La Presentación en el Templo
Lucas 2, 22-35.
Navidad.
José y María amaban a Dios con toda el alma y querían darle gusto hasta en los mínimos detalles.
Del santo Evangelio según san Lucas 2, 22-35
Cuando se cumplieron los días de la purificación de
María, según la Ley de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén para
presentarle al Señor, como está escrito en la Ley del Señor: Todo varón
primogénito será consagrado al Señor y para ofrecer en sacrificio un
par de tórtolas o dos pichones, conforme a lo que se dice en la Ley del
Señor. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este
hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y
estaba en él el Espíritu Santo. Le había sido revelado por el Espíritu
Santo que no vería la muerte antes de haber visto al Cristo del Señor.
Movido por el Espíritu, vino al Templo; y cuando los padres
introdujeron al niño Jesús, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre
él, le tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, puedes,
según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz; porque han visto
mis ojos tu salvación, la que has preparado a la vista de todos los
pueblos, luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.
Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de Él. Simeón
les bendijo y dijo a María, su madre: Este está puesto para caída y
elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción ¡y a ti
misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al
descubierto las intenciones de muchos corazones.
Oración introductoria
Señor Jesús, qué difícil debió ser para María escuchar y comprender
las palabras de Simeón. Me queda claro que la senda que lleva al cielo
es estrecha y angosta, por ello te pido que aumentes mi fe e ilumines mi
corazón en esta oración, para que sepa aceptar confiadamente las penas
y problemas de esta vida.
Petición
Señor, hazme comprender que cargar la cruz es el único modo de dar fruto para la vida eterna.
Meditación del Papa
La segunda palabra que quisiera meditar la pronuncia también el
ángel: "No temas, María", le dice. En realidad, había motivo para temer,
porque llevar ahora el peso del mundo sobre sí, ser la madre del Rey
universal, ser la madre del Hijo de Dios, constituía un gran peso, un
peso muy superior a las fuerzas de un ser humano. Pero el ángel le dice:
"No temas. Sí, tú llevas a Dios, pero Dios te lleva a ti. No temas".
Esta palabra, "No temas", seguramente penetró a fondo en el corazón de
María. Nosotros podemos imaginar que en diversas situaciones la Virgen
recordaría esta palabra, la volvería a escuchar. En el momento en que
Simeón le dice: "Este hijo tuyo será un signo de contradicción y una
espada te traspasará el corazón", en ese momento en que podía invadirla
el temor, María recuerda la palabra del ángel, vuelve a escuchar su eco
en su interior: "No temas, Dios te lleva". (Benedicto XVI, 18 de diciembre de 2005).
Reflexión
No era necesario que María fuese a purificarse, pues era Inmaculada.
Tampoco hacía falta presentar al Niño al Templo, pues era más correcto
que el Templo se presentase ante el mismo Dios hecho hombre. Pero así
quisieron hacerlo José y María.
Hay aquí una lección de humildad. No querían los padres escapar a
ningún precepto de la ley de Moisés. Simplemente amaban a Dios con toda
el alma y querían darle gusto hasta en los mínimos detalles. No se
sentían obligados, obedecían por puro amor.
Descubrimos también la condición social de José. La ley prescribía
el sacrificio de un cordero para las familias con recursos económicos, o
un par de tórtolas si eran pobres.
La sencilla acción de José y María tuvo una repercusión
trascendental en la vida de Simeón y de Ana. De esta manera cumplió Dios
lo que había prometido al justo y piadoso Simeón por una revelación
particular del Espíritu Santo por la que "no vería la muerte antes de
haber visto al Cristo del Señor".
Podemos concluir esta meditación reflexionando en la importancia que
tiene para los demás nuestra fidelidad a Dios. Cumplir con nuestros
deberes religiosos es fuente de bendiciones para los demás. Aunque no
sea esa nuestra intención, podemos cambiar la vida de otras personas,
como le sucedió a Simeón cuando la Virgen y su esposo acudieron al
Templo.
Propósito
Reconocer a Cristo en las personas que me necesitan, en los que sufren o están desamparados.
Diálogo con Cristo
Señor, sé que el dolor esconde una fuerza particular, una gracia
especial para crecer y madurar en el amor. La cruz me puede transformar
porque sé que Tú siempre estás cerca, sin embargo, conoces mi cobardía y
debilidad, por eso humildemente me acojo a la protección de tu
santísima Madre para que interceda por mí para que nunca permitas que me
aleje de Ti, de tu amor y tu perdón.
=
Autor: P. Juan Gralla | Fuente: Catholic.net
Comunidad Católica Vidas Santas Páginas Católicas... dedicadas a las personas que aman la Vida de los Santos, Beatos, Venerables y Siervos de Dios del Mundo! En la vida de los hombres y mujeres llamados Santos encontraremos un camino a seguir en el deambular por este valle de lágrimas que es nuestra vida en la Tierra. En ella se busca el lema de la Paz, la Tolerancia y la Caridad, en un intento de recoger el máximo de imágenes de Santos
sábado, diciembre 29, 2012
viernes, diciembre 28, 2012
Evangelio Diciembre 28, 2012
Los Santos Inocentes.
Mateo 2, 13-18.
Fiesta de los Santos Inocentes. Amor y dolor unidos a la vida de María.
Del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-18
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levantate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó, y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió a Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años. conforme a la fecha que los magos le habían indicado. Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.
Oración introductoria
Dios mío, creo en Ti, confío en tu bondad y en tu misericordia. Guía este rato de meditación porque sabes que soy débil y fácilmente me hago sordo a tu voz.
Petición
Señor, soy tuyo, a Ti me entrego con todo lo que soy y lo que tengo.
Meditación del Papa
El nacimiento de cada niño lleva consigo algo de este misterio! Lo saben bien los padres, que lo reciben como un don y que, a menudo, hablan así de él. A todos nos ha pasado oír decir a un papá y a una mamá: "¡Este niño es un regalo, un milagro!". En efecto, los seres humanos viven la procreación no como un mero acto reproductivo, sino que perciben su riqueza, intuyen que cada criatura humana que se asoma a la tierra es el “signo” por excelencia del Creador y Padre que está en los cielos. ¡Qué importante es, entonces, que cada niño, al venir al mundo, sea acogido por el calor de una familia! No importan las comodidades exteriores: Jesús nació en un establo y como primera cuna tuvo un pesebre, pero el amor de María y de José le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado. De esto necesitan los niños: del amor del padre y de la madre. Esto es lo que les da seguridad y lo que, al crecer, permite el descubrimiento del sentido de la vida. La santa Familia de Nazaret atravesó muchas pruebas, como esa – recordada en el Evangelio según san Mateo – de la "matanza de los inocentes", que obligó a José y María a emigrar a Egipto. Pero, confiando en la divina Providencia, encontraron su estabilidad y aseguraron a Jesús una infancia serena y una educación sólida. (Benedicto XVI, 1 de enero de 2011).
Reflexión
Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento (Catecismo Universal de la Iglesia Católica, nº 1258).
A los cuarenta días de haber nacido, María y José llevaron a Jesús al Templo para presentarlo al Señor. En esta ocasión Simeón les dijo: “Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción” - y dirigiéndose a María: “¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!” (Lc 2, 34).
Esta profecía pronto se iba cumpliendo, aquí en particular, por las circunstancias que motivaron la huida de la Sagrada Familia a Egipto. En el corazón de Herodes se habían despertado recelos contra su nuevo contrincante. Es verdad, Jesucristo era un Rey, y vino para reinar. Sin embargo, su estilo de reinar iba a ser muy diferente: vino a reinar sirviendo.
Pero no hubo tiempo para darle explicaciones a Herodes. San José actuó como hubiese actuado todo buen padre de familia: sin hesitar llevó a los suyos hacia un lugar donde estaban seguros. Y ahí los iba manteniendo - cosa que no era fácil, porque todo refugiado suele ser despreciado.
Por otra parte, el corazón de María sufrió una de las primeras heridas que la espada profetizada le iba a deparar. Le debió de haber dolido profundamente este rechazo y esta enemistad a muerte, que desde el inicio se habían desatado en su propio pueblo contra su Hijo divino. Al conocer después el hecho de la matanza de los inocentes Ella habrá ofrecido sus purísimas lágrimas a Dios en reparación por tan grande ofensa. Amor y dolor siempre estaban muy unidos en la vida de María.
Propósito
Apoyar directamente o con mi oración, las asociaciones que luchan a favor de la defensa de la vida.
Diálogo con Cristo
Jesús mío, a muchos escandaliza la reacción de Herodes al matar a tantos inocentes. Tristemente hoy, en nuestra sociedad marcada por la cultura de la muerte, ocurre lo mismo. Pocos reaccionan ante la muerte injusta de millones de niños en el vientre de su propia madre. Ayúdame a defender siempre la vida, que haga lo que me toca hacer: orar por las madres que han perdido el sentido de su maternidad, orar por los gobernantes que aprueban estos homicidios para que sepan descubrir el valor y la dignidad de cada persona.
=
Autor: P. José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
Mateo 2, 13-18.
Fiesta de los Santos Inocentes. Amor y dolor unidos a la vida de María.
Del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-18
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levantate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó, y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió a Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años. conforme a la fecha que los magos le habían indicado. Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.
Oración introductoriaDios mío, creo en Ti, confío en tu bondad y en tu misericordia. Guía este rato de meditación porque sabes que soy débil y fácilmente me hago sordo a tu voz.
Petición
Señor, soy tuyo, a Ti me entrego con todo lo que soy y lo que tengo.
Meditación del Papa
El nacimiento de cada niño lleva consigo algo de este misterio! Lo saben bien los padres, que lo reciben como un don y que, a menudo, hablan así de él. A todos nos ha pasado oír decir a un papá y a una mamá: "¡Este niño es un regalo, un milagro!". En efecto, los seres humanos viven la procreación no como un mero acto reproductivo, sino que perciben su riqueza, intuyen que cada criatura humana que se asoma a la tierra es el “signo” por excelencia del Creador y Padre que está en los cielos. ¡Qué importante es, entonces, que cada niño, al venir al mundo, sea acogido por el calor de una familia! No importan las comodidades exteriores: Jesús nació en un establo y como primera cuna tuvo un pesebre, pero el amor de María y de José le hizo sentir la ternura y la belleza de ser amado. De esto necesitan los niños: del amor del padre y de la madre. Esto es lo que les da seguridad y lo que, al crecer, permite el descubrimiento del sentido de la vida. La santa Familia de Nazaret atravesó muchas pruebas, como esa – recordada en el Evangelio según san Mateo – de la "matanza de los inocentes", que obligó a José y María a emigrar a Egipto. Pero, confiando en la divina Providencia, encontraron su estabilidad y aseguraron a Jesús una infancia serena y una educación sólida. (Benedicto XVI, 1 de enero de 2011).
Reflexión
Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento (Catecismo Universal de la Iglesia Católica, nº 1258).
A los cuarenta días de haber nacido, María y José llevaron a Jesús al Templo para presentarlo al Señor. En esta ocasión Simeón les dijo: “Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción” - y dirigiéndose a María: “¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!” (Lc 2, 34).
Esta profecía pronto se iba cumpliendo, aquí en particular, por las circunstancias que motivaron la huida de la Sagrada Familia a Egipto. En el corazón de Herodes se habían despertado recelos contra su nuevo contrincante. Es verdad, Jesucristo era un Rey, y vino para reinar. Sin embargo, su estilo de reinar iba a ser muy diferente: vino a reinar sirviendo.
