martes, agosto 08, 2017

Santoral Agosto 8


-Beata Bonifacia Rodríguez Castro, Fundadora
-Beata Carmen de San Felipe Neri Gomez y Lezaun,
-Beata Clemencia de San Juan Bautista Riba y Mestres, Mártir
-Beata María del Niño Jesús Baldillou y compañeras, Mártires Escolapias
-Beata María Luisa de Jesús Girón y Romera, Mártir
-Beata María Margarita del Sagrado Corazón (María Ana Rosa Caiani), Fundadora
-Beata Presentación de la Sagrada Familia, Mártir

-Beato Antero Mateo García, Laico Mártir
-Beato Antonio Silvestre Moya, Presbítero y Mártir
-Beato Cruz Laplana y Laguna, Obispo y Mártir
-Beato Dionisio Rabinis, Mercedario
-Beato Eladio (Leoncio) López Ramos, Sacerdote y Mártir
-Beato Felipe José (Pedro Juan Álvarez Pérez), Religioso y Mártir
-Beato Fernando Español Berdié, Presbítero y Mártir
-Beato Guillermo de Castellammare di Stabia, Mártir
-Beato Juan Felton, Mártir Laico
-Beato Juan Fingley, Mártir (Busco Estampa)
-Beato Manuel Aranda Espejo, Mártir
-Beato Roberto Bickendike, Mártir (Busco Estampa)
-Beato Wladimiro Laskowski, Sacerdote y Mártir

-Nuestra Señora de Kuehn, cerca de Brucelas, Bélgica


-San Altmano de Passau, Obispo
-San Carpóforo de Albano, Mártir
-San Ciriaco de Roma, y sus Compañeros, Mártires
-San Crescenciano de Citta di Castello, Mártir
-Santo Domingo de Guzmán, Sacerdote y Fundador de los Dominicos (Memoria Litúrgica)
-San Emiliano de Cízico, Obispo y Mártir
-San Eleuterio, Mártir
-San Esmeragdo de Roma, y sus Compañeros, Mártires (Busco Estampa)
-San Eusebio de Milán, Obispo
-San Famiano de Galese, Eremita
-San Hormisdas de Persia, Mártir
-San Largo de Roma, y sus Compañeros, Mártires

-San Marino de Anazarbe "el Viejo", Mártir (Busco Estampa)
-San Miron de Creta, Obispo
-San Munmolo de Burdeos o Fleury, Abad (Busco Estampa)
-San Pablo Ge Tingzhu, Mártir (Busco Estampa)
-San Segundo de Albano, Mártir
-San Severo de Viena, Presbítero
-San Severiano de Albano, Mártir
-San Victorino de Albano, Mártir

-Santa Maria de la Cruz (María Elena MacKillop), Fundadora


lunes, agosto 07, 2017

Evangelio Agosto 7, 2017

Día litúrgico: Lunes XVIII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 14,13-21): En aquel tiempo, cuando Jesús recibió la noticia de la muerte de Juan Bautista, se retiró de allí en una barca, aparte, a un lugar solitario. En cuanto lo supieron las gentes, salieron tras Él viniendo a pie de las ciudades. Al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos.

Al atardecer se le acercaron los discípulos diciendo: «El lugar está deshabitado, y la hora es ya pasada. Despide, pues, a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren comida». Mas Jesús les dijo: «No tienen por qué marcharse; dadles vosotros de comer». Dícenle ellos: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces». Él dijo: «Traédmelos acá».

Y ordenó a la gente reclinarse sobre la hierba; tomó luego los cinco panes y los dos peces, y levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos. Y los que habían comido eran unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.


«Levantando los ojos al cielo...»
Rev. D. Xavier ROMERO i Galdeano - (Cervera, Lleida, España)

Hoy, el Evangelio toca nuestros “bolsillos mentales”... Por esto, como en tiempos de Jesús, pueden aparecer las voces de los prudentes para sopesar si vale la pena tal asunto. Los discípulos, al ver que se hacía tarde y que no sabían cómo atender a aquel gentío reunido en torno a Jesús, encuentran una salida airosa: «Que vayan a los pueblos y se compren comida» (Mt 14,15). Poco se esperaban que su Maestro y Señor les fuera a romper este razonamiento tan prudente, diciéndoles: «Dadles vosotros de comer» (Mt 14,16).

Un dicho popular dice: «Quien deja a Dios fuera de sus cuentas, no sabe contar». Y es cierto, los discípulos —nosotros tampoco— no sabemos contar, porque olvidamos frecuentemente el sumando de mayor importancia: Dios mismo entre nosotros.

Los discípulos realizaron bien las cuentas; contaron con exactitud el número de panes y de peces, pero al dividirlos mentalmente entre tanta gente, les salía casi un cero periódico; por eso optaron por el realismo prudente: «No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces» (Mt 14,17). ¡No se percatan de que tienen a Jesús —verdadero Dios y verdadero hombre— entre ellos!

Parafraseando a san Josemaría, no nos iría mal recordar aquí que: «En las empresas de apostolado, está bien —es un deber— que consideres tus medios terrenos (2 + 2 = 4), pero no olvides ¡nunca! que has de contar, por fortuna, con otro sumando: Dios + 2 + 2...». El optimismo cristiano no se fundamenta en la ausencia de dificultades, de resistencias y de errores personales, sino en Dios que nos dice: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).

Sería bueno que tú y yo, ante las dificultades, antes de dar una sentencia de muerte a la audacia y al optimismo del espíritu cristiano, contemos con Dios. Ojalá que podamos decir con san Francisco aquella genial oración: «Allí donde haya odio que yo ponga amor»; es decir, allí donde no salgan las cuentas, que cuente con Dios.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 7


-Beata María del Carmen Zaragoza Zaragoza, Mártir

-Beata María Rosa Adrover, Mártir

-Beato Agatángelo de Vendome, Mártir
-Beato Alberto de Sassoferrato, Monje
-Beato Casiano de Nantes, Mártir
-Beato Carlos Jorge (Dalmacio Bellota Perez) Religioso Lasallano y Mártir
-Beato Eduardo Bamber, Mártir
(Busco Estampa)

-Beato Edmundo Bojanowski, Laico Fundador
-Beato Eustaquio, Mártir
-Beato Jordán Forzaté, Abad
-Beato Juan Woodcock, Mártir (Busco Estampa)
-Beato Martín de San Félix Woodcock, Mártir
-Beato Mateo Nolli de Novara, Franciscano
-Beato Nicolás Postage, Presbítero y Mártir
-Beato Teodoro Rafael (Diodoro López Hernando, Religioso Lasallano y Mártir
-Beato Tomás Caccia, Franciscano
-Beato Tomás Whitaker, Mártir
(Busco Estampa)

-Beato Vicente de L´Aquila, Religioso Franciscano

-Nuestra Señora de Schiedam, Holanda (Siglo 15)

-San Alberto degli Abbati de Trapani, Confesor y Presbítero Carmelita
-San Casio de Como, Mártir
-San Carpóforo de Como, Mártir
-San Cayetano de Thiene, Confesor
-San Donaciano de Chalons, Obispo
-San Domecio de Nisibe, Monje Persa
-San Donato de Arezzo, Obispo y Mártir
-San Donato de Besançon, Obispo
-San Exanto de Como, Mártir
-San Fausto de Milán, Soldado y Mártir
-San Juliano de Roma, y diez y ocho Compañeros Mártires
-San Leodebodo Abate di Saint-Benoìt-sur-Loire
-San Licinio de Como, Mártir
-San Miguel de la Mora de la Mora, Presbítero y Mártir
-San Pedro de Roma, y diez y ocho Compañeros Mártires
-San Severino de Como, Mártir
-San Segundo de Como, Mártir
-San Sixto II y compañeros, Papa y Mártir
-San Victricio de Rouen, Obispo

-Santa Afra de Augsburgo o Augusta, Mártir

domingo, agosto 06, 2017

Evangelio Agosto 6, 2017

Día litúrgico: 6 de Agosto: La Transfiguración del Señor (A)

Texto del Evangelio (Mt 17,1-9): En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con Él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».

Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Éste es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos».


«Este es mi Hijo amado»
+ Rev. D. Joan SERRA i Fontanet - (Barcelona, España)

Hoy, el Evangelio nos habla de la Transfiguración de Jesucristo en el monte Tabor. Jesús, después de la confesión de Pedro, empezó a mostrar la necesidad de que el Hijo del hombre fuera condenado a muerte, y anunció también su resurrección al tercer día. En este contexto debemos situar el episodio de la Transfiguración de Jesús. Atanasio el Sinaíta escribe que «Él se había revestido con nuestra miserable túnica de piel, hoy se ha puesto el vestido divino, y la luz le ha envuelto como un manto». El mensaje que Jesús transfigurado nos trae son las palabras del Padre: «Éste es mi Hijo amado; escuchadle» (Mc 9,7). Escuchar significa hacer su voluntad, contemplar su persona, imitarlo, poner en práctica sus consejos, tomar nuestra cruz y seguirlo.

Con el fin de evitar equívocos y malas interpretaciones, Jesús «les ordenó que no contaran a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre hubiera resucitado de entre los muertos» (Mc 9,9). Los tres apóstoles contemplan a Jesús transfigurado, signo de su divinidad, pero el Salvador no quiere que lo difundan hasta después de su resurrección, entonces se podrá comprender el alcance de este episodio. Cristo nos habla en el Evangelio y en nuestra oración; podemos repetir entonces las palabras de Pedro: «Maestro, ¡qué bien estamos aquí!» (Mc 9,5), sobre todo después de ir a comulgar.

El prefacio de la misa de hoy nos ofrece un bello resumen de la Transfiguración de Jesús. Dice así: «Porque Cristo, Señor, habiendo anunciado su muerte a los discípulos, reveló su gloria en la montaña sagrada y, teniendo también la Ley y los profetas como testigos, les hizo comprender que la pasión es necesaria para llegar a la gloria de la resurrección». Una lección que los cristianos no debemos olvidar nunca.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 6


-Beata Isabel Remiñán Carracedo, (María del Consuelo), Mártir
-Beata María Francisca de Jesús (Ana María Rubatto), Fundadora

-Beato Adolfo Jaime, Mártir
-Beato Carlos López Vidal, Mártir
-Beato Escelino de Luxemburgo, Eremita
-Beato Gillermo de Altavilla, Mercedario
-Beato Schetzelón Escelino o Gezzelino, Eremita
-Beato Mateo de Bascio, Fundador
-Beato Octaviano de Savona, Obispo (Busco Estampa)
-Beato Pablo VI, Papa
-Beato Saturnino Ortega Montealegre, Mártir
-Beato Tadeo Dulny, Seminarista Mártir

-El Santo Cristo de La Grita, Patrón de Venezuela
-Transfuguración de Nuestro Señor Jesucristo, (Memoria Litúrgica)

-Nuestra Señora de Copacabana, Patrona de Bolivia (Febrero 2 - Agosto 5)

-San Agapito de Roma, Mártir
-San Cuarto, Mártir
-San Cremete, Abad
-Santo Domingo de Guzmán, Presbítero y Fundador
-San Estéban de Burgos
-San Estéban de Roma, Mártir
-San Esteban y los doscientos Mártires de Cardeña
-San Felicísimo de Roma, Mártir
-San Genaro de Roma, Mártir
-San Glisente de Brescia, Eremita
-San Goderano, Abad y Obispo
-San Guillermo Sanz, Mártir Mercedario
-San Hormisda, Papa
-San Justo de Alcalá, niño Mártir
-San Magno de Roma, Mártir
-San Pastor de Alcalá, niño Mártir
-San Santiago de Amida, Ermitaño
-San Sixto II, Papa y compañeros Mártires
-San Vicente de Roma, Mártir
-Santa Anna Paleologina, (Giovanna de Saboya), Emperatriz bizantina
-Santa Claudia, Matrona

-Venerable Antonio Margil de Jesús, Misionero, Evangelizador de América y Fundador




sábado, agosto 05, 2017

Evangelio Agosto 5, 2017

Día litúrgico: Sábado XVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 14,1-12): En aquel tiempo, se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús, y dijo a sus criados: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos, y por eso actúan en él fuerzas milagrosas».

Es que Herodes había prendido a Juan, le había encadenado y puesto en la cárcel, por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo. Porque Juan le decía: «No te es lícito tenerla». Y aunque quería matarle, temió a la gente, porque le tenían por profeta.

Mas llegado el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó en medio de todos gustando tanto a Herodes, que éste le prometió bajo juramento darle lo que pidiese. Ella, instigada por su madre, «dame aquí, dijo, en una bandeja, la cabeza de Juan el Bautista». Entristecióse el rey, pero, a causa del juramento y de los comensales, ordenó que se le diese, y envió a decapitar a Juan en la cárcel. Su cabeza fue traída en una bandeja y entregada a la muchacha, la cual se la llevó a su madre. Llegando después sus discípulos, recogieron el cadáver y lo sepultaron; y fueron a informar a Jesús.


