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domingo, diciembre 04, 2016

-Tiempo de Adviendo, Indice

-Tiempo de Adviendo-

-Adviento y Navidad
-La Corona de Adviento
-Que es el Adviento?
-Sabías Que...

-Como realizar una Corona de Adviento 1
-Como realizar una Corona de Adviento 2

-Actitudes Fundamentales del Adviento
-Oración a Nuestra Señora del Adviento

-Grandes Testigos del Adviento




-Los 4 Domingos de Adviento 2012
-Los 4 Domingos de Adviento 2013
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-Primer Domingo de Adviento
-Primer Domingo de Adviento (Estampita y Oración)
-Primer Domingo de Adviento (Oración)
-Oración para el Primer Domingo de Adviento (Estampita)
-Primer Domingo de Adviento, El Señor viene








-Tercer Domingo de Adviento, para Rezar en Familia durante el Tiempo de Adviento
-Tercer Domingo de Adviento, (Estampita)
-Oración diaria para la Tercera Semana de Adviento, Domingo (Estampita)
Domingo de Adviento, El heraldo del Señor
Semana de Adviento, Diciembre 16 al 24, La Novena

Semana de Adviento, Lunes
Semana de Adviento, Martes
Semana de Adviento, Miércoles
Semana de Adviento, Jueves
Semana de Adviento, Viernes
Semana de Adviento, Sábado








Semana de Adviento, Miércoles
Semana de Adviento, Jueves
Semana de Adviento, Viernes
Semana de Adviento, Sábado

-Homilía del Papa Juan Pablo II, Misa de Noche Buena, Diciembre 24, 2003


domingo, noviembre 27, 2016

Primer Domingo de Adviento 2016


Primer Domingo de Adviento 2016

Fecha: 27 de Noviembre 2016 (Domingo)

El adviento es el primer periodo del año litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo de preparación para el nacimiento de Cristo. Su duración puede variar de 21 a 28 días, dado que se celebran los cuatro domingos más próximos a la festividad de Navidad.

Los fieles lo consideran un tiempo de reflexión y de perdón.
Durante el adviento, se coloca en las iglesias y también en algunos hogares una corona de ramas de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas, una por cada domingo de adviento.

Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera, el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia y la cuarta, la fe.
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Los 4 Domingos de Adviento 2016

Los 4 Domingos de Adviento 2016

domingo, noviembre 29, 2015

Sabías Que...

Sabías Que...

Primer Domingo de Adviento 2015

Primer Domingo de Adviento 2015
Fecha: 29 de Noviembre 2015 (Domingo)

El adviento es el primer periodo del año
litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo
de preparación para el nacimiento de Cristo.
Su duración puede variar de 21 a 28 días, dado
que se celebran los cuatro domingos más
próximos a la festividad de Navidad. Los fieles lo
consideran un tiempo de reflexión y de perdón.

Durante el adviento, se coloca en las iglesias y
también en algunos hogares una corona de ramas
de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas,
una por cada domingo de adviento.

Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de
esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay
que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera,
el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia
y la cuarta, la fe.
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Adviento 2015

Los 4 Domingos de Adviento 2015

Los 4 Domingos de Adviento 2015
(prender una vela cada Domingo)

domingo, noviembre 30, 2014

Los 4 Domingos de Adviento 2014

Los 4 Domingos de Adviento 2014
(prender una vela cada Domingo)

Primer Domingo de Adviento 2014

Primer Domingo de Adviento 2014
Fecha: 30 de Noviembre 2014 (Domingo)

El adviento es el primer periodo del año
litúrgico cristiano, que consiste en un tiempo
de preparación para el nacimiento de Cristo.
Su duración puede variar de 21 a 28 días, dado
que se celebran los cuatro domingos más
próximos a la festividad de Navidad. Los fieles lo
consideran un tiempo de reflexión y de perdón.

Durante el adviento, se coloca en las iglesias y
también en algunos hogares una corona de ramas
de pino, llamada corona de adviento, con cuatro velas,
una por cada domingo de adviento.

Hay una pequeña tradición de adviento: a cada una de

esas cuatro velas se le asigna una virtud que hay
que mejorar en esa semana, por ejemplo: la primera,
el amor; la segunda, la paz; la tercera, la tolerancia
y la cuarta, la fe.
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domingo, diciembre 22, 2013

Cuarto Domingo de Adviento, Han llegado los tiempos mesiánicos


Cuarto Domingo de Adviento
Han llegado los tiempos mesiánicos

« Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres. El Señor está cerca. » (Antífona de Entrada, Flp 4, 4.5)


« Estás viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe la fiesta del nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad - fiesta de gozo y salvación - y poder celebrarla con alegría desbordante. Por nuestro Señor. » (Oración Colecta)
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Comienzo de la Celebración
en tornoa la Corona de Adviento

Guía:
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos:
Amén.