Pero no hubo tiempo para darle explicaciones a Herodes. San José actuó como hubiese actuado todo buen padre de familia: sin hesitar llevó a los suyos hacia un lugar donde estaban seguros. Y ahí los iba manteniendo - cosa que no era fácil, porque todo refugiado suele ser despreciado.
Por otra parte, el corazón de María sufrió una de las primeras heridas que la espada profetizada le iba a deparar. Le debió de haber dolido profundamente este rechazo y esta enemistad a muerte, que desde el inicio se habían desatado en su propio pueblo contra su Hijo divino. Al conocer después el hecho de la matanza de los inocentes Ella habrá ofrecido sus purísimas lágrimas a Dios en reparación por tan grande ofensa. Amor y dolor siempre estaban muy unidos en la vida de María.
Propósito
Apoyar directamente o con mi oración, las asociaciones que luchan a favor de la defensa de la vida.
Diálogo con Cristo
Jesús mío, a muchos escandaliza la reacción de Herodes al matar a tantos inocentes. Tristemente hoy, en nuestra sociedad marcada por la cultura de la muerte, ocurre lo mismo. Pocos reaccionan ante la muerte injusta de millones de niños en el vientre de su propia madre. Ayúdame a defender siempre la vida, que haga lo que me toca hacer: orar por las madres que han perdido el sentido de su maternidad, orar por los gobernantes que aprueban estos homicidios para que sepan descubrir el valor y la dignidad de cada persona.
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Autor: P. José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
jueves, diciembre 27, 2012
Evangelio Diciembre 27, 2012
Pedro y Juan en el sepulcro
Juan 20, 2-9.
Fiesta de San Juan apóstol y evangelista.
¡Jesús está vivo! Es la certeza de la fe.
Del santo Evangelio según san Juan 20, 2-9
El primer día después del sábado, María Magdalena vino corriendo a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto". Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró. En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Observó los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vió y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.
Oración introductoria
Señor Jesús, creo, espero y te amo. Quiero en esta oración recostarme espiritualmente sobre tu pecho, como lo hizo el apóstol san Juan y hablar contigo durante estos momentos de corazón a corazón.
Petición
Señor, dame el don de conocerte para que pueda amarte más y así pueda seguirte mejor.
Meditación del Papa
Según Juan, María Magdalena lo encontró vacío y supuso que alguien se había llevado el cuerpo de Jesús. El sepulcro vacío no puede, de por sí, demostrar la resurrección; esto es cierto. Pero cabe también la pregunta inversa: ¿Es compatible la resurrección con la permanencia del cuerpo en el sepulcro? ¿Puede haber resucitado Jesús si yace en el sepulcro? ¿Qué tipo de resurrección sería ésta? [...] "No conocer la corrupción": ésta es precisamente la definición de resurrección. Sólo la corrupción era considerada como la fase en la que la muerte era definitiva. Con la descomposición del cuerpo que se disgrega en sus elementos -un proceso que disuelve al hombre y lo devuelve al universo-, la muerte ha vencido. Ahora, aquel hombre ya no existe más como hombre; sólo puede permanecer tal vez como una sombra en los infiernos. En esta perspectiva, era fundamental para la Iglesia antigua que el cuerpo de Jesús no hubiera sufrido la corrupción. Sólo en ese caso estaba claro que no había quedado en la muerte, que en Él la vida había vencido efectivamente a la muerte. (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, segunda parte, p. 97-98.)
Reflexión
El texto evangélico relata una de las experiencias que los discípulos tuvieron con el Cristo Resucitado. No se trata de un aparición, sino literalmente de una de las "etapas que los discípulos han tenido que recorrer" para comenzar a vislumbrar los nuevos horizontes de esperanza que el hecho de la Resurrección abriría en sus vidas. El acontecimiento se insinuaba ya en la tumba vacía, en las vendas que yacían en el suelo y en el sudario plegado en un lugar aparte. Ante estos hechos San Juan sentía que una certeza se fue apoderando de su corazón, la certeza de la fe: "Jesús está vivo".
"Jesús está vivo", esta convicción llena el corazón de todo creyente cristiano. La fe en la Persona viva de Jesucristo tiene el poder de abrir nuestros ojos para reconocerlo operante y presente en los sacramentos de la Iglesia, en los demás hombres, sobre todo en los que sufren y en nosotros mismos. Cristo, a través de su Iglesia, "está vivo" y pone su tienda en medio de nosotros.
Pero así como Jesucristo nació primero en el seno del Padre Eterno y luego en el seno de la Virgen María, así también tiene que nacer en nuestro corazón. Esto es lo que sucede en cada acto de fe.
Por eso tiene también sentido volver a celebrar su nacimiento en estas fechas. Sí, Belén fue un acontecimiento único, que ocurrió hace más de 2000 años, cuando, en un momento histórico concreto, el Hijo de Dios tomó nuestra carne y nació de la Virgen María. Pero este acontecimiento va teniendo sus repercusiones en la historia de los hombres como una piedra lanzada al centro de un lago, cuyo impacto va provocando ondas que se perciben hasta en los rincones más remotos del lago.
Por eso, Belén no es un acontecimiento aislado. A todas horas Cristo puede nacer en el corazón de cada hombre dispuesto a acogerlo. Con Él nuestro interior se alumbra y esto siempre nos da la certeza de que "está vivo".
Propósito
Ser testimonio de alegría cristiana y esperanza en mi entorno social y familiar.
Diálogo con Cristo
Gracias, Padre, por estos minutos de oración, quiero salir de esta meditación decidido a trabajar para que muchos otros tengan la dicha de experimentar tu amor. Me has llamado a ser tu discípulo y misionero, con tu gracia, Señor, lo podré lograr.
=
Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
Juan 20, 2-9.
Fiesta de San Juan apóstol y evangelista.
¡Jesús está vivo! Es la certeza de la fe.
Del santo Evangelio según san Juan 20, 2-9
El primer día después del sábado, María Magdalena vino corriendo a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto". Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró. En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Observó los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vió y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.
Oración introductoria
Señor Jesús, creo, espero y te amo. Quiero en esta oración recostarme espiritualmente sobre tu pecho, como lo hizo el apóstol san Juan y hablar contigo durante estos momentos de corazón a corazón.
Petición
Señor, dame el don de conocerte para que pueda amarte más y así pueda seguirte mejor.
Meditación del Papa
Según Juan, María Magdalena lo encontró vacío y supuso que alguien se había llevado el cuerpo de Jesús. El sepulcro vacío no puede, de por sí, demostrar la resurrección; esto es cierto. Pero cabe también la pregunta inversa: ¿Es compatible la resurrección con la permanencia del cuerpo en el sepulcro? ¿Puede haber resucitado Jesús si yace en el sepulcro? ¿Qué tipo de resurrección sería ésta? [...] "No conocer la corrupción": ésta es precisamente la definición de resurrección. Sólo la corrupción era considerada como la fase en la que la muerte era definitiva. Con la descomposición del cuerpo que se disgrega en sus elementos -un proceso que disuelve al hombre y lo devuelve al universo-, la muerte ha vencido. Ahora, aquel hombre ya no existe más como hombre; sólo puede permanecer tal vez como una sombra en los infiernos. En esta perspectiva, era fundamental para la Iglesia antigua que el cuerpo de Jesús no hubiera sufrido la corrupción. Sólo en ese caso estaba claro que no había quedado en la muerte, que en Él la vida había vencido efectivamente a la muerte. (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, segunda parte, p. 97-98.)
Reflexión
El texto evangélico relata una de las experiencias que los discípulos tuvieron con el Cristo Resucitado. No se trata de un aparición, sino literalmente de una de las "etapas que los discípulos han tenido que recorrer" para comenzar a vislumbrar los nuevos horizontes de esperanza que el hecho de la Resurrección abriría en sus vidas. El acontecimiento se insinuaba ya en la tumba vacía, en las vendas que yacían en el suelo y en el sudario plegado en un lugar aparte. Ante estos hechos San Juan sentía que una certeza se fue apoderando de su corazón, la certeza de la fe: "Jesús está vivo".
"Jesús está vivo", esta convicción llena el corazón de todo creyente cristiano. La fe en la Persona viva de Jesucristo tiene el poder de abrir nuestros ojos para reconocerlo operante y presente en los sacramentos de la Iglesia, en los demás hombres, sobre todo en los que sufren y en nosotros mismos. Cristo, a través de su Iglesia, "está vivo" y pone su tienda en medio de nosotros.
Pero así como Jesucristo nació primero en el seno del Padre Eterno y luego en el seno de la Virgen María, así también tiene que nacer en nuestro corazón. Esto es lo que sucede en cada acto de fe.
Por eso tiene también sentido volver a celebrar su nacimiento en estas fechas. Sí, Belén fue un acontecimiento único, que ocurrió hace más de 2000 años, cuando, en un momento histórico concreto, el Hijo de Dios tomó nuestra carne y nació de la Virgen María. Pero este acontecimiento va teniendo sus repercusiones en la historia de los hombres como una piedra lanzada al centro de un lago, cuyo impacto va provocando ondas que se perciben hasta en los rincones más remotos del lago.
Por eso, Belén no es un acontecimiento aislado. A todas horas Cristo puede nacer en el corazón de cada hombre dispuesto a acogerlo. Con Él nuestro interior se alumbra y esto siempre nos da la certeza de que "está vivo".
Propósito
Ser testimonio de alegría cristiana y esperanza en mi entorno social y familiar.
Diálogo con Cristo
Gracias, Padre, por estos minutos de oración, quiero salir de esta meditación decidido a trabajar para que muchos otros tengan la dicha de experimentar tu amor. Me has llamado a ser tu discípulo y misionero, con tu gracia, Señor, lo podré lograr.
=
Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
miércoles, diciembre 26, 2012
Evangelio Diciembre 26, 2012
"No se preocupen por lo que les pueda pasar"
Mateo 10, 17-22.
Fiesta San Esteban.
El Espíritu Santo estará siempre con nosotros.
Del santo Evangelio según san Mateo 10, 17-22
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "Cuidense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes. El hermano entregará al hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin se salvará.
Oración introductoria
Gracias, Señor, por este momento de oración. Te doy gracias también por las cruces que pones en mi camino, porque sé que en ellas te puedo encontrar. Guía mi oración para que sepa perseverar en tu amor.
Petición
Jesús, convénceme de que la cruz es el único camino para llegar a la salvación, y la oración el medio para poder aceptarla y vivirla con plenitud.
Meditación del Papa
Debemos prestar atención a lo que los evangelistas nos relatan sobre la actitud de Jesús durante su oración. Mateo y Marcos dicen que "cayó rostro en tierra"; asume por consiguiente la actitud de total sumisión, que ha sido conservada en la liturgia romana del Viernes Santo. Lucas, en cambio, afirma que Jesús oraba arrodillado. En los Hechos de los Apóstoles, habla de los santos, que oraban de rodillas: Esteban durante su lapidación, Pedro en el contexto de la resurrección de un muerto, Pablo en el camino hacia el martirio. Así, Lucas ha trazado una pequeña historia del orar arrodillados de la Iglesia naciente. Los cristianos con su arrodillarse, se ponen en comunión con la oración de Jesús en el Monte de los Olivos. En la amenaza del poder del mal, ellos, en cuanto arrodillados, están de pie ante el mundo, pero, en cuanto hijos, están de rodillas ante el Padre. Ante la gloria de Dios, los cristianos nos arrodillamos y reconocemos su divinidad, pero expresando también en este gesto nuestra confianza en que él triunfe. Benedicto XVI, 5 de abril de 2012.
