viernes, mayo 29, 2015

San Cirilo de Capadocia, Niño Mártir

San Cirilo de Capadocia, Niño Mártir
Mayo 29

Transcribo el pasaje recogido por Teodorico Ruinart OSB, gran compilador de las actas de los mártires:


> “En Cesarea de Capadocia, un santo niño llamado Cirilo invocaba siempre el nombre de Jesucristo y ni las palabras, ni los golpes, ni las amenazas de sus compañeros, ni siquiera la oposición de su propio padre, podían impedir que se declarase cristiano. Su padre lo arrojó de su casa, y el juez mandó que lo trajeran ante su presencia. Primero intentó doblegarlo con amenazas, pero no logró nada. Cambió entonces de tono y le habló con blandura; mas el niño no hizo caso y respondió: ‘Estas reprensiones me agradan, pues Dios me da fuerzas. El ser echado de mi casa me alegra, pues Dios me da una mejor y más grande. Soy pobre de buena gana, porque así gozaré de riquezas eternas. No temo a la muerte, porque obtendré una vida mejor’.”


Cirilo hablaba así con admirable valentía, como inspirado por Dios. El juez mandó entonces atarlo públicamente, como si fuera a ser conducido al suplicio, con la intención de intimidarlo más que de ejecutarlo. Pero al comprobar que el niño no había llorado ni había mostrado temor ante el fuego con que fingían amenazarlo, volvió a llamarlo y trató de ganárselo con palabras amables. Sin embargo, el pequeño mártir se quejó de que hubieran suspendido la ejecución y manifestó que su único deseo era alcanzar cuanto antes los bienes que Dios le tenía preparados.


Los circunstantes lloraban al escucharlo, pero él les decía: “Más bien deberíais alegraros y acompañarme con júbilo al suplicio. No sabéis en qué ciudad habitaré ni cuáles son mis esperanzas”. Y así continuó, con extraordinaria firmeza, hasta el momento mismo de la muerte, causando admiración entre los habitantes de Cesarea.

Ruinart añade que fue decapitado en el año 259. Por tanto, la referencia a la piedra circular no corresponde a este santo, sino probablemente a otra tradición martirial. La mención más antigua de su culto aparece en el siglo IV, en el Martirologio Siríaco, el 3 de noviembre, junto con los mártires Germán, Teófilo y otros de Cesarea, señalando expresamente que Cirilo era un niño. El Martirologio pseudojeronimiano también lo recuerda en esta fecha. Más tarde, Floro añadió al grupo a Cesáreo y Vidal, y Adón repitió la noticia, aunque situando su martirio bajo el emperador Decio.


La figura de San Cirilo destaca por el contraste entre su edad y la fortaleza de su confesión. Siendo apenas un niño, mostró una madurez espiritual admirable, una libertad interior total frente a la amenaza, y una alegría sobrenatural ante el martirio. Su testimonio lo convierte en una de las imágenes más conmovedoras de la infancia cristiana en la tradición hagiográfica antigua.

=
Fuentes:
-"Vidas de los Santos". Alban Butler. REV. S. BARING-GOULD. 1916.
-"Las verdaderas actas de los mártires". TEODORICO RUINART. Tomo III. Madrid 1776.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario