lunes, agosto 26, 2013

San Vitores de Cerezo, Mártir

San Vitores de Cerezo, Mártir
Agosto 26

San Vitores (Cerezo de Río Tirón, Burgos, ca. 800 — Quintanilla de las Dueñas, ca. 850) fue un mártir español del cristianismo.
 
Santo y Mártir español del S.IX . Se celebra su onomástica el 26 de agosto.
 
- Biografía: Mártir español nacido en Cerezo de Río Tirón (Burgos) a principios del S.IX. (c.a 800) y decapitado en Quintanilla de las Dueñas (Burgos) a mediados del siglo IX (c.a 850).
 
Fue sacerdote en la iglesia de Santa María de Villalba en su pueblo, durante la invasión musulmana de la zona en el siglo IX. Vivió 7 años como ermitaño en una cueva cerca de la localidad de Oña, coincidiendo con un periodo de dura represión musulmana de la zona. Tras este periodo, Vitores dejó la vida de ermitaño y se dirigió a su pueblo natal Cerezo de Río Tirón, sitiado en aquellos años y comenzó a predicar durante un largo tiempo, animando a sus vecinos a no abandonar la fe cristiana, y convirtiendo con sus palabras al cristianismo a muchos musulmanes, entre ellos Coloma, hija del rey Gaza. Fueron tantos los convertidos al cristianismo en la zona, y tal el aguante de los pueblos cristianos sitiados, animados por las palabras de este sacerdote, que Vitores resultó ser para los altos cargos musulmanes de la zona el principal enemigo, por lo que fue mandado capturar y asesinar.
 
Fue capturado un día cuando se dirigía a predicar a la localidad de Quintanilla de las Dueñas. Lo ataron fuertemente y fue colgado en lo alto de un madero en forma de cruz enfrente de esta localidad con la intención de dejarlo morir ahí, para que sus vecinos viesen el final que les esperaba si no se rendían al islam. Desde esta cruz, Vitores siguió predicando, y animando al pueblo de Quintanilla a no perder la fe cristiana. Al tercer día de permanecer colgado, aún vivo y sin cesar en el empeño de predicar y alentar al pueblo cristiano, mandaron bajarlo del madero y darle muerte.
 
Fue decapitado una mañana a finales del mes de Agosto. Hacia mediados del siglo IX, al poco tiempo de la muerte de Vitores, al no rendirse al islam los pueblos de la zona y al convertirse al cristianismo numerosos musulmanes tras las predicaciones del sacerdote, (y tras los hechos milagrosos que la tradición cuenta del santo y mártir), los pueblos de la zona quedaron libres del asedio al que estaban sometidos por los musulmanes. Los restos del Mártir, estuvieron enterrados en un sepulcro en la piedra, en una pequeña cueva cercana a Cubillas, término de Cerezo de Río Tirón, y posteriormente, en el siglo XV, fueron trasladados a un convento que mandaron construir los Condestables de Castilla en su honor, en la localidad de Fresno del Río Tirón, en donde se colocaron en una arca en un lugar preferente de dicho convento. Se cree que el nombre de “San Vitores” con el que es conocido hoy en día, se le dio progresivamente durante los dos siglos posteriores a su martirio, nombre que se cree que proviene del latín de la palabra “victoria” y/o “vítores” (alusivo a celebración o fiesta), tras representar el martirio del santo el final del asedio por parte de los musulmanes y la victoria final del Cristianismo en la zona de los pueblos limítrofes de la provincia de Burgos y La Rioja.
 
- Tradición: Cuenta la tradición que durante la vida de este Martir, ocurrieron varios hechos milagrosos, el primero de ellos durante su etapa de ermitaño, estando en la cueva rezando, tuvo la aparición de un ángel que le animó a predicar la palabra de Cristo especialmente en los pueblos duramente castigados por los musulmanes, hecho por el cual abandono la vida de ermitaño y se dedicó a predicar entre los pueblos asediados. El más conocido, surgió en el momento de su martirio, en el cual tras ser decapitado, Vitores, se levantó del suelo, recogió su cabeza del suelo, bendijo a los verdugos y siguiendo el empeño de predicar la palabra de Cristo, se dirigió hacia el pueblo de Cerezo.
 
Los verdugos que le decapitaron tras presenciar el milagro se convirtieron desde ese mismo instante al cristianismo. Durante tres días cuenta la leyenda que Vitores siguió predicando y obrando milagros, hasta que se dirigió a una pequeña cueva cercana a Cubillas (termino de Cerezo de río Tirón) a morir. También cuenta la tradición oral de la zona que en el lugar que fue decapitado, de la sangre del mártir que cayó al suelo nacieron unos morales que todavía persisten.
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