Reflexión
La advertencia del Señor de guardarnos de los hombres está precedida en el Evangelio por la invitación de ser "prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas". Nuestro Señor Jesucristo no se hacía ilusiones acerca de los hombres. Conociendo lo que había en el hombre (Jn 2, 25), sólo se confiaba a aquellos, que buscaban ante todo la mayor gloria de Dios, no sus propios intereses.
La prudencia y la sencillez no son virtudes que se excluyen mutuamente, sino que pueden complementarse, llegando a formar en el hombre un hermoso equilibrio.
La serpiente y la paloma tienen cada una su propio hábitat. Mientras que la serpiente se desliza en el suelo, la paloma se lanza por los aires. Así también el seguidor de Jesucristo debe tener los pies firmemente puestos sobre la tierra, pero su corazón debe aspirar siempre hacia lo alto.
Al encontrar apoyo en el suelo, la serpiente nunca cae. Así el cristiano también está prevenido para no exponerse al peligro, sobre todo evitando el pecado y la tibieza. Además, la serpiente no tiene brazos, así se convierte en imagen del hombre que no se apega a nada, porque usa las cosas como si no le pertenecieran, precisamente "deslizándose" entre ellas, palpándolo todo y refiriéndolo a Dios.
En tiempos antiguos los hombres se servían de las palomas para enviar correo de un lugar a otro. Así, la paloma es símbolo del que tiene una misión, un mensaje, del cristiano que debe poseer una familiaridad profunda con las cosas de Dios, para poder dar testimonio de ellas ante los demás.
Por eso, el verdadero cristiano no es ni soñador, ni terrenal, sino cándido y transparente en sus intenciones, práctico y realista al ponerlas por obra.
Hoy celebramos la fiesta del primer testigo de Cristo: San Esteban. Poco antes de morir apedreado por sus enemigos y dando testimonio de Cristo, Esteban repite casi literalmente las palabras de Cristo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu" y lanzando un grito final: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado". Jesús les había anunciado persecuciones y arrestos por su causa.
Seamos esos testigos de Cristo, con garra, con amor a ese Dios que se ha hecho hombre por amor a los hombres.
Propósito
De vacaciones o trabajando, iniciar la semana dando un tiempo especial a mi oración.
Diálogo con Cristo
Jesús, mi vida ordinaria, con sus eventos pequeños y triviales, me brinda mil ocasiones para vivir con amor: la fatiga, la enfermedad, la falta de tiempo para hacer cosas que me gustaría, la dificultad en el trabajo... Hoy me pides que acepte estas pequeñas contrariedades sin quejas ni rebeliones interiores. Esto sólo lo podré lograr si vienes y haces en mí tu morada, por eso en esta oración, lleno de esperanza y confianza, te doy gracias por tu gran amor.
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Autor: José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
Mateo 10, 17-22.
Fiesta San Esteban.
El Espíritu Santo estará siempre con nosotros.
Del santo Evangelio según san Mateo 10, 17-22
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: "Cuidense de la gente, porque los llevarán a los tribunales, los azotarán en las sinagogas, los llevarán ante gobernadores y reyes por mi causa; así darán testimonio de mí ante ellos y ante los paganos. Pero, cuando los enjuicien, no se preocupen por lo que van a decir o por la forma de decirlo, porque, en ese momento se les inspirará lo que han de decir. Pues no serán ustedes los que hablen, sino el Espíritu de su Padre el que hablará por ustedes. El hermano entregará al hermano a la muerte, y el padre a su hijo; los hijos se levantarán contra sus padres y los matarán; todos los odiarán a ustedes por mi causa, pero el que persevere hasta el fin se salvará.
Oración introductoria
Gracias, Señor, por este momento de oración. Te doy gracias también por las cruces que pones en mi camino, porque sé que en ellas te puedo encontrar. Guía mi oración para que sepa perseverar en tu amor.
Petición
Jesús, convénceme de que la cruz es el único camino para llegar a la salvación, y la oración el medio para poder aceptarla y vivirla con plenitud.
Meditación del Papa
Debemos prestar atención a lo que los evangelistas nos relatan sobre la actitud de Jesús durante su oración. Mateo y Marcos dicen que "cayó rostro en tierra"; asume por consiguiente la actitud de total sumisión, que ha sido conservada en la liturgia romana del Viernes Santo. Lucas, en cambio, afirma que Jesús oraba arrodillado. En los Hechos de los Apóstoles, habla de los santos, que oraban de rodillas: Esteban durante su lapidación, Pedro en el contexto de la resurrección de un muerto, Pablo en el camino hacia el martirio. Así, Lucas ha trazado una pequeña historia del orar arrodillados de la Iglesia naciente. Los cristianos con su arrodillarse, se ponen en comunión con la oración de Jesús en el Monte de los Olivos. En la amenaza del poder del mal, ellos, en cuanto arrodillados, están de pie ante el mundo, pero, en cuanto hijos, están de rodillas ante el Padre. Ante la gloria de Dios, los cristianos nos arrodillamos y reconocemos su divinidad, pero expresando también en este gesto nuestra confianza en que él triunfe. Benedicto XVI, 5 de abril de 2012.
Reflexión
La advertencia del Señor de guardarnos de los hombres está precedida en el Evangelio por la invitación de ser "prudentes como las serpientes y sencillos como las palomas". Nuestro Señor Jesucristo no se hacía ilusiones acerca de los hombres. Conociendo lo que había en el hombre (Jn 2, 25), sólo se confiaba a aquellos, que buscaban ante todo la mayor gloria de Dios, no sus propios intereses.
La prudencia y la sencillez no son virtudes que se excluyen mutuamente, sino que pueden complementarse, llegando a formar en el hombre un hermoso equilibrio.
La serpiente y la paloma tienen cada una su propio hábitat. Mientras que la serpiente se desliza en el suelo, la paloma se lanza por los aires. Así también el seguidor de Jesucristo debe tener los pies firmemente puestos sobre la tierra, pero su corazón debe aspirar siempre hacia lo alto.
Al encontrar apoyo en el suelo, la serpiente nunca cae. Así el cristiano también está prevenido para no exponerse al peligro, sobre todo evitando el pecado y la tibieza. Además, la serpiente no tiene brazos, así se convierte en imagen del hombre que no se apega a nada, porque usa las cosas como si no le pertenecieran, precisamente "deslizándose" entre ellas, palpándolo todo y refiriéndolo a Dios.
En tiempos antiguos los hombres se servían de las palomas para enviar correo de un lugar a otro. Así, la paloma es símbolo del que tiene una misión, un mensaje, del cristiano que debe poseer una familiaridad profunda con las cosas de Dios, para poder dar testimonio de ellas ante los demás.
Por eso, el verdadero cristiano no es ni soñador, ni terrenal, sino cándido y transparente en sus intenciones, práctico y realista al ponerlas por obra.
Hoy celebramos la fiesta del primer testigo de Cristo: San Esteban. Poco antes de morir apedreado por sus enemigos y dando testimonio de Cristo, Esteban repite casi literalmente las palabras de Cristo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu" y lanzando un grito final: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado". Jesús les había anunciado persecuciones y arrestos por su causa.
Seamos esos testigos de Cristo, con garra, con amor a ese Dios que se ha hecho hombre por amor a los hombres.
Propósito
De vacaciones o trabajando, iniciar la semana dando un tiempo especial a mi oración.
Diálogo con Cristo
Jesús, mi vida ordinaria, con sus eventos pequeños y triviales, me brinda mil ocasiones para vivir con amor: la fatiga, la enfermedad, la falta de tiempo para hacer cosas que me gustaría, la dificultad en el trabajo... Hoy me pides que acepte estas pequeñas contrariedades sin quejas ni rebeliones interiores. Esto sólo lo podré lograr si vienes y haces en mí tu morada, por eso en esta oración, lleno de esperanza y confianza, te doy gracias por tu gran amor.
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Autor: José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net
martes, diciembre 25, 2012
Evangelio Diciembre 25, 2012
La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.
Juan 1, 1-18.
Navidad.
Me amó con corazón de hombre y se entregó a sí mismo por mí.
Del santo Evangelio según san Juan 1, 1-18
En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.» Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.
Oración introductoria
Gracias, Señor, por esta Navidad. Creo que te hiciste niño para redimirme y mostrarme el amor de Dios Padre. Hoy, como aquellos pastores de Belén, me anuncias la gran noticia: «hoy ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor», ilumina mi oración para saber contemplar este maravilloso misterio de amor.
Petición
Dame la gracia de ir a tu encuentro en esta oración, con las mismas disposiciones que tuvieron los pastores: humildad y apertura
Meditación del Papa
Todo eso no tiene nada de sensiblería. Precisamente en la nueva experiencia de la realidad de la humanidad de Jesús se revela el gran misterio de la fe. Francisco amaba a Jesús, al niño, porque en este ser niño se le hizo clara la humildad de Dios. Dios se ha hecho pobre. Su Hijo ha nacido en la pobreza del establo. En el niño Jesús, Dios se ha hecho dependiente, necesitado del amor de personas humanas, a las que ahora puede pedir su amor, nuestro amor. La Navidad se ha convertido hoy en una fiesta de los comercios, cuyas luces destellantes esconden el misterio de la humildad de Dios, que nos invita a la humildad y a la sencillez. Roguemos al Señor que nos ayude a atravesar con la mirada las fachadas deslumbrantes de este tiempo hasta encontrar detrás de ellas al niño en el establo de Belén, para descubrir así la verdadera alegría y la verdadera luz. Benedicto XVI, 24 de diciembre de 2011.
Reflexión
El prólogo de San Juan nos indica que el Hijo de Dios ha sido generado en el seno del Padre, fuera del tiempo, desde toda la eternidad. Por su parte, San Mateo y San Lucas nos cuentan los detalles históricos del nacimiento de Jesucristo en la tierra.
Así, en la Persona de Jesucristo, las dos naturalezas, la humana y la divina, han quedado inseparablemente unidas. Esto era lo que experimentaba cada uno que se acercaba a Jesús: estando en todo igual a nosotros, era al mismo tiempo tan diverso...
"El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de los nuestros, semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado" (Constitución Pastoral de la Iglesia, Gaudium et Spes, n. 22).
Jesús no tenía pecado, por eso sus gestos y sus palabras brillaban como luz entre las tinieblas. El que no se escandalizó ante este espectáculo contempló en Él la gloria del Padre, lleno de gracia y de verdad. A todos los que lo recibieron y creyeron en su nombre, Jesús les dio poder de hacerse hijos de Dios y no dudó de entregarse a la muerte por ellos: "Cordero inocente, con la entrega libérrima de su sangre nos mereció la vida.
En Él Dios nos reconcilió consigo y con nosotros y nos liberó de la esclavitud del diablo y del pecado, por lo que cualquiera de nosotros puede decir con el Apóstol: El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gal 2,20)" (Gaudium et Spes, n. 22).
Este es el misterio que San Juan quiso transmitirnos. Sabiendo que me amó con corazón de hombre y se entregó a sí mismo por mí, ahora me toca a mí transmitirlo a los demás.
Propósito
Con una alegre creatividad, celebrar la Navidad con auténtico espíritu cristiano.
Diálogo con Cristo
Jesús, contemplar el misterio de la Navidad me confirma el gran amor que tienes por cada uno de nosotros. Me doy cuenta de que Tú viniste al mundo para amar y para enseñarme a amar. Ayúdame a vivir como Tú en la entrega generosa y delicada a los demás, que mi actitud sea como la de los pastores, que corra presuroso a procurar el bien en todos y en cada uno de los miembros de mi familia.
=
Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
Juan 1, 1-18.
Navidad.
Me amó con corazón de hombre y se entregó a sí mismo por mí.
Del santo Evangelio según san Juan 1, 1-18
En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron. Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz. La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y clama: «Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo.» Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia. Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo. A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.
