seguiría siendo una figura central en su viaje espiritual. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial interrumpió sus estudios, y sirvió valientemente en primera línea. Henri ascendió al rango de teniente y fue honrado con el caballero de la Legión de Honor, recibiendo la cruz militar por su valiente servicio.


Durante su servicio militar, Henri y sus compañeros creían que estaban bajo la protección de Santa Teresa de Lisieux. Esta convicción fortaleció aún más su devoción hacia ella, y después de la guerra, profundizó en los escritos de San Juan de la Cruz, siendo atraído por la espiritualidad de la tradición carmelita.


El 4 de febrero de 1922, Henri fue ordenado como sacerdote profesado de la Orden de los Carmelitas Descalvados, tomando el nombre de Marie-Eugène de L'Enfant-Jésus. Su viaje como carmelita lo llevó a fundar el Instituto Secular de Notre-Dame de Vie en 1932, ubicado en Venasque, Francia. Este instituto se estableció con el objetivo de fomentar el crecimiento espiritual y llevar las enseñanzas de la espiritualidad carmelita a los laicos.


La dedicación y la experiencia de Henri en la espiritualidad carmelita se hizo ampliamente reconocida, y de 1937 a 1954, se desempeñó como Definidor General de los Carmelitas. En 1948, el Papa Pío XII lo nombró Visitante Apostólico, confiándolo la misión de revitalizar las vidas espirituales de los hermanos y hermanas Carmelitas. Su impacto en este papel fue profundo.


Un reconocimiento adicional llegó cuando Henri fue nombrado Vicar General de los Carmelitas de 1954 a 1955. Su liderazgo y compromiso con la Orden Carmelita influyeron en gran medida en el crecimiento y desarrollo de la comunidad durante este período.


El beato Henri Grialou falleció el lunes de Pascua, 27 de marzo de 1967, en Venasque, Vaucluse, Francia. Su vida y espiritualidad continuaron inspirando a muchos, y el 19 de diciembre de 2011 fue venerado por el Papa Benedicto XVI. Más tarde, el 19 de noviembre de 2016, el Papa Francisco lo beatificó en una ceremonia celebrada en el Parque de Exposiciones de Aviñón, Francia. La beatificación fue presidida por el cardenal Angelo Amato.


El legado del bendito Henri Grialou ejemplifica el poder transformador de la espiritualidad carmelita y la importancia de fomentar el crecimiento espiritual tanto en las comunidades religiosas como en las laicas. Su vida sirve como inspiración para todos aquellos que buscan una conexión más profunda con Dios y una mayor comprensión del camino hacia la santidad.

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Fuente: www.saintforaminute.com

Traducción Vidas Santas

Beato Petrus Jo Yong-sam, Mártir

Beato Petrus Jo Yong-sam, Mártir

Marzo 27

El Beato Petrus Jo Yongsam, también conocido como Pedro, fue un mártir laico del Vicariato Apostólico de Corea. Nació en Yanggeon, Gyeonggi-do, Corea del Sur, y vivió durante un período particularmente difícil en la historia del catolicismo en Corea.

Petrus Jo Yongsam sigue siendo una figura significativa en la historia de la Iglesia Católica en Corea, ya que fue uno de los mártires de Corea. Estos mártires fueron un grupo de personas que abrazaron la fe cristiana frente a una severa persecución, lo que los llevó a su sacrificio final.


No se sabe mucho sobre la juventud de Petrus Jo Yongsam, pero su inquebrantable dedicación a su fe y su disposición a mantenerse firme frente a la persecución lo convirtieron en una figura venerada en la comunidad católica. Vivió en una época en la que el catolicismo estaba estrictamente prohibido por la dinastía Joseon, lo que condujo a la persecución de los cristianos.


A pesar de los riesgos que esto implicaba, Petrus Jo Yongsam profesó abiertamente su fe y participó activamente en la comunidad católica. Sin embargo, esto lo puso bajo la atenta mirada de las autoridades, quienes constantemente buscaban erradicar el cristianismo de la región.


El 27 de marzo de 1801, Petrus Jo Yongsam fue arrestado y llevado ante las autoridades locales en Cheongju, Chungcheong-do, Corea del Sur. Su delito no fue más que negarse a renunciar a sus creencias cristianas. A pesar de los numerosos intentos de las autoridades para presionarlo para que se retractara, Peter se mantuvo firme en su fe y se negó a traicionarla.


Como resultado, Petrus Jo Yongsam fue sometido a severas torturas y maltratos. Sin embargo, ni siquiera los métodos más duros lograron quebrantar su determinación. Al contrario, su fe inquebrantable pareció fortalecerse a lo largo de su calvario.