Guía:
Ven Espíritu Santo.

Todos:
llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.

Guía:
Envía tu Espíritu creador.

Todos:
Y renovarás la faz de la tierra.

Guía:
Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre del bien y gozar de su consuelo. Por Cristo Nuestro Señor.

Todos:
Amén.
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Bienvenida

Guía:
Una vez más nos reunimos, atendiendo al anuncio de la llegada de Dios nuestro Señor. Se acerca la gran fiesta de Navidad, la fiesta del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo en Belén y en cada uno de nuestros corazones. Preparémonos a recibir a nuestro Salvador reuniéndonos en torno a esta corona.

(Se enciende la cuarta vela)

Palabra de Dios

Guía: Escuchemos la palabra de Dios.

Lectura del Santo Evangelio según San Lucas
(Lc 1,26-38)

Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo

« En aquél tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando a su presencia, dijo: 'Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo, bendita tú eres entre las mujeres.' Ella se turbó ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo: 'No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo y el pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.' Y María dijo al ángel: '¿Cómo será eso, pues no conozco varón?' El ángel le contestó: 'El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu prima Isabel que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.' María contestó: 'Aquí está la esclava del Señor, hágase en mi según su tu palabra'. »

«Y la dejó el ángel .»
=
Lector:
Palabra de Dios.

Todos:
«Credo ».

Reflexión

Guía:
Hoy en la víspera de Navidad, una persona especial ocupa nuestra atención, una mujer joven y hermosa llamada María, casi desconocida para la mayoría de los judíos. Dios, sin embargo, la eligió para ser la madre de su Hijo, Jesucristo.

Diálogo

(Después de unos momentos de silencio, el guía debe motivar que los participantes hagan comentarios sobre el texto bíblico. Para terminar este diálogo se invita a los presentes a hacer un compromiso.)

Compromiso

Guía:
Pongámonos en la presencia de Dios y meditemos:

Al igual que nuestra Santísima Madre la Virgen María, estamos dispuestos a tener como único propósito en la vida hacer la voluntad del Señor, y meditar en nuestro corazón el misterio del nacimiento de Cristo. ¿He cumplido los compromisos que me propuse? ¿Cómo hemos cumplido esos compromisos que nos hemos propuesto anteriormente? ¿En qué he tenido éxito, en qué he fallado? ¿Estoy dispuesto a cumplir y ser file al igual que María lo fue en su vida?

(Tiempo para meditar)

Despedida

Guía:
Señor, gracias por reunirnos una vez más en torno a esta corona. Haz que la presencia de la Santísima Virgen María nos ayude a dar ese último esfuerzo para estar listos y recibirte. Permítenos acompañarla durante estos últimos días en su camino a Belén para recibirte. Por Cristo Nuestro Señor.

Todos: Amén.

Guía:
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

Todos: Amén.

(Se puede continuar con villancicos y juegos)

4º Semana de Adviento, Domingo


Cuarto Domingo de Adviento, (Estampita)

Cuarto Domingo de Adviento, para Rezar en Familia durante el Tiempo de Adviento

Cuarto Domingo de Adviento, para Rezar en Familia durante el Tiempo de Adviento


Cuarto Domingo de Adviento, para Rezar en Familia durante el Tiempo de Adviento
=
MOMENTO DE ORACIÓN

Señor, abre mis oídos a tu Palabra.
Señor, despierta mi corazón a la esperanza.
Tú vienes, vienes siempre a mi encuentro.
Tú vienes siempre con amor.
Haz que me ponga en camino para recibirte.
Te abriré la puerta de mi vida.
Nos daremos el abrazo entrañable.
Y al oír los pasos de tantos caminantes del mundo,
me sentiré hermano de todos
y compartiré con ellos mi paz y mi esperanza.
Amen
=
Preparemos los caminos
ya se acerca el Salvador
y salgamos, peregrinos,
al encuentro del Señor.

Ven, Señor, a libertarnos,
ven, tu pueblo a redimir;
purifica nuestras vidas
y no tardes en venir.

El rocío de los cielos
sobre el mundo va a caer,
el Mesías prometido,
hecho niño, va a nacer.

De los montes la dulzura,
de los ríos leche y miel,
de la noche será aurora
la venida de Emmanuel.

