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sábado, noviembre 01, 2025

Doctor de la Iglesia a San Juan Enrique Newman


𝐒𝐄𝐑𝐀́ 𝐃𝐄𝐂𝐋𝐀𝐑𝐀𝐃𝐎 𝐃𝐎𝐂𝐓𝐎𝐑 𝐃𝐄 𝐋𝐀 𝐈𝐆𝐋𝐄𝐒𝐈𝐀,

1 de noviembre, el Santo Padre León XIV declarará solemnemente Doctor de la Iglesia a San Juan Enrique Newman, cardenal inglés, que fue sacerdote anglicano, uno de los líderes del Movimiento de Oxford y fundador del Oratorio de San Felipe Neri en su país natal.


Se convirtió al catolicismo y fue un obispo y, posteriormente, un cardenal muy activo en defensa de la doctrina católica. Su espiritualidad y sus conocimientos teológicos y filosóficos eran tan profundos, que en muchas ocasiones fue un referente por sus enseñanzas, hasta el punto de que el Papa Benedicto XVI (otro gran teólogo), llegó a decir de él que "𝐄𝐥 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐞𝐬𝐩𝐞𝐜𝐢́𝐟𝐢𝐜𝐨 𝐚𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐟𝐮𝐞 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐢𝐦𝐩𝐥𝐢𝐜𝐨́ 𝐚𝐩𝐥𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐬𝐮 𝐚𝐠𝐮𝐝𝐨 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐲 𝐬𝐮 𝐩𝐫𝐨𝐥𝐢́𝐟𝐢𝐜𝐚 𝐩𝐥𝐮𝐦𝐚 𝐚 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐛𝐥𝐞𝐦𝐚𝐬 𝐦𝐚́𝐬 𝐚𝐜𝐮𝐜𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐞́𝐩𝐨𝐜𝐚. 𝐒𝐮𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐜𝐞𝐩𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐥𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐥𝐚 𝐟𝐞 𝐲 𝐥𝐚 𝐫𝐚𝐳𝐨́𝐧, 𝐞𝐥 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐯𝐢𝐭𝐚𝐥 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨́𝐧 𝐫𝐞𝐯𝐞𝐥𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐜𝐢𝐯𝐢𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐚 𝐲 𝐥𝐚 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐞𝐧𝐟𝐨𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐝𝐮𝐜𝐚𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐚𝐦𝐩𝐥𝐢𝐨 𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐫𝐠𝐨 𝐚𝐥𝐜𝐚𝐧𝐜𝐞 𝐧𝐨 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐟𝐮𝐧𝐝𝐚 𝐢𝐦𝐩𝐨𝐫𝐭𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐈𝐧𝐠𝐥𝐚𝐭𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐯𝐢𝐜𝐭𝐨𝐫𝐢𝐚𝐧𝐚, 𝐬𝐢𝐧𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐧𝐮́𝐚𝐧 𝐢𝐧𝐬𝐩𝐢𝐫𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐞 𝐢𝐥𝐮𝐦𝐢𝐧𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐚 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐚𝐬 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬 𝐞𝐧 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨. 𝐒𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐛𝐮𝐬𝐜𝐨́ 𝐥𝐨𝐠𝐫𝐚𝐫 𝐮𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐫𝐧𝐨 𝐞𝐝𝐮𝐜𝐚𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐥𝐞𝐜𝐭𝐮𝐚𝐥, 𝐥𝐚 𝐝𝐢𝐬𝐜𝐢𝐩𝐥𝐢𝐧𝐚 𝐦𝐨𝐫𝐚𝐥 𝐲 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐫𝐨𝐦𝐢𝐬𝐨 𝐫𝐞𝐥𝐢𝐠𝐢𝐨𝐬𝐨 𝐬𝐞 𝐝𝐞𝐬𝐚𝐫𝐫𝐨𝐥𝐥𝐚𝐫𝐚𝐧 𝐝𝐞 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐣𝐮𝐧𝐭𝐚”


San Juan Enrique Newman nació en Londres el 21 de febrero del año 1801 en el seno de una familia anglicana: su madre era hugonote y su padre tenía una orientación religiosa muy tolerante. Fue el mayor de seis hijos de Juan que era banquero y de Jemima Fourdrinier.  En el año 1808, ingresó en la Great Ealing School, en las afueras de Londres, donde recibió una educación de alta calidad y destacó por su inteligencia. En 1816, año en que completó sus estudios en Ealing y simultáneamente presenció la quiebra del banco de su padre, desarrolló un compromiso con los principios más radicales del calvinismo, llegando a creer que el Papa era el Anticristo. 


En el año 1817, ingresó en el Trinity College de Oxford, donde obtuvo una licenciatura en Artes. En 1822, fue elegido miembro del Oriel College, donde comenzó su amistad con Edward Bouverie Pusey. El 13 de junio de 1824, fue ordenado diácono de la Iglesia Anglicana, convirtiéndose en coadjutor de la parroquia de San Clemente en Oxford. El 29 de mayo de 1825, fue ordenado sacerdote anglicano.