Oración introductoria
Gracias, Señor, por esta Navidad. Creo que te hiciste niño para redimirme y mostrarme el amor de Dios Padre. Hoy, como aquellos pastores de Belén, me anuncias la gran noticia: «hoy ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor», ilumina mi oración para saber contemplar este maravilloso misterio de amor.
Petición
Dame la gracia de ir a tu encuentro en esta oración, con las mismas disposiciones que tuvieron los pastores: humildad y apertura
Meditación del Papa
Todo eso no tiene nada de sensiblería. Precisamente en la nueva experiencia de la realidad de la humanidad de Jesús se revela el gran misterio de la fe. Francisco amaba a Jesús, al niño, porque en este ser niño se le hizo clara la humildad de Dios. Dios se ha hecho pobre. Su Hijo ha nacido en la pobreza del establo. En el niño Jesús, Dios se ha hecho dependiente, necesitado del amor de personas humanas, a las que ahora puede pedir su amor, nuestro amor. La Navidad se ha convertido hoy en una fiesta de los comercios, cuyas luces destellantes esconden el misterio de la humildad de Dios, que nos invita a la humildad y a la sencillez. Roguemos al Señor que nos ayude a atravesar con la mirada las fachadas deslumbrantes de este tiempo hasta encontrar detrás de ellas al niño en el establo de Belén, para descubrir así la verdadera alegría y la verdadera luz. Benedicto XVI, 24 de diciembre de 2011.
Reflexión
El prólogo de San Juan nos indica que el Hijo de Dios ha sido generado en el seno del Padre, fuera del tiempo, desde toda la eternidad. Por su parte, San Mateo y San Lucas nos cuentan los detalles históricos del nacimiento de Jesucristo en la tierra.
Así, en la Persona de Jesucristo, las dos naturalezas, la humana y la divina, han quedado inseparablemente unidas. Esto era lo que experimentaba cada uno que se acercaba a Jesús: estando en todo igual a nosotros, era al mismo tiempo tan diverso...
"El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre. Nacido de la Virgen María, se hizo verdaderamente uno de los nuestros, semejante en todo a nosotros, excepto en el pecado" (Constitución Pastoral de la Iglesia, Gaudium et Spes, n. 22).
Jesús no tenía pecado, por eso sus gestos y sus palabras brillaban como luz entre las tinieblas. El que no se escandalizó ante este espectáculo contempló en Él la gloria del Padre, lleno de gracia y de verdad. A todos los que lo recibieron y creyeron en su nombre, Jesús les dio poder de hacerse hijos de Dios y no dudó de entregarse a la muerte por ellos: "Cordero inocente, con la entrega libérrima de su sangre nos mereció la vida.
En Él Dios nos reconcilió consigo y con nosotros y nos liberó de la esclavitud del diablo y del pecado, por lo que cualquiera de nosotros puede decir con el Apóstol: El Hijo de Dios me amó y se entregó a sí mismo por mí (Gal 2,20)" (Gaudium et Spes, n. 22).
Este es el misterio que San Juan quiso transmitirnos. Sabiendo que me amó con corazón de hombre y se entregó a sí mismo por mí, ahora me toca a mí transmitirlo a los demás.
Propósito
Con una alegre creatividad, celebrar la Navidad con auténtico espíritu cristiano.
Diálogo con Cristo
Jesús, contemplar el misterio de la Navidad me confirma el gran amor que tienes por cada uno de nosotros. Me doy cuenta de que Tú viniste al mundo para amar y para enseñarme a amar. Ayúdame a vivir como Tú en la entrega generosa y delicada a los demás, que mi actitud sea como la de los pastores, que corra presuroso a procurar el bien en todos y en cada uno de los miembros de mi familia.
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Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
lunes, diciembre 24, 2012
Evangelio Diciembre 24, 2012
Dios ha redimido a su pueblo
Lucas 1, 67-79.
Navidad.
Hemos llegado a la hora cero, la noche santa, la Nochebuena. Noche en la que todos nos hacemos niños, y dejamos que hable el corazón.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 67-79
En aquel tiempo, Zacarias, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.
El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados. Y por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en las tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz
Oración introductoria
Bendito seas, Señor, porque siendo Dios te abajas a mi humanidad para que pueda comprender la grandeza de tu amor. Permite que esta oración me prepare a celebrar santamente la Navidad, en el gozo de la fe y animado con el empeño de una conversión sincera.
Petición
Señor, haz que tu Encarnación me transforme en tu amor.
Meditación del Papa
Dios se ha manifestado. Lo ha hecho como niño. Precisamente así se contrapone a toda violencia y lleva un mensaje que es paz. En este momento en que el mundo está constantemente amenazado por la violencia en muchos lugares y de diversas maneras; en el que siempre hay de nuevo varas del opresor y túnicas ensangrentadas, clamemos al Señor: Tú, el Dios poderoso, has venido como niño y te has mostrado a nosotros como el que nos ama y mediante el cual el amor vencerá. Y nos has hecho comprender que, junto a ti, debemos ser constructores de paz. Amamos tu ser niño, tu no-violencia, pero sufrimos porque la violencia continúa en el mundo, y por eso también te rogamos: Demuestra tu poder, ¡oh Dios! En este nuestro tiempo, en este mundo nuestro, haz que las varas del opresor, las túnicas llenas de sangre y las botas estrepitosas de los soldados sean arrojadas al fuego, de manera que tu paz venza en este mundo nuestro. Benedicto XVI, 24 de diciembre de 2011.
Reflexión
Hemos llegado a la hora cero, la noche santa, la Nochebuena. ¡Qué nombre tan bello se le ha puesto! Noche en la que todos nos hacemos niños, y dejamos que hable el corazón, qu e se haga villancico, luz, ternura, amor familiar, bondad e ingenuidad. Noche en la que sale fuera el niño que somos por dentro, y hablan el Niño del pesebre, la mula y el buey, los ángeles y los pastores....narraciones simbóloicas que revelan lo más hondo de nosotros mismos y del sentido de nuestra existencia.
Vivamos con intencidad estos días. Detengámonos -¡como sea!- para encontrar un tiempo de paz, de sabor, de oración ante el misterio: el misterio de Dios, el de Jesús, el de los seres humanos, el mio..
El tiempo de Navidad es un tiempo de amnesia. Se nos invita a olvidar todo aquello que nos disminuye y enferma. En toda comunidad hay roces y malos entendidos. Todospasamos por muy malos ratos, con reacciones tan injustas como crueles hacia los demás. Todos somos heridos y heridores. Todos necesitamos olvidar. No solo perdonar desde lo alto de nuestra dignidad herida, cuando alimentamos con el recuerdo de nuestro perdón el recuerdo de la ofensa. Hagamos en este tiempo un esfuerzo definido y sistemático para expulsar de nuestra memoria la convicción de que somos víctimas.
Todos nos regocijamos hoy por el nacimiento de Jesucristo en la tierra. "¡Un Niño nos ha nacido, un Hijo se nos ha dado!" -canta alegremente la Iglesia en la misa de Nochebuena, con las palabras del profeta Isaías. Sí, Jesús ha nacido, y en Él "ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres" -nos dice san Pablo en la lectura de la carta a Tito-. Y en el Evangelio escuchamos el mensaje jubiloso que el ángel anuncia a los pastores: "Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: ¡el Mesías, el Señor! Y aquí tenéis la señal: encontraréis a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre".
¡Dios se ha hecho hombre! ¡El Verbo eterno del Padre se ha hecho carne para redimirnos del pecado, para abrirnos las puertas del cielo y darnos la salvación! Es un misterio insondable, incapaz de ser abarcado ni comprendido suficientemente por nuestra pobre y oscura razón humana. El Dios infinito se hace un ser pequeñísimo; el Dios eterno se hace hombre temporal y mortal; el Dios omnipotente se hace un niño frágil, impotente e indefenso; el Dios creador de todo cuanto existe y a quien no puede contener el universo entero, se hace una creatura capaz de ser contenida en el vientre de María y luego envuelta en pañales... ¡Sí, este Niño es Dios! Y nace en la más absoluta pobreza, en la más profunda humildad, silencio, desprendimiento, obediencia al Padre... ¿Por qué? Por amor a cada uno de nosotros. ¿Para qué? Para darnos la vida eterna. Como bellamente nos dice san Ireneo, "el Hijo de Dios se hizo hijo del Hombre para que el hombre llegara a ser hijo de Dios".
Ojalá que en esta Navidad meditemos hondamente en el significado y en el sentido profundo de lo que estamos celebrando.
Propósito
Celebrar con un espíritu auténticamente cristiano esta Noche Buena y que meditemos hondamente en el significado y en el sentido profundo de lo que estamos celebrando.
Diálogo con Cristo
Hoy es 24 de diciembre, me he preocupado para que esté lista y preparada la fiesta de convivencia familiar, pero ¿me he preparado espiritualmente para recibirte en la intimidad de mi corazón? Señor, esta Nochebuena quiero humildemente darte el regalo de mi libertad, no te merezco pero no puedo vivir sin tu amor, sin tu gracia, ven, Señor Jesús.
=
Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
Lucas 1, 67-79.
Navidad.
Hemos llegado a la hora cero, la noche santa, la Nochebuena. Noche en la que todos nos hacemos niños, y dejamos que hable el corazón.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 67-79
En aquel tiempo, Zacarias, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: "Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir en favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza.
El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante el perdón de los pecados. Y por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en las tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz
Oración introductoria
Bendito seas, Señor, porque siendo Dios te abajas a mi humanidad para que pueda comprender la grandeza de tu amor. Permite que esta oración me prepare a celebrar santamente la Navidad, en el gozo de la fe y animado con el empeño de una conversión sincera.
Petición
Señor, haz que tu Encarnación me transforme en tu amor.
Meditación del Papa
Dios se ha manifestado. Lo ha hecho como niño. Precisamente así se contrapone a toda violencia y lleva un mensaje que es paz. En este momento en que el mundo está constantemente amenazado por la violencia en muchos lugares y de diversas maneras; en el que siempre hay de nuevo varas del opresor y túnicas ensangrentadas, clamemos al Señor: Tú, el Dios poderoso, has venido como niño y te has mostrado a nosotros como el que nos ama y mediante el cual el amor vencerá. Y nos has hecho comprender que, junto a ti, debemos ser constructores de paz. Amamos tu ser niño, tu no-violencia, pero sufrimos porque la violencia continúa en el mundo, y por eso también te rogamos: Demuestra tu poder, ¡oh Dios! En este nuestro tiempo, en este mundo nuestro, haz que las varas del opresor, las túnicas llenas de sangre y las botas estrepitosas de los soldados sean arrojadas al fuego, de manera que tu paz venza en este mundo nuestro. Benedicto XVI, 24 de diciembre de 2011.
Reflexión
Hemos llegado a la hora cero, la noche santa, la Nochebuena. ¡Qué nombre tan bello se le ha puesto! Noche en la que todos nos hacemos niños, y dejamos que hable el corazón, qu e se haga villancico, luz, ternura, amor familiar, bondad e ingenuidad. Noche en la que sale fuera el niño que somos por dentro, y hablan el Niño del pesebre, la mula y el buey, los ángeles y los pastores....narraciones simbóloicas que revelan lo más hondo de nosotros mismos y del sentido de nuestra existencia.
Vivamos con intencidad estos días. Detengámonos -¡como sea!- para encontrar un tiempo de paz, de sabor, de oración ante el misterio: el misterio de Dios, el de Jesús, el de los seres humanos, el mio..