Finalmente, ese mismo día, 27 de marzo de 1801, Petrus Jo Yongsam fue martirizado por su fe cristiana. Se unió a los innumerables mártires de Corea que enfrentaron la persecución y la muerte por su dedicación al catolicismo. Su sacrificio y perseverancia continúan inspirando y guiando a los fieles hoy en día. El beato Petrus Jo Yongsam fue venerado el 7 de febrero de 2014 por el papa Francisco mediante un decreto de martirio, en reconocimiento a su heroico testimonio de Cristo. Posteriormente, el 15 de agosto de 2014, el papa Francisco lo beatificó, reconociéndolo oficialmente como beato de la Iglesia católica.


El legado del beato Petrus Jo Yongsam y de los mártires de Corea sigue siendo un recordatorio de la fe y la dedicación de estos primeros católicos coreanos. Su disposición a sacrificar sus vidas por sus creencias inspira y anima tanto a la comunidad católica de Corea como a los creyentes de todo el mundo.

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Fuente: www.saintforaminute.com

Beato Louis Eduardo Cestac, Sacerdote

Beato Louis Eduardo Cestac, Sacerdote

Marzo 27


El Beato Louis Eduardo Cestac nació el 6 de enero de 1801 en Bayona, Pirineos Atlánticos, Francia. Cuando era niño, sufría de neuralgia, una condición dolorosa que le impidió hablar durante tres años. Sin embargo, experimentó una curación milagrosa después de que su madre desarrollara una profunda devoción a la Santísima Virgen María. Este encuentro temprano con el poder de la fe tuvo un profundo impacto en la vida de Louis-√âdouard.


Impulsado por un fuerte llamado para servir a Dios y a sus semejantes, Louis Eduardo continuó su educación en el seminario de Aire-sur-l'Adour y más tarde en el colegio Sulpician de París. Fue durante su tiempo en París que forjó una amistad duradera con San Miguel Garico, una relación que influiría en gran medida en su viaje espiritual.


El 17 de diciembre de 1825, Louis Eduardo fue ordenado sacerdote en la diócesis de Bayona, Francia. Dedicó su vida a atender las necesidades de los demás, particularmente huérfanos, niños abandonados y jóvenes que se encontraron en situaciones desesperadas. En 1831, sirvió como vicario en la catedral de Bayona, donde continuó tocando la vida de muchos a través de su cuidado pastoral y orientación.


En 1836, el padre Louis se embarcó en un esfuerzo innovador, estableciendo un ministerio específicamente destinado a ayudar a aquellos que habían caído en circunstancias terribles. Trató de proporcionar apoyo y asistencia a las personas que habían emigrado a la ciudad en busca de trabajo, pero se encontraron varadas y vulnerables, a menudo forzadas a la prostitución. La compasión y la dedicación del padre Louis llevaron a estos individuos a un refugio seguro donde pudieron reconstruir sus vidas.


Al darse cuenta de la necesidad de una estructura más permanente para llevar a cabo esta noble misión, el padre Louis trasladó su ministerio a lo que más tarde se conoció como el convento de Notre-Dame du Refuge (Nuestra Señora del Refugio) el 9 de junio de 1839. Con la colaboración de su hermana, la Sierva de Dios Marie-Louise-√âlise Cestac, y varias de las chicas que habían experimentado su cuidado, el padre Louis fundó los Serviteurs de Marie (Siervos de María) en 1852. Esta congregación religiosa continuó el trabajo de proporcionar refugio, educación y rehabilitación a las personas vulnerables, ofreciendo esperanza y una oportunidad para un futuro más brillante.


El padre Louis también mostró una profunda preocupación por las zonas rurales que rodean Bayona. Promovió activamente la educación, en particular el establecimiento de escuelas en estas regiones desatendidas. Además, trabajó incansablemente para mejorar las prácticas agrícolas, abogando por los avances y compartiendo sus conocimientos para beneficiar a la comunidad local. En agradecimiento por sus esfuerzos y compromiso, el Padre Louis fue galardonado con la Legión de Honor en 1865.


La vida del beato Louis Eduardo Cestac se caracterizó por el desinterés, la compasión y la devoción inquebrantable a Dios y sus semejantes. Falleció el 27 de marzo de 1868, en Bayona, Pirineos Atlánticos, Francia, dejando un legado de amor y servicio. Reconociendo sus notables virtudes, el Papa Pablo VI lo declaró venerable el 13 de noviembre de 1976. Más tarde, el 31 de mayo de 2015, el Papa Francisco lo beatificó, afirmando su excepcional santidad y presentándolo como un modelo a seguir para todos los católicos. La celebración de la beatificación tuvo lugar en la Catedral de Sainte-Marie en Bayona, Francia, presidida por el cardenal Angelo Amato.


Beato Louis Eduardo Cestac continúa inspirando e intercediendo por los necesitados, y su vida sirve como testimonio del poder transformador de la fe y el amor. El 27 de marzo de cada año, la Iglesia Católica conmemora su día de fiesta, permitiendo a los fieles honrar su memoria y buscar su intercesión en sus propios viajes de compasión y servicio.

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Fuente: www.saintforaminute.com

Traducción Vidas Santas