De 1826 a 1832, Juan Enrique Newman fue tutor en el Oriel College, donde supervisó la formación cultural de numerosos estudiantes universitarios. Allí mantuvo una estrecha relación con Edward Bouverie Pusey, John Keble y Richard Hurrel Froude. El 14 de marzo de 1828, fue nombrado párroco de la iglesia universitaria de Santa María, donde desarrolló una intensa actividad pastoral y de predicación que le granjeó gran renombre y en el año 1832, acompañó a Froude en su gira por el sur de Europa, visitando Roma, Malta, Corfú y Sicilia.


En el English College de Roma, conoció por primera vez a Don Nicholás Wiseman, futuro arzobispo católico de Westminster. Escribió el poema (publicado posteriormente en 1834) Lyra Apostolica y el poema corto Lead, Kindly, Light, expresando su completo abandono a la Providencia, que le indicaría y le permitiría realizar su misión específica. 


El 14 de julio del 1833, en Oxford, escuchó el sermón de Keble National Apostasy: “𝐭𝐡𝐞 𝐎𝐱𝐟𝐨𝐫𝐝 𝐌𝐨𝐯𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭 𝐰𝐚𝐬 𝐛𝐨𝐫𝐧”, con Newman como su figura principal. Entre 1833 y 1841, Newman, Froude, Keble, Pusey y William Palmer publicaron “𝐓𝐫𝐚𝐜𝐭𝐬 𝐟𝐨𝐫 𝐭𝐡𝐞 𝐓𝐢𝐦𝐞𝐬”: de 90 ensayos publicados, Newman fue autor de 26, incluyendo el último, Tract 90 (Remarks on certain passages in Thirty-Nine Articles), en el que intentó interpretar los 39 Artículos de la Iglesia Anglicana desde una perspectiva católica. 


Las protestas llevaron al obispo de Oxford a suspender la publicación de los Tratados. Condenado por la Junta Hebdomadal de la Universidad de Oxford y repudiado por 42 obispos, renunció a su parroquia universitaria. El 9 de abril de 1842, se retiró con algunos amigos a Littlemore para escribir el famoso Ensayo "“𝐃𝐞𝐬𝐚𝐫𝐫𝐨𝐥𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐃𝐨𝐜𝐭𝐫𝐢𝐧𝐚 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧𝐚 "y allí se concretó su "conversión" al catolicismo.


En 1846, viajó a Roma con algunos compañeros anglicanos que se habían convertido al catolicismo, sin planes definitivos. En el Memorándum de 1848, escribió que estaba considerando unirse a los Redentoristas, pero luego optó por el Oratorio de San Felipe Neri; de hecho, frecuentaba la Iglesia Nueva de Roma y a los sacerdotes de esa comunidad. Ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1847, recibió un cálido aliento del beato Papa Pío IX, el 26 de noviembre de 1847.


Decidido a convertirse en oratoriano, Newman solicitó al Papa permiso para fundar un oratorio en Birmingham, adaptando así las constituciones del Oratorio Romano a las necesidades de la zona. El nuevo oratorio comenzó en 1847, cuando él y seis compañeros comenzaron su noviciado en un ala de la Abadía de la Santa Cruz, que se les había puesto a disposición. Después de varias reubicaciones, su primera sede real se estableció en Edgbaston, en las afueras de Birmingham. 


Mientras tanto, en 1848, un grupo de oratorianos, liderado por el padre Frederick William Faber, se mudó a Londres, donde se fundaría la segunda Congregación Filipina Inglesa. En 1854, el padre Newman fue nombrado rector de la Universidad Católica de Dublín, cargo que ocupó durante cuatro años. En 1864, publicó “𝐀𝐩𝐨𝐥𝐨𝐠𝐢𝐚 𝐩𝐫𝐨 𝐯𝐢𝐭𝐚 𝐬𝐮𝐚” y, en 1878, el Trinity College de Oxford lo eligió como su primer miembro honorario.


El Papa León XIII, por sugerencia del obispo William Bernard Ullathorne, de Birmingham, nombró a Newman Cardenal el 12 de mayo de 1879, con el título de San Giorgio al Velabro; su lema elegido fue: “𝐜𝐨𝐫 𝐚𝐝 𝐜𝐨𝐫 𝐥𝐨𝐪𝐮𝐢𝐭𝐮𝐫”. 


A partir de 1889, el cardenal Newman, con casi noventa años de edad, comenzó a caer en fortaleza y en vitalidad y el día de Navidad celebró su última misa pública, falleciendo el 11 de agosto del año 1890 en su habitación de Edgbaston. Su tumba llevaba la inscripción: “𝐄𝐱 𝐮𝐦𝐛𝐫𝐢𝐬 𝐞𝐭 𝐢𝐦𝐚𝐠𝐢𝐧𝐢𝐛𝐮𝐬 𝐢𝐧 𝐯𝐞𝐫𝐢𝐭𝐚𝐭𝐞𝐦”.