El tiempo de Navidad es un tiempo de amnesia. Se nos invita a olvidar todo aquello que nos disminuye y enferma. En toda comunidad hay roces y malos entendidos. Todospasamos por muy malos ratos, con reacciones tan injustas como crueles hacia los demás. Todos somos heridos y heridores. Todos necesitamos olvidar. No solo perdonar desde lo alto de nuestra dignidad herida, cuando alimentamos con el recuerdo de nuestro perdón el recuerdo de la ofensa. Hagamos en este tiempo un esfuerzo definido y sistemático para expulsar de nuestra memoria la convicción de que somos víctimas.
Todos nos regocijamos hoy por el nacimiento de Jesucristo en la tierra. "¡Un Niño nos ha nacido, un Hijo se nos ha dado!" -canta alegremente la Iglesia en la misa de Nochebuena, con las palabras del profeta Isaías. Sí, Jesús ha nacido, y en Él "ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres" -nos dice san Pablo en la lectura de la carta a Tito-. Y en el Evangelio escuchamos el mensaje jubiloso que el ángel anuncia a los pastores: "Hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: ¡el Mesías, el Señor! Y aquí tenéis la señal: encontraréis a un Niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre".
¡Dios se ha hecho hombre! ¡El Verbo eterno del Padre se ha hecho carne para redimirnos del pecado, para abrirnos las puertas del cielo y darnos la salvación! Es un misterio insondable, incapaz de ser abarcado ni comprendido suficientemente por nuestra pobre y oscura razón humana. El Dios infinito se hace un ser pequeñísimo; el Dios eterno se hace hombre temporal y mortal; el Dios omnipotente se hace un niño frágil, impotente e indefenso; el Dios creador de todo cuanto existe y a quien no puede contener el universo entero, se hace una creatura capaz de ser contenida en el vientre de María y luego envuelta en pañales... ¡Sí, este Niño es Dios! Y nace en la más absoluta pobreza, en la más profunda humildad, silencio, desprendimiento, obediencia al Padre... ¿Por qué? Por amor a cada uno de nosotros. ¿Para qué? Para darnos la vida eterna. Como bellamente nos dice san Ireneo, "el Hijo de Dios se hizo hijo del Hombre para que el hombre llegara a ser hijo de Dios".
Ojalá que en esta Navidad meditemos hondamente en el significado y en el sentido profundo de lo que estamos celebrando.
Propósito
Celebrar con un espíritu auténticamente cristiano esta Noche Buena y que meditemos hondamente en el significado y en el sentido profundo de lo que estamos celebrando.
Diálogo con Cristo
Hoy es 24 de diciembre, me he preocupado para que esté lista y preparada la fiesta de convivencia familiar, pero ¿me he preparado espiritualmente para recibirte en la intimidad de mi corazón? Señor, esta Nochebuena quiero humildemente darte el regalo de mi libertad, no te merezco pero no puedo vivir sin tu amor, sin tu gracia, ven, Señor Jesús.
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Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
domingo, diciembre 23, 2012
Evangelio Diciembre 23, 2012
La Visita de la Virgen a su prima Isabel
Lucas 1, 39-45.
Adviento.
Estas dos mujeres viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-45
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!
Oración introductoria
«Dichosa tú, que has creído». María fue llamada dichosa, no por el hecho de ser Madre de Dios, sino por su fe. Ven, Espíritu Santo, para que esta oración aumente mi fe en el amor y en el poder de Dios, y sepa entregarme con amor y sin reservas a mi misión.
Petición
María, Madre mía, ayúdame a imitarte hoy en el servicio a los demás.
Meditación del Papa
La fidelidad del salmista nace de la escucha de la Palabra, de custodiarla en lo más íntimo, meditándola y amándola, como María, que "custodiaba, meditándolas en su corazón" las palabras que le habían sido dirigidas y los sucesos maravillosos en los que Dios se revelaba, pidiendo su sí. Y si nuestro salmo comienza con los primeros versos proclamando "beato" a "quien camina en la Ley del Señor" y a "quien custodia sus enseñanzas", es también la Virgen María la que lleva a cumplimiento la perfecta figura del creyente descrito por el salmista. Es Ella, de hecho, la verdadera "beata", proclamada como tal por Isabel por "haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor", y es de Ella y de su fe de quien el mismo Jesús da testimonio cuando, a la mujer que gritaba "Bendito el seno que te ha llevado", responde: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". Cierto, María es bendita porque en su seno llevó al Salvador, pero sobre todo porque acogió el anuncio de Dios, porque fue una guardiana atenta y amorosa de su Palabra. Benedicto XVI, 9 de noviembre de 2011..
Reflexión
El evangelio de San Lucas nos narra el Anuncio del ángel a María como "de puntillas", con gran respeto, venerando a los protagonistas de este diálogo único. Hoy, sin embargo, asistimos a aquella "segunda anunciación". La que el Espíritu Santo revela a santa Isabel en el momento de reconocer en María a la Madre de su Señor. Estas dos mujeres viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres, y lo hacen con una naturalidad sorprendente. Por su parte, María, la llena de gracia, no sólo no se queda ociosa en su casa. Ser Madre de Dios no desdice un ápice de su condición de mujer humilde, de modo que va en ayuda de su prima. Isabel, por su parte, anuncia, inspirada por el Espíritu, una gran verdad: la felicidad está en el creer al Señor.
Cuando alguien se profesa cristiano, su fe y su vida; lo que cree y cómo lo vive, son dos esferas que están íntimamente unidas. Quien piense que "creer" es sólo profesar un credo religioso, adherir a una religión o a unos dogmas, quizás tiene una pobre visión del término. Porque cuando se cree de verdad se empieza a gustar las delicias con que Dios regala a las almas que le buscan con sinceridad. La pedagogía de Dios es tan sabia que sabe impulsarnos, dándonos a saborear su felicidad, -que es inmensa e incomparable-, cuando somos fieles. Es un gozo que, sin casi quererlo, nos lleva a más, nos invita a entregarnos con más generosidad a la realización de un plan que va más allá de nuestra visión humana. Isabel reconoce en su prima esa felicidad porque ha creído, pero además porque en consecuencia, su vida ya no respondía a un plan trazado por ella, sino por su Señor. Ella estaba también encinta ¿por qué era necesario un viaje en las condiciones de aquel tiempo...?
Preguntémonos, si hoy queremos ser felices, ¿cómo va mi fe en la presencia de Dios en mi vida? Si lucho por aceptarla y vivirla ya tengo el primer requisito para mi felicidad. Aunque tenga que trabajar y sufrir, sabré en todo momento que Dios está a mi lado, como lo estuvo de María y de Isabel.
Propósito
Vivir hoy con la resolución de servir, por amor, a las personas con las que convivo.
Diálogo con Cristo
María, gracias por enseñarme a entregar mi voluntad a Dios, a no querer cumplir todos mis deseos, por muy importantes que me puedan parecer, a saber dejar todo en manos de nuestro Padre y Señor. Quiero imitar tu bondad y disposición para ayudar a los demás. Intercede por mí para que sepa imitar esas virtudes que más agradan a tu Hijo, nuestro Señor.
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Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
Lucas 1, 39-45.
Adviento.
Estas dos mujeres viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-45
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!
Oración introductoria
«Dichosa tú, que has creído». María fue llamada dichosa, no por el hecho de ser Madre de Dios, sino por su fe. Ven, Espíritu Santo, para que esta oración aumente mi fe en el amor y en el poder de Dios, y sepa entregarme con amor y sin reservas a mi misión.
Petición
María, Madre mía, ayúdame a imitarte hoy en el servicio a los demás.
Meditación del Papa
La fidelidad del salmista nace de la escucha de la Palabra, de custodiarla en lo más íntimo, meditándola y amándola, como María, que "custodiaba, meditándolas en su corazón" las palabras que le habían sido dirigidas y los sucesos maravillosos en los que Dios se revelaba, pidiendo su sí. Y si nuestro salmo comienza con los primeros versos proclamando "beato" a "quien camina en la Ley del Señor" y a "quien custodia sus enseñanzas", es también la Virgen María la que lleva a cumplimiento la perfecta figura del creyente descrito por el salmista. Es Ella, de hecho, la verdadera "beata", proclamada como tal por Isabel por "haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor", y es de Ella y de su fe de quien el mismo Jesús da testimonio cuando, a la mujer que gritaba "Bendito el seno que te ha llevado", responde: "Felices más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la practican". Cierto, María es bendita porque en su seno llevó al Salvador, pero sobre todo porque acogió el anuncio de Dios, porque fue una guardiana atenta y amorosa de su Palabra. Benedicto XVI, 9 de noviembre de 2011..
Reflexión
El evangelio de San Lucas nos narra el Anuncio del ángel a María como "de puntillas", con gran respeto, venerando a los protagonistas de este diálogo único. Hoy, sin embargo, asistimos a aquella "segunda anunciación". La que el Espíritu Santo revela a santa Isabel en el momento de reconocer en María a la Madre de su Señor. Estas dos mujeres viven y comparten el mayor secreto que pueda Dios comunicar a los hombres, y lo hacen con una naturalidad sorprendente. Por su parte, María, la llena de gracia, no sólo no se queda ociosa en su casa. Ser Madre de Dios no desdice un ápice de su condición de mujer humilde, de modo que va en ayuda de su prima. Isabel, por su parte, anuncia, inspirada por el Espíritu, una gran verdad: la felicidad está en el creer al Señor.
Cuando alguien se profesa cristiano, su fe y su vida; lo que cree y cómo lo vive, son dos esferas que están íntimamente unidas. Quien piense que "creer" es sólo profesar un credo religioso, adherir a una religión o a unos dogmas, quizás tiene una pobre visión del término. Porque cuando se cree de verdad se empieza a gustar las delicias con que Dios regala a las almas que le buscan con sinceridad. La pedagogía de Dios es tan sabia que sabe impulsarnos, dándonos a saborear su felicidad, -que es inmensa e incomparable-, cuando somos fieles. Es un gozo que, sin casi quererlo, nos lleva a más, nos invita a entregarnos con más generosidad a la realización de un plan que va más allá de nuestra visión humana. Isabel reconoce en su prima esa felicidad porque ha creído, pero además porque en consecuencia, su vida ya no respondía a un plan trazado por ella, sino por su Señor. Ella estaba también encinta ¿por qué era necesario un viaje en las condiciones de aquel tiempo...?
Preguntémonos, si hoy queremos ser felices, ¿cómo va mi fe en la presencia de Dios en mi vida? Si lucho por aceptarla y vivirla ya tengo el primer requisito para mi felicidad. Aunque tenga que trabajar y sufrir, sabré en todo momento que Dios está a mi lado, como lo estuvo de María y de Isabel.
Propósito
Vivir hoy con la resolución de servir, por amor, a las personas con las que convivo.
Diálogo con Cristo
María, gracias por enseñarme a entregar mi voluntad a Dios, a no querer cumplir todos mis deseos, por muy importantes que me puedan parecer, a saber dejar todo en manos de nuestro Padre y Señor. Quiero imitar tu bondad y disposición para ayudar a los demás. Intercede por mí para que sepa imitar esas virtudes que más agradan a tu Hijo, nuestro Señor.
=
Autor: P Juan Pablo Menéndez | Fuente: Catholic.net
sábado, diciembre 22, 2012
Evangelio Diciembre 22, 2012
Proclama mi alma la grandeza del Señor
Lucas 1, 46-56.
Adviento.
Nuestra pequeñez unida a la grandeza de Dios lo puede todo.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 46-56
En aquel tiempo, María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia para siempre. María permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió a su casa.
Oración introductoria
Señor, como María, quiero glorificarte en esta oración porque mi espíritu se llena de gozo ante la posibilidad de poder tener un encuentro contigo en la intimidad de mi oración. Gracias por toda tu misericordia y amor, sé el guía de mi meditación.
Petición
María, ayúdame a crecer en la humildad para poder acoger al Niño Jesús en mi corazón.
Meditación del Papa
En la anunciación, en la casa de Nazaret, María recibe al ángel de Dios, y atenta a sus palabras, lo acoge y responde al designio divino, expresando su total disponibilidad: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". María, por la misma actitud interior de escucha, es capaz de leer su propia historia, reconociendo con humildad que es el Señor el que actúa. En la visita a su pariente Isabel, prorrumpe en una oración de alabanza y de alegría, de celebración de la gracia divina que ha llenado su corazón y su vida, haciéndola la Madre del Señor. Alabanza, acción de gracias, alegría: en el cántico del Magnificat, María no ve solo lo que Dios ha hecho en ella, sino también a lo que hizo y hace continuamente en la historia. San Ambrosio, en un famoso comentario sobre el Magnificat, invita a tener el mismo espíritu en la oración y dice: "Que en cada uno esté el espíritu de María para alabar al Señor, y esté en cada uno el espíritu individual de María para exultar a Dios". Benedicto XVI, 14 de marzo de 2012.
Reflexión
Este es el único "discurso" de María que se ha conservado hasta nuestros días: una oración. De hecho, todos los "mariólogos" estudian cada una de las palabras del "Magníficat" para penetrar en la profundidad humana y espiritual de la Virgen.
¿Qué pensaba María de su propia vida? ¿Qué papel ocupaba Dios? ¿Son importantes los pobres para la Madre de los hombres? Todas estas cuestiones quedan resueltas al contemplar esta hermosa oración de María.
Ella sabe quién es y que todo lo que tiene se debe a la bondad de Dios. Si ella es grande es porque el Creador así lo ha querido. Siente por Él todo el amor que puede sentir una mujer por su esposo, pero comprende que al mismo tiempo es el Poderoso, el Santo, el que tiene infinita misericordia. Se toma a Dios realmente en serio. Porque sabe que Él es el dueño de la vida y de la historia, que puede colmar de bienes a los hambrientos y dejar sin nada a los ricos.
Sin embargo, hay una palabra que, curiosamente, se repite varias veces entre esas líneas: la humildad. Será porque quizás sea la virtud característica de la Virgen.
La humildad cristiana no consiste en considerarse poca cosa, lo último, lo peor, sino en saber que nuestra pequeñez unida a la grandeza de Dios lo puede todo, y que todo lo grande que somos y tenemos es don de Dios. Por este motivo, siendo María humilde, dijo que todas las generaciones le llamarán bienaventurada.
Propósito
Hacer una oración de alabanza a Dios por los dones recibidos, empezando por la vida.
Diálogo con Cristo
Jesús, siguiendo el ejemplo de María, puedo aprender a ver con el corazón lo que los ojos y la mente por sí solos no logran percibir. Tu encarnación es un don tan grande que sólo con la fe puedo acogerlo, aun sin comprenderlo. Gracias por salir a mi encuentro en esta oración fortaleciendo así mi fe en el inmenso e inmerecido amor que me tienes.
=
Autor: P. Juan Gralla | Fuente: Catholic.net
Lucas 1, 46-56.
Adviento.
Nuestra pequeñez unida a la grandeza de Dios lo puede todo.
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 46-56
En aquel tiempo, María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí; su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo, dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia para siempre. María permaneció con Isabel unos tres meses, y se volvió a su casa.
Oración introductoria
Señor, como María, quiero glorificarte en esta oración porque mi espíritu se llena de gozo ante la posibilidad de poder tener un encuentro contigo en la intimidad de mi oración. Gracias por toda tu misericordia y amor, sé el guía de mi meditación.
Petición
María, ayúdame a crecer en la humildad para poder acoger al Niño Jesús en mi corazón.
Meditación del Papa
En la anunciación, en la casa de Nazaret, María recibe al ángel de Dios, y atenta a sus palabras, lo acoge y responde al designio divino, expresando su total disponibilidad: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". María, por la misma actitud interior de escucha, es capaz de leer su propia historia, reconociendo con humildad que es el Señor el que actúa. En la visita a su pariente Isabel, prorrumpe en una oración de alabanza y de alegría, de celebración de la gracia divina que ha llenado su corazón y su vida, haciéndola la Madre del Señor. Alabanza, acción de gracias, alegría: en el cántico del Magnificat, María no ve solo lo que Dios ha hecho en ella, sino también a lo que hizo y hace continuamente en la historia. San Ambrosio, en un famoso comentario sobre el Magnificat, invita a tener el mismo espíritu en la oración y dice: "Que en cada uno esté el espíritu de María para alabar al Señor, y esté en cada uno el espíritu individual de María para exultar a Dios". Benedicto XVI, 14 de marzo de 2012.
Reflexión
Este es el único "discurso" de María que se ha conservado hasta nuestros días: una oración. De hecho, todos los "mariólogos" estudian cada una de las palabras del "Magníficat" para penetrar en la profundidad humana y espiritual de la Virgen.
¿Qué pensaba María de su propia vida? ¿Qué papel ocupaba Dios? ¿Son importantes los pobres para la Madre de los hombres? Todas estas cuestiones quedan resueltas al contemplar esta hermosa oración de María.
Ella sabe quién es y que todo lo que tiene se debe a la bondad de Dios. Si ella es grande es porque el Creador así lo ha querido. Siente por Él todo el amor que puede sentir una mujer por su esposo, pero comprende que al mismo tiempo es el Poderoso, el Santo, el que tiene infinita misericordia. Se toma a Dios realmente en serio. Porque sabe que Él es el dueño de la vida y de la historia, que puede colmar de bienes a los hambrientos y dejar sin nada a los ricos.
Sin embargo, hay una palabra que, curiosamente, se repite varias veces entre esas líneas: la humildad. Será porque quizás sea la virtud característica de la Virgen.
La humildad cristiana no consiste en considerarse poca cosa, lo último, lo peor, sino en saber que nuestra pequeñez unida a la grandeza de Dios lo puede todo, y que todo lo grande que somos y tenemos es don de Dios. Por este motivo, siendo María humilde, dijo que todas las generaciones le llamarán bienaventurada.
Propósito
Hacer una oración de alabanza a Dios por los dones recibidos, empezando por la vida.
Diálogo con Cristo
Jesús, siguiendo el ejemplo de María, puedo aprender a ver con el corazón lo que los ojos y la mente por sí solos no logran percibir. Tu encarnación es un don tan grande que sólo con la fe puedo acogerlo, aun sin comprenderlo. Gracias por salir a mi encuentro en esta oración fortaleciendo así mi fe en el inmenso e inmerecido amor que me tienes.
=
Autor: P. Juan Gralla | Fuente: Catholic.net
viernes, diciembre 21, 2012
Santos 43 monjes de Rhaiti, Monjes y Mártires
Santos Cuarenta y tres monjes de Rhaiti, monjes y mártires
Diciembre 22
pre-congregación
Egipto - †: c. s. IV
Diciembre 22
pre-congregación
Egipto - †: c. s. IV
En la región de Rhaiti, en Egipto, cuarenta y tres santos monjes
mártires, los cuales fueron muertos por el pueblo de los blemios a causa
de la religión cristiana.
Salmo 150, Alabad al Señor
Salmo
150, Alabad
al Señor
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza.
Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras,
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas,
alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor.
Sagrada Familia de Jesùs
Sagrada Familia de Jesùs
En la festividad de la Sagrada Familia, recordamos y celebramos que Dios quiso nacer dentro de una familia para que tuviera alguien que lo cuidara, lo protegiera, lo ayudara y lo aceptara como era.
Al nacer Jesús en una familia, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana. Por eso nosotros veneramos a la Sagrada Familia como Familia de Santos.
¿Cómo era la Sagrada Familia?
María y José cuidaban a Jesús, se esforzaban y trabajaban para que nada le faltara, tal como lo hacen todos los buenos padres por sus hijos.
José era carpintero, Jesús le ayudaba en sus trabajos, ya que después lo reconocen como el “hijo del carpintero”.
María se dedicaba a cuidar que no faltara nada en la casa de Nazaret.
Tal como era la costumbre en aquella época, los hijos ayudaban a sus mamás moliendo el trigo y acarreando agua del pozo y a sus papás en su trabajo. Podemos suponer que en el caso de Jesús no era diferente. Jesús aprendió a trabajar y a ayudar a su familia con generosidad. Él siendo Todopoderoso, obedecía a sus padres humanos, confiaba en ellos, los ayudaba y los quería.
¡Qué enseñanza nos da Jesús, quien hubiera podido reinar en el más suntuoso palacio de Jerusalén siendo obedecido por todos! Él, en cambio, rechazó todo esto para esconderse del mundo obedeciendo fielmente a María y a José y dedicándose a los más humildes trabajos diarios, el taller de San José y en la casa de Nazaret.
Las familias de hoy, deben seguir este ejemplo tan hermoso que nos dejó Jesús tratando de imitar las virtudes que vivía la Sagrada Familia: sencillez, bondad, humildad, caridad, laboriosidad, etc.
La familia debe ser una escuela de virtudes. Es el lugar donde crecen los hijos, donde se forman los cimientos de su personalidad para el resto de su vida y donde se aprende a ser un buen cristiano. Es en la familia donde se formará la personalidad, inteligencia y voluntad del niño. Esta es una labor hermosa y delicada. Enseñar a los niños el camino hacia Dios, llevar estas almas al cielo. Esto se hace con amor y cariño.
“La familia es la primera comunidad de vida y amor el primer ambiente donde el hombre puede aprender a amar y a sentirse amado, no sólo por otras personas, sino también y ante todo por Dios.” (Juan Pablo II, Encuentro con las Familias en Chihuahua 1990).
El Papa Juan Pablo II en su carta a las familias nos dice que es necesario que los esposos orienten, desde el principio, su corazón y sus pensamientos hacia Dios, para que su paternidad y maternidad, encuentre en Él la fuerza para renovarse continuamente en el amor.
Así como Jesús creció en sabiduría y gracia ante Dios y los hombres, en nuestras familias debe suceder lo mismo. Esto significa que los niños deben aprender a ser amables y respetuosos con todos, ser estudiosos obedecer a sus padres, confiar en ellos, ayudarlos y quererlos, orar por ellos, y todo esto en familia.
Recordemos que “la salvación del mundo vino a través del corazón de la Sagrada Familia”.
La salvación del mundo, el porvenir de la humanidad de los pueblos y sociedades pasa siempre por el corazón de toda familia. Es la célula de la sociedad.
Oración
“Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret.
Oremos especialmente por las familias que sufren, pasan por muchas dificultades o se ven amenazadas en su indisolubilidad y en el gran servicio al amor y a la vida para el que Dios las eligió” (Juan Pablo II)
“Oh Jesús, acoge con bondad a nuestra familia que ahora se entrega y consagra a Ti, protégela, guárdala e infunde en ella tu paz para poder llegar a gozar todos de la felicidad eterna.”
“Oh María, Madre amorosa de Jesús y Madre nuestra, te pedimos que intercedas por nosotros, para que nunca falte el amor, la comprensión y el perdón entre nosotros y obtengamos su gracia y bendiciones.”
“Oh San José, ayúdanos con nuestras oraciones en todas nuestras necesidades espirituales y temporales, a fin de que podamos agradar eternamente a Jesús. Amén.”
