sábado, febrero 23, 2013

San Ordoño de Astorga, Obispo

San Ordoño de Astorga cuya lápida funeraria reposa en el Museo de los Caminos. Fue, junto a san Albito, protagonista en la traslación del cuerpo de San Isidoro desde Sevilla a León en el año 1063. San Ordoño recibía culto desde antiguo en la iglesia astorgana de Santa Marta.


San Ordoño de Astorga, Obispo
Febrero 23

(† s. XI) Refuerza su renombre familiar en el reino de León, con el prestigio de su vida religiosa en Sahagún. El obispo de Astorga, Sampiro, le llama para impulsar la vida cristiana de la diócesis, con los monasterios como luminarias.

En 1041 muere este prelado, autor de la crónica de su nombre. Y se amplia la palabra evangelizadora de San Ordoño, al irse ensanchando el reino mismo de Fernando I. Por encargo regio, trae desde Sevilla a León reliquias insignes de San Isidoro. Y concluye su servicio a la Iglesia, como obispo de Astorga, desde el año 1058 hasta su muerte, el 23 de febrero del año 1065; en la fiesta de Santa Marta, mártir de Astorga durante el siglo cuarto en cuya iglesia será sepultado.

San Ordoño, ?, p. s. XI – Astorga (León), 1066. Obispo de Astorga (1061-1066)


Se tiene como oriundo de Astorga, o su comarca; Yepes y Escalona lo hacen monje de Sahagún, extremo que niega Flórez, por lo que se atrajo las iras benedictinas.

Fue escribano y notario del rey Fernando I, encumbrado a la sede asturicense en 1061, sin que renunciara a la Corte ni a sus expediciones guerreras, pues con sus huestes participó en el cerco de Mérida.


El año 1063 con Albito, obispo de León, encabezó una embajada a Sevilla, donde Almutamid se había comprometido a entregarles las reliquias de las santas Justa y Rufina; el rey Fernando quería enriquecer la iglesia de San Juan que estaba construyendo en León.


Después de medio año sin éxito y soportar las engañifas del Rey moro, decidieron recoger el cuerpo de san Isidoro. Antes de la partida de Sevilla murió Albito, y Ordoño emprendió el regreso con el cuerpo de su compañero y el del autor de las Etimologías. El 22 de diciembre se colocó el sarcófago del santo en el altar mayor de San Juan, que pronto cambiaría de titular para denominarse de San Isidoro.


Como premio a este servicio y otros muchos que había prestado a Fernando, el Rey le hizo entrega del Monasterio de Santa Marta de Tera (Zamora) junto con otras dádivas. Desde entonces este Monasterio, hasta el siglo xix, sirvió como residencia veraniega de varios obispos astorganos.


En 1064 fue testigo de la repoblación de Zamora perteneciente, entonces, a su diócesis; acudió en 1065 al sitio de Coímbra y en la primavera de 1066, solamente medio año después que su amigo el Rey, falleció san Ordoño. Fue enterrado en el Monasterio de San Dictino y su lauda funeraria se conserva en el Museo de los Caminos de Astorga y su anillo episcopal, en el Museo Catedralicio.

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