Fue beatificado por el Papa Benedicto XVI el 19 de septiembre de 2010 y canonizado por el Papa Francisco el 13 de octubre del año  2019. Y 1 de Noviembre 2025, declarado Doctor de la Iglesia Universal, por el Papa León XIV.

No quiero terminar este artículo sobre este nuevo santo Doctor de la Iglesia, sin exponer sus propias palabras: " 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐚𝐛𝐬𝐨𝐥𝐮𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐛𝐢𝐞𝐧𝐚𝐯𝐞𝐧𝐭𝐮𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐒𝐢́ 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨; 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐟𝐮𝐞 𝐬𝐮 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐫 𝐮𝐧 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐫 𝐮𝐧 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐮 𝐠𝐥𝐨𝐫𝐢𝐚.


𝐄́𝐥 𝐞𝐬 𝐎𝐦𝐧𝐢𝐩𝐨𝐭𝐞𝐧𝐭𝐞, 𝐲 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐚 𝐡𝐚𝐛𝐞𝐫 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐚𝐬 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐄́𝐥 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐡𝐚 𝐬𝐢𝐝𝐨 𝐬𝐮 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐳𝐚𝐫 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨𝐬 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐞𝐫𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐄́𝐥 𝐡𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨.


𝐓𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐧𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐡𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐮 𝐠𝐥𝐨𝐫𝐢𝐚, 𝐡𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐬𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐬𝐮 𝐯𝐨𝐥𝐮𝐧𝐭𝐚𝐝. 𝐘𝐨 𝐡𝐞 𝐬𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐢𝐞 𝐦𝐚́𝐬 𝐡𝐚 𝐬𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨; 𝐲𝐨 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐨 𝐮𝐧 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐥𝐚𝐧𝐞𝐬 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬, 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐦𝐮𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐃𝐢𝐨𝐬, 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐢𝐞 𝐦𝐚́𝐬; 𝐬𝐢 𝐬𝐨𝐲 𝐫𝐢𝐜𝐨 𝐨 𝐩𝐨𝐛𝐫𝐞, 𝐝𝐞𝐬𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐚𝐝𝐨 𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐢𝐦𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐡𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞𝐬, 𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐦𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞 𝐲 𝐦𝐞 𝐥𝐥𝐚𝐦𝐚 𝐩𝐨𝐫 𝐦𝐢 𝐧𝐨𝐦𝐛𝐫𝐞.


𝐃𝐢𝐨𝐬 𝐡𝐚 𝐦𝐞 𝐡𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐚 𝐄́𝐥 𝐚𝐥𝐠𝐮́𝐧 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐜𝐢𝐨 𝐝𝐞𝐟𝐢𝐧𝐢𝐝𝐨; 𝐄́𝐥 𝐦𝐞 𝐡𝐚 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐫𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐨𝐛𝐫𝐚 𝐝𝐞𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐧𝐨 𝐡𝐚 𝐞𝐧𝐜𝐚𝐫𝐠𝐚𝐝𝐨 𝐚 𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬. 𝐘𝐨 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐨 𝐦𝐢 𝐦𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧: 𝐲𝐨 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞𝐫𝐥𝐚 𝐣𝐚𝐦𝐚́𝐬 𝐞𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐬𝐞 𝐦𝐞 𝐝𝐢𝐫𝐚́ 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐨𝐭𝐫𝐚. 𝐄𝐧 𝐜𝐢𝐞𝐫𝐭𝐨 𝐦𝐨𝐝𝐨 𝐲𝐨 𝐬𝐨𝐲 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐮𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨𝐬, 𝐭𝐚𝐧 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐞𝐧 𝐦𝐢 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐀𝐫𝐜𝐚́𝐧𝐠𝐞𝐥 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐬𝐮𝐲𝐨.


𝐒𝐢, 𝐞𝐧 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝, 𝐧𝐨 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐨, 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐮𝐬𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫 𝐚 𝐨𝐭𝐫𝐨, 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐩𝐨𝐝𝐫𝐢́𝐚 𝐬𝐮𝐬𝐜𝐢𝐭𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐢𝐞𝐝𝐫𝐚𝐬 𝐡𝐢𝐣𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐀𝐛𝐫𝐚𝐡𝐚𝐦. 𝐏𝐞𝐫𝐨 𝐲𝐨 𝐭𝐞𝐧𝐠𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐠𝐫𝐚𝐧 𝐨𝐛𝐫𝐚; 𝐬𝐨𝐲 𝐮𝐧 𝐞𝐬𝐥𝐚𝐛𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐝𝐞𝐧𝐚, 𝐮𝐧 𝐯𝐢́𝐧𝐜𝐮𝐥𝐨 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐞𝐱𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐨𝐧𝐚𝐬. 𝐄́𝐥 𝐧𝐨 𝐦𝐞 𝐡𝐚 𝐜𝐫𝐞𝐚𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐧𝐚𝐝𝐚.


𝐘𝐨 𝐡𝐚𝐫𝐞́ 𝐞𝐥 𝐛𝐢𝐞𝐧, 𝐲𝐨 𝐡𝐚𝐫𝐞́ 𝐬𝐮 𝐨𝐛𝐫𝐚; 𝐲𝐨 𝐬𝐞𝐫𝐞́ 𝐮𝐧 𝐚́𝐧𝐠𝐞𝐥 𝐝𝐞 𝐩𝐚𝐳, 𝐮𝐧 𝐩𝐫𝐞𝐝𝐢𝐜𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝 𝐞𝐧 𝐦𝐢 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫, 𝐧𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐥𝐚 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐬𝐢𝐧𝐨 𝐠𝐮𝐚𝐫𝐝𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐡𝐞𝐜𝐡𝐨 𝐬𝐮𝐬 𝐦𝐚𝐧𝐝𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐲 𝐬𝐢𝐫𝐯𝐢𝐞́𝐧𝐝𝐨𝐥𝐞 𝐚 𝐄́𝐥 𝐞𝐧 𝐦𝐢 𝐯𝐨𝐜𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧.


𝐏𝐨𝐫 𝐞𝐬𝐨, 𝐲𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐚𝐫𝐞́ 𝐞𝐧 𝐄́𝐥. 𝐋𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐚, 𝐝𝐨𝐧𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐞́, 𝐧𝐨 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐨 𝐧𝐮𝐧𝐜𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐝𝐞𝐬𝐞𝐜𝐡𝐚𝐝𝐨. 𝐒𝐢 𝐦𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐫𝐨 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐞𝐧𝐟𝐞𝐫𝐦𝐞𝐝𝐚𝐝, 𝐦𝐢 𝐞𝐧𝐟𝐞𝐫𝐦𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐥𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫; 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐩𝐞𝐫𝐩𝐥𝐞𝐣𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐦𝐢 𝐩𝐞𝐫𝐩𝐥𝐞𝐣𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐥𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫; 𝐬𝐢 𝐞𝐬𝐭𝐨𝐲 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐩𝐞𝐬𝐚𝐫, 𝐦𝐢 𝐩𝐞𝐬𝐚𝐫 𝐥𝐞 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫. 𝐌𝐢 𝐞𝐧𝐟𝐞𝐫𝐦𝐞𝐝𝐚𝐝, 𝐦𝐢 𝐩𝐞𝐫𝐩𝐥𝐞𝐣𝐢𝐝𝐚𝐝, 𝐦𝐢 𝐩𝐞𝐧𝐚 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐬𝐞𝐫 𝐜𝐚𝐮𝐬𝐚𝐬 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐚𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐮𝐧 𝐟𝐢𝐧 𝐠𝐫𝐚𝐧𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐞 𝐯𝐚 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨 𝐦𝐚́𝐬 𝐚𝐥𝐥𝐚́ 𝐝𝐞 𝐧𝐨𝐬𝐨𝐭𝐫𝐨𝐬.


𝐄́𝐥 𝐧𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚 𝐞𝐧 𝐯𝐚𝐧𝐨; 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐨𝐥𝐨𝐧𝐠𝐚𝐫 𝐦𝐢 𝐯𝐢𝐝𝐚, 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐚𝐜𝐨𝐫𝐭𝐚𝐫𝐥𝐚; 𝐄́𝐥 𝐬𝐚𝐛𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐄́𝐥 𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥𝐥𝐚. 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐪𝐮𝐢𝐭𝐚𝐫𝐦𝐞 𝐚 𝐦𝐢𝐬 𝐚𝐦𝐢𝐠𝐨𝐬, 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐚𝐫𝐫𝐨𝐣𝐚𝐫𝐦𝐞 𝐞𝐧𝐭𝐫𝐞 𝐞𝐱𝐭𝐫𝐚𝐧̃𝐨𝐬, 𝐄́𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐝𝐞 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫𝐦𝐞 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐢𝐫 𝐝𝐞𝐬𝐨𝐥𝐚𝐝𝐨, 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐦𝐢 𝐚́𝐧𝐢𝐦𝐨 𝐝𝐞𝐜𝐚𝐢𝐠𝐚, 𝐨𝐜𝐮𝐥𝐭𝐚𝐫𝐦𝐞 𝐞𝐥 𝐟𝐮𝐭𝐮𝐫𝐨: 𝐚𝐮𝐧 𝐞𝐧𝐭𝐨𝐧𝐜𝐞𝐬, 𝐄́𝐥 𝐬𝐚𝐛𝐞 𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐄́𝐥 𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐦𝐢 𝐯𝐢𝐝𝐚.


¡𝐎𝐡 𝐀𝐝𝐨𝐧𝐚𝐢, 𝐨𝐡 𝐑𝐞𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐝𝐞 𝐈𝐬𝐫𝐚𝐞𝐥! 𝐓𝐮́ 𝐡𝐚𝐬 𝐠𝐮𝐢𝐚𝐝𝐨 𝐚 𝐉𝐨𝐬𝐞́ 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐫𝐞𝐛𝐚𝐧̃𝐨, ¡𝐨𝐡 𝐄𝐦𝐦𝐚𝐧𝐮𝐞𝐥, 𝐨𝐡, 𝐒𝐚𝐛𝐢𝐝𝐮𝐫𝐢́𝐚!, 𝐲𝐨 𝐦𝐞 𝐝𝐨𝐲 𝐚 𝐓𝐢. 𝐘𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢́𝐨 𝐞𝐧 𝐭𝐢 𝐜𝐨𝐦𝐩𝐥𝐞𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞. 𝐃𝐢́𝐠𝐧𝐚𝐭𝐞 𝐜𝐮𝐦𝐩𝐥𝐢𝐫 𝐭𝐮𝐬 𝐚𝐥𝐭𝐨𝐬 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐨́𝐬𝐢𝐭𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐦𝐢́ 𝐜𝐮𝐚𝐥𝐞𝐬𝐪𝐮𝐢𝐞𝐫𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞𝐚𝐧: 𝐭𝐫𝐚𝐛𝐚𝐣𝐚 𝐞𝐧 𝐦𝐢́ 𝐲 𝐚 𝐭𝐫𝐚𝐯𝐞́𝐬 𝐝𝐞 𝐦𝐢́. 𝐘𝐨 𝐡𝐞 𝐧𝐚𝐜𝐢𝐝𝐨 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐫𝐯𝐢𝐫𝐭𝐞, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐭𝐮𝐲𝐨, 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐬𝐞𝐫 𝐭𝐮 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨. 𝐇𝐚𝐳 𝐪𝐮𝐞 𝐲𝐨 𝐬𝐞𝐚 𝐭𝐮 𝐜𝐢𝐞𝐠𝐨 𝐢𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐦𝐞𝐧𝐭𝐨. 𝐍𝐨 𝐭𝐞 𝐩𝐢𝐝𝐨 𝐯𝐞𝐫, 𝐧𝐨 𝐭𝐞 𝐩𝐢𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐞𝐫, 𝐬𝐨́𝐥𝐨 𝐩𝐢𝐝𝐨 𝐬𝐞𝐫 𝐮𝐭𝐢𝐥𝐢𝐳𝐚𝐝𝐨.


viernes, octubre 03, 2025

Santa Cándida de Roma, Virgen y Mártir

Santa Cándida de Roma, Virgen y Mártir

Octubre 3

El nombre de Cándida, que significa “blanca, resplandeciente, pura”, se asocia desde la antigüedad con la virtud de la virginidad y la luz de Cristo. En el Martirologio Romano aparece recordada en este día con las sencillas palabras: “En Roma, Santa Cándida, Virgen y Mártir”.


De su vida apenas nos han llegado detalles, pero la tradición afirma que fue una joven romana de los primeros siglos del cristianismo, probablemente martirizada durante las grandes persecuciones contra los discípulos del Señor, ya sea en tiempos del emperador Decio, Valeriano o Diocleciano (siglos III-IV). Cándida había consagrado su virginidad a Cristo y, al ser requerida para ofrecer sacrificios a los dioses del Imperio, permaneció firme en su fe, confesando al único Dios verdadero y rechazando los ídolos. Por ello, sufrió tormentos y finalmente la muerte, alcanzando así la palma del martirio y la gloria eterna.


Culto y veneración

El testimonio de Cándida se conservó en la Iglesia de Roma, que desde antiguo guardó memoria de su martirio. Su culto aparece en diversos martirologios medievales y ha perdurado hasta nuestros días, fijándose su fiesta litúrgica el 3 de octubre.


En el arte cristiano se la representa como una joven doncella con:

La palma del martirio, signo de victoria.

Una pequeña cruz, como confesión de su fe en Cristo.

Vestiduras claras o flores blancas, símbolos de virginidad y pureza.

El halo luminoso, signo de la gloria celestial.


Mensaje espiritual

Aunque su historia concreta permanezca oculta en el silencio de los siglos, el ejemplo de Santa Cándida de Roma resplandece como una invitación a la fidelidad total a Cristo. Su vida sencilla y su entrega hasta el martirio son un recordatorio de que el Reino de los cielos se alcanza no por honores humanos, sino por la valentía de confesar la fe en medio de las pruebas.


Oración:

Señor Dios, que concediste a Santa Cándida de Roma la gracia de la virginidad y del martirio, concédenos, por su intercesión, la fortaleza de la fe y la pureza del corazón. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

(No confundir con Santa Cándida de Roma, Madre y Mártir, Junio 6


domingo, septiembre 07, 2025

San Carlo Acutis, Joven seglar italiano

San Carlo Acutis, Joven seglar italiano
Octubre 12

Nombre completo: San Carlo Acutis

Estado: Joven seglar italiano

Nacimiento: 3 de mayo de 1991, Londres, Reino Unido

Fallecimiento: 12 de octubre de 2006, Monza, Italia

Canonización: 7 de septiembre de 2025, por el Papa León XIV


Función espiritual:

Testigo de la Eucaristía

Defensor de la verdad digital

Promotor de la santidad cotidiana


“𝐄𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐬𝐢𝐞𝐦𝐩𝐫𝐞 𝐮𝐧𝐢𝐝𝐨 𝐚 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬, 𝐞𝐬𝐞 𝐞𝐬 𝐦𝐢 𝐩𝐫𝐨𝐲𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐯𝐢𝐝𝐚”. Ese era el lema de Carlos.


También conocido como “influencer de Dios” y “santo patrón de Internet”, Carlo Acutis será el primer millennial canonizado por el Vaticano


Carlos Acutis - aunque sus padres eran originarios de la Lombardía italiana -, nació en Londres el día 3 de mayo del año 1991. Sus padres, Andrés y Antonia, se encontraban en Inglaterra por motivos profesionales y de hecho, tras el nacimiento de Carlos regresaron a Italia.


Eran cristianos no practicantes, pero eso no influyó en la vida del niño que recibió la enseñanza primaria y secundaria en Milán y que ya desde muy joven, en el Liceo de los jesuitas, con su ejemplo, ejerció cierta influencia entre sus compañeros de clase. Tuvo muy claro desde pequeño que la Eucaristía era el “𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐥𝐥𝐞𝐯𝐚𝐫𝐢́𝐚 𝐚𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨” y que la Virgen María “𝐞𝐫𝐚 𝐥𝐚 𝐦𝐮𝐣𝐞𝐫 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐯𝐢𝐝𝐚”: eran sus únicas pasiones, pese a su joven edad. Estudiaba la vida de los santos – especialmente los niños santos -,  y tenía especial interés en las apariciones marianas de Fátima y de Lourdes. En más de una ocasión, con sus preguntas infantiles puso en aprietos a sus padres que no sabían qué responderle. Pero, sin embargo, hay que decir que Carlos era un chaval completamente normal como la mayoría de sus compañeros, pero con una armonía interior muy especial gracias a su gran amistad con Jesús de Nazaret.


Con siete años de edad quiso hacer la Primera Comunión y, cómo era una edad muy temprana, sus padres pidieron consejo a un obispo que siendo sacerdote había sido secretario de San Pablo VI, cuando éste era arzobispo de Milán. Monseñor Macchi, viendo la madurez espiritual del niño autorizó que se le diera, cosa que ocurrió el 16 de junio de 1998 en el monasterio de Perego. Desde ese momento, Carlos asistió a Misa todos los días de su vida, teniendo y viviendo con la machacona cantinela de que “𝐬𝐢 𝐜𝐨𝐦𝐮𝐥𝐠𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐢́𝐚𝐬, 𝐯𝐚𝐦𝐨𝐬 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐨 𝐚𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨”. Daba el catecismo a los niños en su parroquia, rezaba el rosario todos los días y se confesaba todas las semanas aunque no fuese necesario. El poco dinero que le daban, lo entregaba a los pobres y en su tiempo libre visitaba a los ancianos y era voluntario en los comedores de beneficencia de los capuchinos y en el de las Hermanas de la Madre Teresa.


Como un chaval inteligente de su época se interesó mucho por las nuevas tecnologías de la comunicación y por la informática, adoptando estas tecnologías para expandir la evangelización informando sobre cuestiones religiosas y, con el material que recogió en algunos viajes realizados con sus padres, hizo una exposición fotográfica y explicativa sobre los milagros eucarísticos que a lo largo de los siglos habían ocurrido en diversos países, recopilando especialmente información sobre aquellos que están reconocidos como tales por la Iglesia Católica. Aunque la exposición la inició en la red, con posterioridad, ya materializada físicamente, ha recorrido todo el mundo.


He dicho antes que era un chaval normal, juguetón con sus amigos, que se divertía con los videojuegos, que le gustaban los animales, que era tal su interés por la informática que incluso diseñaba programas en el ordenador, pero al mismo tiempo tenía una profundidad de pensamiento, tal religiosidad, que sin ningún tipo de ambages decía tranquilamente frases como estas: “𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐭𝐞 𝐞𝐧𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐚𝐬 𝐚𝐥 𝐬𝐨𝐥, 𝐭𝐞 𝐛𝐫𝐨𝐧𝐜𝐞𝐚𝐬, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐭𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐚𝐬 𝐟𝐫𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚 𝐉𝐞𝐬𝐮́𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐄𝐮𝐜𝐚𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢́𝐚, 𝐭𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐢𝐞𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐞𝐧 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐨”, o esta otra: “𝐋𝐚 𝐄𝐮𝐜𝐚𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢́𝐚 𝐞𝐬 𝐦𝐢 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐢𝐚 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐲 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚 𝐦𝐚́𝐬 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫𝐨𝐬𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐞𝐫𝐭𝐢𝐫𝐬𝐞 𝐞𝐧 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐨”, o esta última: “𝐓𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐧𝐚𝐜𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐨𝐫𝐢𝐠𝐢𝐧𝐚𝐥𝐞𝐬, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐦𝐮𝐜𝐡𝐨𝐬 𝐦𝐮𝐞𝐫𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐟𝐨𝐭𝐨𝐜𝐨𝐩𝐢𝐚𝐬” y para no morir como fotocopia, él tenía siempre la Eucaristía a mano y de ahí, su asistencia diaria a Misa y su comunión diaria. Vivía permanentemente en gracia.


El lunes día 6 de octubre del año 2006 se puso enfermo y todos pensaron que era una simple gripe, pero dos días más tarde empeoró de tal manera que tuvieron que llevarlo a la clínica Marchi de Milán donde le diagnosticaron una leucemia de tipo M3, el llamado cáncer de la sangre, por lo que tuvo que ser hospitalizado. Al entrar en el hospital le dijo a sus padres: “𝐭𝐨𝐝𝐨𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐮𝐟𝐫𝐢𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞𝐧𝐝𝐫𝐞́ 𝐪𝐮𝐞 𝐩𝐚𝐝𝐞𝐜𝐞𝐫 𝐥𝐨𝐬 𝐨𝐟𝐫𝐞𝐳𝐜𝐨 𝐩𝐨𝐫 𝐞𝐥 𝐏𝐚𝐩𝐚 𝐲 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐈𝐠𝐥𝐞𝐬𝐢𝐚 𝐲 𝐚𝐬𝐢́, 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐫𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐦𝐞 𝐥𝐢𝐛𝐫𝐚𝐫𝐞́ 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐫𝐠𝐚𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨 𝐞 𝐢𝐫𝐞́ 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐭𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐚𝐥 𝐂𝐢𝐞𝐥𝐨”. Nunca se quejó y siempre decía que había personas que lo estaban pasando peor que él.


Como la enfermedad era grave, cosa que él conocía perfectamente, solicitó la Unción de los Enfermos. El miércoles, día 11 entró en coma por una hemorragia cerebral, siendo declarado clínicamente muerto ya que habían cesado todas sus funciones cerebrales, muriendo en el hospital a las siete menos cuarto de la mañana del día 12.  Su familia quiso donar sus órganos pero los médicos se opusieron porque dichos órganos estaban afectados por esta grave leucemia.


El sábado día 14 se celebró el funeral en la parroquia “Santa María Segreta”, siendo tan multitudinario que la gente llenó el templo y muchísimos tuvieron que quedarse fuera y era tanta su “fama” entre la juventud italiana que los diarios más importantes del país informaron sobre su muerte. O sea, su funeral fue multitudinario, acudiendo muchísimas personas desconocidas para la familia, pero que eran personas necesitadas a las que Carlos había ayudado en alguna ocasión o que conocían su fama de santidad. La noticia de su muerte, no solo fue conocida en toda Italia, sino que también se extendió por internet llegando a todos los rincones del mundo, por lo que sus padres recibieron miles de muestras de condolencias. 


Aunque inicialmente fue inhumado en el cementerio de Ternengo (Biella), como él había manifestado su deseo de ser sepultado en la tierra de San Francisco, sus restos mortales fueron llevados a la ciudad de Asís el 7 de enero del año siguiente, en cuyo cementerio fue sepultado y en esta ciudad aún continúa después de haber sido beatificado, aunque ahora, desde el día 6 de abril del año 2019, está en el Santuario della Spogliazione. 


El proceso diocesano se abrió en Milán por parte del cardenal Angelo Scola, el día 15 de febrero del año 2013 y en él se recogieron innumerable documentación y testimonios de personas que lo habían tratado; esta fase diocesana concluyó el 24 de noviembre del año 2016.


El 5 de julio del año 2018, el Papa Francisco lo declaró Venerable y el 23 de enero del 2019 se exhumó su cuerpo que fue encontrado en un “𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐜𝐨𝐫𝐫𝐮𝐩𝐭𝐢𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐜𝐚𝐝𝐚𝐯𝐞́𝐫𝐢𝐜𝐚 𝐛𝐢𝐞𝐧 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚𝐝𝐨”, o sea, no estaba incorrupto, pero tampoco descompuesto.