=
Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net
Fiesta, Domingo siguiente a la Navidad
En la festividad de la Sagrada Familia, recordamos y celebramos que Dios quiso nacer dentro de una familia para que tuviera alguien que lo cuidara, lo protegiera, lo ayudara y lo aceptara como era.
Al nacer Jesús en una familia, el Hijo de Dios ha santificado la familia humana. Por eso nosotros veneramos a la Sagrada Familia como Familia de Santos.
¿Cómo era la Sagrada Familia?
María y José cuidaban a Jesús, se esforzaban y trabajaban para que nada le faltara, tal como lo hacen todos los buenos padres por sus hijos.
José era carpintero, Jesús le ayudaba en sus trabajos, ya que después lo reconocen como el “hijo del carpintero”.
María se dedicaba a cuidar que no faltara nada en la casa de Nazaret.
Tal como era la costumbre en aquella época, los hijos ayudaban a sus mamás moliendo el trigo y acarreando agua del pozo y a sus papás en su trabajo. Podemos suponer que en el caso de Jesús no era diferente. Jesús aprendió a trabajar y a ayudar a su familia con generosidad. Él siendo Todopoderoso, obedecía a sus padres humanos, confiaba en ellos, los ayudaba y los quería.
¡Qué enseñanza nos da Jesús, quien hubiera podido reinar en el más suntuoso palacio de Jerusalén siendo obedecido por todos! Él, en cambio, rechazó todo esto para esconderse del mundo obedeciendo fielmente a María y a José y dedicándose a los más humildes trabajos diarios, el taller de San José y en la casa de Nazaret.
Las familias de hoy, deben seguir este ejemplo tan hermoso que nos dejó Jesús tratando de imitar las virtudes que vivía la Sagrada Familia: sencillez, bondad, humildad, caridad, laboriosidad, etc.
La familia debe ser una escuela de virtudes. Es el lugar donde crecen los hijos, donde se forman los cimientos de su personalidad para el resto de su vida y donde se aprende a ser un buen cristiano. Es en la familia donde se formará la personalidad, inteligencia y voluntad del niño. Esta es una labor hermosa y delicada. Enseñar a los niños el camino hacia Dios, llevar estas almas al cielo. Esto se hace con amor y cariño.
“La familia es la primera comunidad de vida y amor el primer ambiente donde el hombre puede aprender a amar y a sentirse amado, no sólo por otras personas, sino también y ante todo por Dios.” (Juan Pablo II, Encuentro con las Familias en Chihuahua 1990).
El Papa Juan Pablo II en su carta a las familias nos dice que es necesario que los esposos orienten, desde el principio, su corazón y sus pensamientos hacia Dios, para que su paternidad y maternidad, encuentre en Él la fuerza para renovarse continuamente en el amor.
Así como Jesús creció en sabiduría y gracia ante Dios y los hombres, en nuestras familias debe suceder lo mismo. Esto significa que los niños deben aprender a ser amables y respetuosos con todos, ser estudiosos obedecer a sus padres, confiar en ellos, ayudarlos y quererlos, orar por ellos, y todo esto en familia.
Recordemos que “la salvación del mundo vino a través del corazón de la Sagrada Familia”.
La salvación del mundo, el porvenir de la humanidad de los pueblos y sociedades pasa siempre por el corazón de toda familia. Es la célula de la sociedad.
Oración
“Oremos hoy por todas las familias del mundo para que logren responder a su vocación tal y como respondió la Sagrada Familia de Nazaret.
Oremos especialmente por las familias que sufren, pasan por muchas dificultades o se ven amenazadas en su indisolubilidad y en el gran servicio al amor y a la vida para el que Dios las eligió” (Juan Pablo II)
“Oh Jesús, acoge con bondad a nuestra familia que ahora se entrega y consagra a Ti, protégela, guárdala e infunde en ella tu paz para poder llegar a gozar todos de la felicidad eterna.”
“Oh María, Madre amorosa de Jesús y Madre nuestra, te pedimos que intercedas por nosotros, para que nunca falte el amor, la comprensión y el perdón entre nosotros y obtengamos su gracia y bendiciones.”
“Oh San José, ayúdanos con nuestras oraciones en todas nuestras necesidades espirituales y temporales, a fin de que podamos agradar eternamente a Jesús. Amén.”
=
Autor: Tere Fernández | Fuente: Catholic.net
Cristo Jesús está con nosotros esta noche

Cristo Jesús está con nosotros esta noche
El Dios de los cielos, queriendo ponerse en nuestras manos, se hace
pequeño, indefenso, niño, en el portal de Belén, donde podremos
adorarle.
Cristo Jesús está con nosotros esta noche
Natividad del Señor
"Como el joven se desposa con una doncella, se desposará contigo tu
hacedor: como el esposo se alegra con la esposa, así se alegrará tu Dios
contigo".
Como en un magnífico exordio, con la alegría de los
esposos que conviven juntos, así anuncia el Profeta Isaías la venida de
Cristo el Salvador que colmará los deseos de los hombres de una muy
estrecha solidaridad con el autor de los siglos, de los continentes y de
los hombres.
Cristo Jesús está con nosotros esta noche, este
día y todos los siglos, y aunque personajes extraños tratan de acaparar
las miradas y atraerlas hacia sí, Cristo Jesús tendrá que ser el único
centro de atención, de amor, de paz y de solidaridad.
Benedicto
XVI lo expresa magníficamente: "En la gruta de Belén, la soledad del
hombre está vencida, nuestra existencia ya no está abandonada a las
fuerzas impersonales de los procesos naturales e históricos, nuestra
casa puede ser construida en la roca: nosotros podemos proyectar nuestra
historia, la historia de la humanidad, no en la utopía sino en la
certeza de que el Dios de Cristo Jesús está presente y nos acompaña".
No cabe duda que todos los hombres se preguntan, unos para acogerlo y
otros para rechazarlo, cómo es Dios y qué rostro tiene. Los que han
intentado acercarse a él, nos han dado su propia versión, y nos han
reflejado su experiencia, pero ha sido la suya propia que muchas veces
no refleja definitivamente el rostro del verdadero Dios. Ni los
profetas, ni los sacerdotes, ni Moisés siquiera, han logrado darnos una
versión total del Dios del Universo, e incluso, muchos quisieron hacerse
un Dios a su imagen y semejanza, para sostener la precariedad de sus
vidas e incluso tratando de encontrar en él, justificación para su
estrecha o torcida manera de vivir, justificando sus injusticias, su
avaricia, su tremenda avaricia, que deja a muchos sin comer, mientras
ellos se permiten disfrutarlo todo.
Todas esas versiones que
nos han dejado de Dios, han sido o incompletas o falsas, y podría haber
desconcierto, cuando San Juan, en el prólogo de su Evangelio, afirma
tajantemente que a Dios nadie lo ha visto. ¿Entonces qué hacer? ¿Está el
Señor jugando a las escondiditas? No definitivamente no, pero
tendríamos que decir al llegar a este punto, que el verdadero Dios es
tan grande, que nunca lo entenderíamos ni podríamos poseerlo con nuestra
débil inteligencia y con la cortedad de nuestra manos.
Pero
precisamente el Dios de los cielos, queriendo ponerse en nuestras manos,
se hace pequeño, indefenso, niño, en el portal de Belén, y en él
podremos adorar al Dios que los hombres buscan para tener una respuesta a
todas sus inquietudes. Es la respuesta del verdadero Dios, un Dios que
se hace niño y se hace hombre, para que el hombre se haga Dios. Y esa
realidad se realiza en la persona de Cristo Jesús, que es todo Dios y es
al mismo tiempo todo hombre.
Qué admirable descubrimiento del Dios de los cielos, creador de cuanto existe. En el Divino Niño podemos adorar la grandeza de Dios, sin olvidarnos que cuando el Hijo de Dios se encarna, ya lleva presente con él la salvación para todos los hombres con su muerte y resurrección
Qué admirable descubrimiento del Dios de los cielos, creador de cuanto existe. En el Divino Niño podemos adorar la grandeza de Dios, sin olvidarnos que cuando el Hijo de Dios se encarna, ya lleva presente con él la salvación para todos los hombres con su muerte y resurrección
Es el momento de la adoración, es
el momento del amor. a Cristo mismo no lo entenderemos sin amor, y sin
amor tampoco comprenderíamos el designio de Dios de hacerse cercano a
los hombres. Mientras prendemos luces y más luces en al árbol de
Navidad, esforcémonos más por encender el corazón en la luz del corazón
de Cristo para que todo el mundo se convierta en una hoguera de amor, de
paz, de consuelo y de solidaridad para todos los hombres.
Esta es la VERDADERA Y FELIZ NAVIDAD
=
=
Autor: P. Alberto Ramírez Mozqueda | Fuente: Catholic.net
Felíz Navidad y Próspero Año Nuevo!, En 120 Idiomas
Felíz Navidad y Próspero Año Nuevo!
En 120 Idiomas
Afrikaans - Geseende Kerfees en 'n gelukkige nuwe jaar
Amharic - Melkam Yelidet Beaal
Arabic - I'D Miilad Said ous Sana Saida
Argentine - Felices Pascuas y Feliz Año Nuevo
Armenian - Shenoraavor Nor Dari yev Pari Gaghand
Azeri - Tezze Iliniz Yahsi Olsun
Bahasa Malaysia - Selamat Hari Natal
Basque - Zorionak eta Urte Berri On!
Bengali - Shuvo Baro Din - Shuvo Nabo Barsho
Bohemian - Vesele Vanoce
Brazilian - Boas Festas e Feliz Ano Novo
Breton - Nedeleg laouen na bloav ezh mat
Bulgarian - Vasel Koleda; Tchesti nova godina!
Catalan - Bon nadal i feliç any nou!
Cantonese - Seng Dan Fai Lok, Sang Nian Fai Lok
Choctaw - Yukpa, Nitak Hollo Chito
Cornish - Nadelik looan na looan blethen noweth
Corsican - Pace e salute
Crazanian - Rot Yikji Dol La Roo
Cree - Mitho Makosi Kesikansi
Creek - Afvcke Nettvcakorakko
Croatian - Sretan Bozic
Czech - Prejeme Vam Vesele Vanoce a stastny Novy Rok
Danish - Glaedelig Jul
Duri - Christmas-e- Shoma Mobarak
Dutch - Vrolijk Kerstfeest en een Gelukkig Nieuwjaar!
Egyptian - Colo sana wintom tiebeen
English - Merry Christmas & Happy New Year
Eskimo - Jutdlime pivdluarit ukiortame pivdluaritlo!
Español - Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Esperanto - Gajan Kristnaskon
Estonian - Rõõmsaid Jõulupühi
Euskera - Zorionak eta Urte Berri On
Faeroese - Gledhilig jol og eydnurikt nyggjar!
Farsi - Cristmas-e-shoma mobarak bashad
Finnish - Hyvää Joulua or Hauskaa Joulua
Flemish - Zalig Kerstfeest en Gelukkig nieuw jaar
French - Joyeux Noël et Bonne Année!
Frisian - Noflike Krystdagen en in protte Lok en Seine yn it Nije Jier!
Gaelic - Nollaig chridheil agus Bliadhna mhath ur!
Galician - Bon Nadal e Ano Novo
German - Froehliche Weihnachten und ein gluckliches Neues Jahr!
Greek - Kala Christougenna Kieftihismenos O Kenourios Chronos
Hausa - Barka da Kirsimatikuma Barka da Sabuwar Shekara!
Hawaiian - Mele Kalikimaka & Hauoli Makahiki Hou
Hebrew - Mo'adim Lesimkha. Shana Tova
Hindi - Shub Naya Baras
Hungarian - Kellemes Karacsonyiunnepeket & Boldog Új Évet
Icelandic - Gledileg Jol og Farsaelt Komandi ar!