Te esperamos anhelantes
ya sabemos que vendrás;
deseamos ver tu rostro
y que vengas a reinar.

Consolaos y alegraos,
desterrados de Sión,
que ya viene, ya está cerca,
él es nuestra salvación.

4º Domingo de Adviento

4º Domingo de Adviento
“La alegría se aproxima”

“A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea, a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba José, descendiente de David. La virgen se llamaba María. El ángel se acercó a ella y le dijo:

—¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo.

Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo.

—No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—. Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. El será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin.

—¿Cómo podrá suceder esto —le preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen?

—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios. También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. Porque para Dios no hay nada imposible.

—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho”.

Lucas 1:26-38 (Predicación)
=
Navidad es el tiempo de los regalos. El objetivo de los regalos es poner contentos a los demás. Esto, sin embargo, no siempre sucede. Algunos se decepcionan por el regalo recibido y piensan en silencio: “¿Qué voy a hacer con este regalo?”. También puede suceder que, la persona con el tiempo pueda encontrarle alguna utilidad y se ponga contenta. Por ejemplo como cuando el tío le regala a su pequeña sobrina una alcancía chanchito, la niña primero se decepciona pues hubiese preferido una muñeca u otro juguete. Más tarde descubre, no obstante el verdadero valor del regalo y se entusiasma.

Lo más valioso, son los regalos que Dios nos have. En realidad toda nuestra vida es un regalo de Dios, lo que somos y lo que tenemos, menos todo aquello que, no venga de la pecaminosidad del ser humano o del demonio mismo. Y Dios nos da todas las cosas con la intención de que podamos alegrarnos. A menudo nos sorprendemos de por qué Dios nos habrá dado esto o aquello. Los dones de Dios a veces tiran por la borda nuestras expectativas y puede suceder que nos sintamos decepcionados. Es bueno en todo caso, aprender el arte de dejarse regalar por Dios, de aceptar lo que Dios nos da que, puede ser mejor aún que lo nosotros esperábamos. La meta de Dios es alegrarnos. “Instrúyeme, Señor, en tu camino para conducirme con fidelidad”. (Salmo 86:11) Oremos y dejémonos sorprender con alegría por los regalos que Dios tiene para nuestra vida.

María fue sorprendida y obsequiada por Dios en una forma especial. Sí, obsequiada, pues así le dice el ángel Gabriel: “¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios!” se podría decir también: “¡Tú fuiste premiada por Dios!” (“Muy favorecida”: dice la RV 1995) La intención de este saludo está contenida en el saludo de alegría, pues “Te saludo” quiere decir también: “Alégrate” Y el ángel agrega lo siguiente: “Has recibido el favor de Dios” eso significa: “Dios te va a regalar algo”.

Es un regalo bastante sorprendente, sí, un regalo impresionante lo que María recibe de Dios. Y es un regalo sobrenatural: ella, la virgen que, todavía no ha conocido hombre, va a estar embarazada y tendrá un hijo. Ese hijo no será nada más ni nada menos que, el Hijo de David, el mesías que esperaba el pueblo de Israel desde hacía siglos.

En realidad es un cosa impresionante que, el mismo ángel Gabriel traiga el mensaje de Dios a María. Estas eran cosas de hombres, el poder recibir mensajes de parte de Dios. Y además como muchacha soltera tenía menos respeto que una mujer casada. Además de todo eso, era una simple muchacha de familia de obreros. Peor aún, vivía en Galilea, la región donde los piadosos de Jerusalén y Judea no querían considerarla ya más como tierra santa. ¡Justo a esta María le va a hablar el ángel Gabriel! Contradecía toda lógica humana. Pero precisamente eso atestigua la forma de obrar de Dios: Dios gusta de identificarse con los desposeídos.

Sin embargo este regalo de Dios no es un capricho repentino. Dios obra muchas veces de una manera que es incomprensible y sorprendente para el juicio de mucha gente. No obstante, su perspectiva celestial y eterna sucede de una forma perfectamente planificada. El ángel Gabriel le cuenta a María acerca de los planes de Dios: “Dios el Señor le dará el trono de su padre David, y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin”. Y ahí escuchamos las palabras del profeta Natán que Dios hacía más de mil años le había dado al rey David sobre sus descendientes. Esta promesa la repitió Dios a través de distintos profetas; ahora se cumple en María. Sí, este hijo de David, este redentor decidió enviar Dios al mundo cuando el mundo era aún joven. Para María fue inesperado, para Dios fue el cumplimiento de su plan de salvación, un plan de salvación que abarcaría toda la historia del mundo y que tendría su punto culminante en la segunda venida de Jesucristo al mundo.