El cardenal Agostino Vallini lo explicó diciendo: “𝐄𝐧 𝐞𝐥 𝐚𝐜𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐡𝐮𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐞𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐀𝐬𝐢́𝐬, 𝐬𝐮 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨 𝐟𝐮𝐞 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐧𝐨𝐫𝐦𝐚𝐥 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐝𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐩𝐫𝐨𝐩𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 “𝐩𝐨𝐬𝐭 𝐦𝐨𝐫𝐭𝐞𝐦”; 𝐞𝐥 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨, 𝐬𝐢 𝐛𝐢𝐞𝐧 𝐭𝐫𝐚𝐧𝐬𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐝𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐯𝐚𝐫𝐢𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐞𝐬 𝐭𝐨𝐝𝐚𝐯𝐢́𝐚 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐜𝐨𝐧𝐝𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐚𝐧𝐚𝐭𝐨́𝐦𝐢𝐜𝐚, 𝐟𝐮𝐞 𝐭𝐫𝐚𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐭𝐞́𝐜𝐧𝐢𝐜𝐚𝐬 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐞𝐫𝐯𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐲 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐧𝐨𝐫𝐦𝐚𝐥𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐩𝐫𝐚𝐜𝐭𝐢𝐜𝐚𝐝𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐱𝐩𝐨𝐧𝐞𝐫 𝐜𝐨𝐧 𝐝𝐢𝐠𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐚 𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐟𝐢𝐞𝐥𝐞𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝐜𝐮𝐞𝐫𝐩𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐛𝐞𝐚𝐭𝐨𝐬 𝐲 𝐝𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐬𝐚𝐧𝐭𝐨𝐬. 𝐔𝐧𝐚 𝐨𝐩𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐪𝐮𝐞 𝐬𝐞 𝐥𝐥𝐞𝐯𝐨́ 𝐚 𝐜𝐚𝐛𝐨 𝐜𝐨𝐧 𝐚𝐫𝐭𝐞 𝐲 𝐚𝐦𝐨𝐫.


𝐋𝐚 𝐫𝐞𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐫𝐮𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐜𝐚𝐫𝐚 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧𝐚 𝐦𝐚𝐬𝐜𝐚𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐬𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐧𝐚 𝐟𝐮𝐞 𝐩𝐚𝐫𝐭𝐢𝐜𝐮𝐥𝐚𝐫𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐞𝐱𝐢𝐭𝐨𝐬𝐚”, o sea, para preservarlo, fue sometido a un proceso de embalsamamiento y su rostro fue “reconstruido”, lo que provocó cierto desconcierto porque por las redes sociales corrió la noticia de que se había encontrado intacto, cosa no totalmente cierta.


Como he dicho anteriormente, el 6 de abril del año 2019, después de llevarlo al Santuario de San Francisco y a la catedral de Asís, los restos de Carlos Acutis fueron depositados en el Santuario della Spogliazione y su corazón incorrupto fue puesto en un precioso relicario que quedó en la Basílica de San Francisco, aunque ahora creo que está en la catedral.


Este relicario fue presentado en la ceremonia de beatificación acompañado por sus padres y sus dos hermanos pequeños. La nueva urna o tumba en el Santuario della Spogliazione se puso a la veneración de los fieles en octubre del año 2020 y, como podemos ver en las fotos, San Carlos Acutis aparece vestido como un chaval de su edad y de su tiempo: con vestimenta deportiva.


El 21 de febrero del año 2020 el Papa Francisco aprobó el milagro que daba paso a la beatificación. Por la intercesión de Carlos Acutis, un niño brasileño se había curado. Este niño, que padecía de una enfermedad congénita en el páncreas, vomitaba todo lo que comía y bebía y su situación era gravísima. Cada vez estaba más débil y se le auguraba una muerte segura.


El niño, acompañado de su abuelo, había ido a la parroquia de Campo Grande, en el Mato Grosso del Sur a recibir la bendición con una reliquia del Venerable Acutis y el niño, a instancias de su abuelo, pidió al futuro beato que dejara de vomitar y así le ocurrió de inmediato. La familia lo llevó al médico para que le realizaran nuevas pruebas y se descubrió que el niño estaba completamente curado. Esta curación fue revisada por una comisión de médicos recibiendo el visto bueno de la Sagrada Congregación para las Causas de los Santos.


La beatificación de Carlos Acutis se llevó a cabo en la Basílica de San Francisco en Asís, el día 10 de octubre del año 2020 y en la misma, como he dicho antes, fue presentado el relicario que contiene su corazón. 


El Papa Francisco aprobó el decreto del milagro previo a la canonización el día 23 de mayo del año pasado y el Consistorio de Cardenales celebrado bajo los pontificados del Papa Francisco y del Papa León XIV han dado el visto bueno. La canonización de Carlos Acutis se realiza hoy en la plaza vaticana de San Pedro, junto con la de Pier Giorgio Frassati, por parte del Santo Padre León XIV, a partir de las 10.30 hora italiana.

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Para preparar este artículo he consultado varios artículos y webs, especialmente la suya propia: http://www.carloacutis.com



San Carlo Acutis - Reconocimientos previos a la canonización


Siervo de Dios: 24 de noviembre de 2016, Inicio del proceso bajo el pontificado del Papa Francisco

Venerable: 5 de julio de 2018, por el Papa Francisco

Proclamado Beato: 10 de octubre de 2020, por el Papa Francisco

Proclamado Santo: 7 de septiembre de 2025, por el Papa León XIV

junto a San Pier Giorgio Frassati