Indonesian - Selamat Hari Natal
Iraqi - Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
Irish -Nollaig Shona Dhuit
Italian - Buon Natale e Felice Anno Nuovo
Japanese - Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto
Jèrriais - Bouan Noué et Bouanne Année
Jiberish -Mithag Crithagsigathmithags
Korean - Sung Tan Chuk Ha
Krio - Appi Krismes en Appi Niu Yaa
Latin - Natale hilare et Annum Nuovo!
Latvian - Prieci'gus Ziemsve'tkus un Laimi'gu Jauno Gadu!
Lausitzian - Wjesole hody a strowe nowe leto
Lithuanian - Linksmu Kaledu
Low Saxon -Heughliche Winachten un 'n moi Nijaar
Macedonian -Streken Bozhik
Malay - Selamat Hari Natal
Malayalam - Puthuvalsara Aashamsakal
Maltese - Nixtieklek Milied tajjeb u is-sena t-tabja!
Mandarin - Kung His Hsin Nien bing Chu Shen Tan
Manx - Nollick ghennal as blein vie noa
Maori - Meri Kirihimete
Marathi - Shub Naya Varsh
Mongolian - Zul saryn bolon shine ony mend devshuulye
Norwegian - God Jul og Godt Nyttår
Occitan - Polit nadal e bona annada
Oriya - Sukhamaya christmass ebang khusibhara naba barsa
Papiamento - Bon Pasco
Papua New Guinea - Bikpela hamamas
blong dispela Krismas na Nupela yia i go long yu
Pashto - De Christmas akhtar de bakhtawar au newai kal de mubarak sha.
Pennsylvania German - En frehlicher Grischtdaag unen hallich Nei Yaahr!
Polish - Wesolych Swiat Bozego Narodzenia
Portuguese - Boas Festas e um feliz Ano Novo
Punjabi - Nave sal di mubaraka
Pushto - Christmas Aao Ne-way Kaal Mo Mobarak Sha
Rapa-Nui - Mata-Ki-Te-Rangi. Te-Pito-O-Te-Henua
Rhetian - Bellas festas da nadal e bun onn
Romanche - Legreivlas fiastas da Nadal e bien niev onn!
Rumanian - Hristos s-a Nascut si Anul Nou Fericit
Russian - Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva is Novim Godom
Sami - Buorrit Juovllat
Samoan - La Maunia Le Kilisimasi Ma Le Tausaga Fou
Sardinian - Bonu nadale e prosperu annu nou
Scots Gaelic - Nollaig chridheil huibh
Serbian -Hristos se rodi
Serb-Croatian - Sretam Bozic. Vesela Nova Godina
Singhalese - Subha nath thalak Vewa. Subha Aluth Awrudhak Vewa
Sorbian - Wjesole hody a strowe Nowe leto.
Somali - ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican.
Slovakian - Sretan Bozic or Vesele vianoce
Slovak - Vesele Vianoce. A stastlivy Novy Rok
Slovene - Vesele bozicne praznike in srecno novo leto
Spanish - Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Swahili - ºKrismas Njema Na Heri Za Mwaka Mpyaº
Swedish - God Jul och Gott Nytt År
Sudanese - Wilujeng Natal Sareng Warsa Enggal
Tagalog - Maligayang Pasko at Manigong Bagong Taon
Tamil - Nathar Puthu Varuda Valthukkal
Thai - Suksan Wan Christmas lae Sawadee Pee Mai
Tok Pisin - Meri Krismas & Hepi Nu Yia
Tongan - Kilisimasi Fiefia & Ta'u fo'ou monu ia
Trukeese - Neekirissimas annim oo iyer seefe feyiyeech!
Turkish - Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun
Ukrainian - Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!
Urdu - Naya Saal Mubarak Ho
Vietnamese - Chuc Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien
Welsh - Nadolig LLawen a Blwyddyn Newydd Dda
Xhosa - Siniqwenelela Ikrisimesi EmnandI Nonyaka Omtsha Ozele Iintsikelelo Namathamsanqa
Yayeya - Krisema
Yoruba - E ku odun, e hu iye' dun!
Zulu - Sinifesela Ukhisimusi Omuhle Nonyaka Omusha Onempumelelo
=
En 120 Idiomas
Afrikaans - Geseende Kerfees en 'n gelukkige nuwe jaar
Amharic - Melkam Yelidet Beaal
Arabic - I'D Miilad Said ous Sana Saida
Argentine - Felices Pascuas y Feliz Año Nuevo
Armenian - Shenoraavor Nor Dari yev Pari Gaghand
Azeri - Tezze Iliniz Yahsi Olsun
Bahasa Malaysia - Selamat Hari Natal
Basque - Zorionak eta Urte Berri On!
Bengali - Shuvo Baro Din - Shuvo Nabo Barsho
Bohemian - Vesele Vanoce
Brazilian - Boas Festas e Feliz Ano Novo
Breton - Nedeleg laouen na bloav ezh mat
Bulgarian - Vasel Koleda; Tchesti nova godina!
Catalan - Bon nadal i feliç any nou!
Cantonese - Seng Dan Fai Lok, Sang Nian Fai Lok
Choctaw - Yukpa, Nitak Hollo Chito
Cornish - Nadelik looan na looan blethen noweth
Corsican - Pace e salute
Crazanian - Rot Yikji Dol La Roo
Cree - Mitho Makosi Kesikansi
Creek - Afvcke Nettvcakorakko
Croatian - Sretan Bozic
Czech - Prejeme Vam Vesele Vanoce a stastny Novy Rok
Danish - Glaedelig Jul
Duri - Christmas-e- Shoma Mobarak
Dutch - Vrolijk Kerstfeest en een Gelukkig Nieuwjaar!
Egyptian - Colo sana wintom tiebeen
English - Merry Christmas & Happy New Year
Eskimo - Jutdlime pivdluarit ukiortame pivdluaritlo!
Español - Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Esperanto - Gajan Kristnaskon
Estonian - Rõõmsaid Jõulupühi
Euskera - Zorionak eta Urte Berri On
Faeroese - Gledhilig jol og eydnurikt nyggjar!
Farsi - Cristmas-e-shoma mobarak bashad
Finnish - Hyvää Joulua or Hauskaa Joulua
Flemish - Zalig Kerstfeest en Gelukkig nieuw jaar
French - Joyeux Noël et Bonne Année!
Frisian - Noflike Krystdagen en in protte Lok en Seine yn it Nije Jier!
Gaelic - Nollaig chridheil agus Bliadhna mhath ur!
Galician - Bon Nadal e Ano Novo
German - Froehliche Weihnachten und ein gluckliches Neues Jahr!
Greek - Kala Christougenna Kieftihismenos O Kenourios Chronos
Hausa - Barka da Kirsimatikuma Barka da Sabuwar Shekara!
Hawaiian - Mele Kalikimaka & Hauoli Makahiki Hou
Hebrew - Mo'adim Lesimkha. Shana Tova
Hindi - Shub Naya Baras
Hungarian - Kellemes Karacsonyiunnepeket & Boldog Új Évet
Icelandic - Gledileg Jol og Farsaelt Komandi ar!
Indonesian - Selamat Hari Natal
Iraqi - Idah Saidan Wa Sanah Jadidah
Irish -Nollaig Shona Dhuit
Italian - Buon Natale e Felice Anno Nuovo
Japanese - Shinnen omedeto. Kurisumasu Omedeto
Jèrriais - Bouan Noué et Bouanne Année
Jiberish -Mithag Crithagsigathmithags
Korean - Sung Tan Chuk Ha
Krio - Appi Krismes en Appi Niu Yaa
Latin - Natale hilare et Annum Nuovo!
Latvian - Prieci'gus Ziemsve'tkus un Laimi'gu Jauno Gadu!
Lausitzian - Wjesole hody a strowe nowe leto
Lithuanian - Linksmu Kaledu
Low Saxon -Heughliche Winachten un 'n moi Nijaar
Macedonian -Streken Bozhik
Malay - Selamat Hari Natal
Malayalam - Puthuvalsara Aashamsakal
Maltese - Nixtieklek Milied tajjeb u is-sena t-tabja!
Mandarin - Kung His Hsin Nien bing Chu Shen Tan
Manx - Nollick ghennal as blein vie noa
Maori - Meri Kirihimete
Marathi - Shub Naya Varsh
Mongolian - Zul saryn bolon shine ony mend devshuulye
Norwegian - God Jul og Godt Nyttår
Occitan - Polit nadal e bona annada
Oriya - Sukhamaya christmass ebang khusibhara naba barsa
Papiamento - Bon Pasco
Papua New Guinea - Bikpela hamamas
blong dispela Krismas na Nupela yia i go long yu
Pashto - De Christmas akhtar de bakhtawar au newai kal de mubarak sha.
Pennsylvania German - En frehlicher Grischtdaag unen hallich Nei Yaahr!
Polish - Wesolych Swiat Bozego Narodzenia
Portuguese - Boas Festas e um feliz Ano Novo
Punjabi - Nave sal di mubaraka
Pushto - Christmas Aao Ne-way Kaal Mo Mobarak Sha
Rapa-Nui - Mata-Ki-Te-Rangi. Te-Pito-O-Te-Henua
Rhetian - Bellas festas da nadal e bun onn
Romanche - Legreivlas fiastas da Nadal e bien niev onn!
Rumanian - Hristos s-a Nascut si Anul Nou Fericit
Russian - Pozdrevlyayu s prazdnikom Rozhdestva is Novim Godom
Sami - Buorrit Juovllat
Samoan - La Maunia Le Kilisimasi Ma Le Tausaga Fou
Sardinian - Bonu nadale e prosperu annu nou
Scots Gaelic - Nollaig chridheil huibh
Serbian -Hristos se rodi
Serb-Croatian - Sretam Bozic. Vesela Nova Godina
Singhalese - Subha nath thalak Vewa. Subha Aluth Awrudhak Vewa
Sorbian - Wjesole hody a strowe Nowe leto.
Somali - ciid wanaagsan iyo sanad cusub oo fiican.
Slovakian - Sretan Bozic or Vesele vianoce
Slovak - Vesele Vianoce. A stastlivy Novy Rok
Slovene - Vesele bozicne praznike in srecno novo leto
Spanish - Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Swahili - ºKrismas Njema Na Heri Za Mwaka Mpyaº
Swedish - God Jul och Gott Nytt År
Sudanese - Wilujeng Natal Sareng Warsa Enggal
Tagalog - Maligayang Pasko at Manigong Bagong Taon
Tamil - Nathar Puthu Varuda Valthukkal
Thai - Suksan Wan Christmas lae Sawadee Pee Mai
Tok Pisin - Meri Krismas & Hepi Nu Yia
Tongan - Kilisimasi Fiefia & Ta'u fo'ou monu ia
Trukeese - Neekirissimas annim oo iyer seefe feyiyeech!
Turkish - Noeliniz Ve Yeni Yiliniz Kutlu Olsun
Ukrainian - Veseloho Vam Rizdva i Shchastlyvoho Novoho Roku!
Urdu - Naya Saal Mubarak Ho
Vietnamese - Chuc Mung Giang Sinh - Chuc Mung Tan Nien
Welsh - Nadolig LLawen a Blwyddyn Newydd Dda
Xhosa - Siniqwenelela Ikrisimesi EmnandI Nonyaka Omtsha Ozele Iintsikelelo Namathamsanqa
Yayeya - Krisema
Yoruba - E ku odun, e hu iye' dun!
Zulu - Sinifesela Ukhisimusi Omuhle Nonyaka Omusha Onempumelelo
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