Quien regala esto es el Espíritu Santo como lo explica Gabriel: “—El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra”. María recibió también una señal milagrosa de que en verdad se trataba de una obra de Dios y no había error: “También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que era estéril ya está en el sexto mes de embarazo. Porque para Dios no hay nada imposible“.

Uno podría pensar que María con este regalo estaría más asustada que contenta. En aquel entonces para las mujeres embarazadas no casadas siempre era todo más difícil. Y puede ser también que toda esta noticia divina hubiese podido fracasar. Hasta quizás ella no haya estado interiormente preparada para tener un hijo. Pero María, sin embargo, acepta de buena gana este regalo. Aprende rápido el arte de dejarse regalar por Dios. Dice ella: “—Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has dicho”.

Esta historia no estaría en la Biblia, si se hubiese tratado de un regalo personal de Dios a María. Pero se trata de algo más. Se trata de un regalo de Dios para toda la humanidad, se trata de un regalo de Dios para nosotros. Jesús, se llamará “El salvador” y el nombre es la intención de Dios: Todos pueden acceder a la salvación por medio de él. El será un rey sobre la casa de Jacob, anunció el ángel. Con la casa de Jacob se piensa en el pueblo de Israel. Pero no se piensa en su descendencia física sino espiritual. Todos aquellos que como Abrahán confiaron en Dios, son sus hijos y conforman el verdadero Israel, la verdadera casa de Jacob. De esta forma este regalo que recibe María es un regalo de Dios a nosotros. Sí, estimados hermanos y hermanas, hemos recibido como regalo a través de María a este Salvador y Rey.

Dios nos da este regalo siempre de forma renovada. Jesús viene una y otra vez al mundo, es decir allí donde su palabra es predicada y sus sacramentos se comparten. Hasta el día de hoy es así que, el Espíritu Santo sigue regalando mensajes de Dios. La palabra de Dios y los sacramentos (el bautismo y la Santa Cena) son los canales por medio de los cuales el Espíritu Santo llega a nosotros con Jesús y nos regala los dones óptimos y más preciados que Dios quiere regalar.

Estimados hermanos y hermanas, ¡Hagamos como María y aceptemos con alegría este regalo! Puede ser que no siempre reconozcamos su valor y nos sintamos decepcionados. Puede ser que, algún que otro miembro de la iglesia durante el tiempo que dura el culto piense: ‘no vale mucho la pena ir a la iglesia’. Quizás hasta puede ser que encuentren la predicación o la liturgia un tanto aburrida. Pero piensen: Aquí recibimos el mejor y más precioso regalo de Dios. Aquí viene Jesucristo mismo a nosotros por medio de la palabra y del sacramento. Aquí Dios quiere regalarnos con la intención que, podamos alegrarnos, incluso más allá de la muerte, alegrarnos por siempre.

Aprendamos el arte de aceptar los regalos que Dios tiene para nosotros. Apreciemos el valor de estos dones celestiales. Si sabemos lo que se nos ha regalado por medio de Jesucristo, entonces nos vamos a dar cuenta que: todo lo que recibimos en la vida son buenos dones de Dios en el nombre de Jesús. Aunque nos sorprendan o tiren por la borda los planes que teníamos para nuestra vida o en un primer momento puedan decepcionarnos: Dejémonos sorprender por Dios; es interesante vivir así. Y no podremos hacer nada más inteligente que siempre decir: “Aquí tienes a la sierva del Señor, o… aquí tienes al siervo del Señor”. Amén.
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Salmo: 102
A.T.:Isaías 52:7-10
Epístola: Flp 4:4-7
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En las lecturas correspondientes al Evangelio de Lucas que, se prescriben para el 4º Domingo de Adviento, María está en primer plano. El Magnificat así como la visita del ángel y su anuncio al que ella se somete, se completan por medio de la narración posterior sobre Juan el bautista según el Evangelio de Juan. Las lecturas del Antiguo Testamento y de las Epístolas anuncian la alegría que, ya tenemos, pues se nos anuncia la llegada del Señor que, trae la Paz a este mundo. Corresponde el “Gloria in excelsis” (Gloria en las alturas)

En el 4º Domingo de Adviento nuestro corazón se llena de alegría puesto que se aproxima la fiesta del nacimiento del Señor. Escucharemos la alabanza de María, la madre de Jesús, y alabamos con ella la grandeza del Señor, pues en Jesucristo se cumplen todas las promesas hechas a su pueblo Israel. Por medio de él, sabemos que las promesas que aún no se han cumplido se harán realidad.

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