«Se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús»
Rev. D. Joan Pere PULIDO i Gutiérrez Secretario del obispo de Sant Feliu - (Sant Feliu de Llobregat, España)

Hoy, la liturgia nos invita a contemplar una injusticia: la muerte de Juan Bautista; y, a la vez, descubrir en la Palabra de Dios la necesidad de un testimonio claro y concreto de nuestra fe para llenar de esperanza el mundo.

Os invito a centrar nuestra reflexión en el personaje del tetrarca Herodes. Realmente, para nosotros, es un contratestigo pero nos ayudará a destacar algunos aspectos importantes para nuestro testimonio de fe en medio del mundo. «Se enteró el tetrarca Herodes de la fama de Jesús» (Mt 14,1). Esta afirmación remarca una actitud aparentemente correcta, pero poco sincera. Es la realidad que hoy podemos encontrar en muchas personas y, quizás también en nosotros. Mucha gente ha oído hablar de Jesús, pero, ¿quién es Él realmente?, ¿qué implicación personal nos une a Él?

En primer lugar, es necesario dar una respuesta correcta; la del tetrarca Herodes no pasa de ser una vaga información: «Ese es Juan el Bautista; él ha resucitado de entre los muertos» (Mt 14,2). De cierto que echamos en falta la afirmación de Pedro ante la pregunta de Jesús: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Simón Pedro le respondió: ‘Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo’» (Mt 16,15-16). Y esta afirmación no deja lugar para el miedo o la indiferencia, sino que abre la puerta a un testimonio fundamentado en el Evangelio de la esperanza. Así lo definía San Juan Pablo II en su Exhortación apostólica La Iglesia en Europa: «Con toda la Iglesia, invito a mis hermanos y hermanas en la fe a abrirse constante y confiadamente a Cristo y a dejarse renovar por Él, anunciando con el vigor de la paz y el amor a todas las personas de buena voluntad que, quién encuentra al Señor conoce la Verdad, descubre la Vida y reconoce el Camino que conduce a ella».

Que, hoy sábado, la Virgen María, la Madre de la esperanza, nos ayude a descubrir realmente a Jesús y a dar un buen testimonio de Él a nuestros hermanos.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 5


-Beato Arnaldo de Pons, Mercedario
-Beato Corrado de Laodicea, Obispo
-Beato Eduardo Gonzalez Santo Domingo, Mártir
-Beato Edmundo Ángel, Mártir
-Beato Francisco Zanfredini, «Cecco da Pesaro», Eremita
-Beato Manuel Moreno Martinez, Mártir
-Beato Maximino Fernandez Marinas
-Beato Pedro Miguel Noël, Presbítero y Mártir
-Beato Salvio Huix Miralpeix, Obispo y Mártir
-Beato Víctor García Ceballos, Presbítero y Mártir
-Santa María la Mayor (Nuestra Señora de las Nieves), Roma, Italia (352), donde se guarda el Pesebre de Nuestro Señor (Memoria Litúrgica)
-Nuestra Señora de Las Lágrimas. Salta Argentina
-Nuestra Señora de África, Patrona de la ciudad de Ceuta
-Nuestra Señora de Copacabana, Patrona de Bolivia (Febrero 2 - Agosto 6)

-San Abel de Lobbes, Monje
-San Addai, Obispo y Mártir, Discípulo de Nuestro Señor
-San Cantidio de Egipto, Mártir
-San Cantidiano de Egipto, Mártir
-San Emigdio de Áscoli, Obispo y Mártir
-San Eugsinio de Antioquía, Soldado Mártir
-San Mario o Man, Obispo
-San Memmio de Chalons, Obispo
-San Oswaldo de Inglaterra o Northumbria, Rey y Mártir
-San Páride o Páris de Teano, Obispo
-San Sobelo de Egipto, Mártir
-San Vardan Mamikonian, y compañeros  Mártires, (Iglesia armenia)
-San Venancio de Viviers, Obispo
-San Viator de Tremblevif, Eremita
-Los Veinte y Tres Santos Mártires Romanos

-Santa Afra de Augsburgo o Augusta, Mártir (Agosto 7)
-Santa Margarita de Cesolo, viuda, La Descalza


viernes, agosto 04, 2017

Evangelio Agosto 4, 2017

Día litúrgico: Viernes XVII del tiempo ordinario

Santoral 4 de Agosto: San Juan Mª Vianney, presbítero

Texto del Evangelio (Mt 13,54-58): En aquel tiempo, Jesús viniendo a su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto?». Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a causa de su falta de fe.

«Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio»
Rev. D. Jordi POU i Sabater - (Sant Jordi Desvalls, Girona, España)

Hoy, como ayer, hablar de Dios a quienes nos conocen desde siempre resulta difícil. En el caso de Jesús, san Juan Crisóstomo comenta: «Los de Nazaret se admiran de Él, pero esta admiración no les lleva a creer, sino a sentir envidia, es como si dijeran: ‘¿Por qué Él y no yo?’». Jesús conocía bien a aquellos que en vez de escucharle se escandalizaban de Él. Eran parientes, amigos, vecinos a quienes apreciaba, pero justamente a ellos no les podrá hacer llegar su mensaje de salvación.

Nosotros —que no podemos hacer milagros ni tenemos la santidad de Cristo— no provocaremos envidias (aun cuando en ocasiones pueda suceder si realmente nos esforzamos por vivir cristianamente). Sea como sea, nos encontraremos a menudo, como Jesús, con que aquellos a quienes más amamos o apreciamos son quienes menos nos escuchan. En este sentido, debemos tener presente, también, que se ven más los defectos que las virtudes y que aquellos a quienes hemos tenido a nuestro lado durante años pueden decir interiormente: —Tú que hacías (o haces) esto o aquello, ¿qué me vas a enseñar a mí?

Predicar o hablar de Dios entre la gente de nuestro pueblo o familia es difícil pero necesario. Hace falta decir que Jesús cuando va a su casa está precedido por la fama de sus milagros y de su palabra. Quizás nosotros también necesitaremos, un poco, establecer una cierta fama de santidad fuera (y dentro) de casa antes de “predicar” a los de casa.

San Juan Crisóstomo añade en su comentario: «Fíjate, te lo ruego, en la amabilidad del Maestro: no les castiga por no escucharle, sino que dice con dulzura: ‘Un profeta sólo en su patria y en su casa carece de prestigio’ (Mt 13,57)». Es evidente que Jesús se iría triste de allí, pero continuaría rogando para que su palabra salvadora fuera bien recibida en su pueblo. Y nosotros (que nada habremos de perdonar o pasar por alto), lo mismo tendremos que orar para que la palabra de Jesús llegue a aquellos a quienes amamos, pero que no quieren escucharnos.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 4



-Beata Cecilia Cesarini de Bolonia, Religiosa Virgen Dominica

-Beato Antonio Arrué Peiró, Postulante y Mártir
-Beato Enrique Krzysztofik, Presbítero y Mártir
-Beato Federico Janssoone, Presbítero
-Beato Gil o Giles de Sevilla, Mercedario
-Beato Gil Rodicio y Rodicio,
Mártir

-Beato Gonzalo Gonzalo Gonzalo, Religioso y Mártir
-Beato Guillermo Horn, Monje y Mártir
-Beato José Batalla Parramón, Sacerdote Mártir
-Beato José Giles y Rabasa Betanachs, Mártir
-Beato Juan de la Cruz, Mercedario
-Beato Ricardo Gil Barcelón, Sacerdote y Mártir

-Nuestra Señora de Dordrecht, Holanda. Santuario construido por Santa Santera

-San Africano de Roma,
-San Agabio de Verona, Obispo y Confesor
-San Aristarco de Tesalónica, Obispo y Discípulo de San Pablo (del NT)
-San Basílico de Egipto, Mártir
-San Crescencio de Roma, Mártir
-Santo Domingo de Guzmán, Confesor
-San Eleuterio de Constantinopla, Senador y Mártir
-San Eleuterio de Tarsia, Mártir
-San Eufronio de Tours, Obispo
-San Jacinto de Roma, Mártir
-San Juan María Vianney, El Cura de Ars,
Presbítero (Memoria Litúrgica)
-San Justino de Roma, Mártir
-San Jacinto de Roma, Mártir
-San Molua o Lugaido, Abad
-San Nazario de Roma,
-San Onofre de Catanzaro, Eremita
-San Protasio de Colonia, Mártir
-San Rainiero de Split o Cagli, Obispo y Mártir
-San Rubén Estilita, Obispo y Mártir

-San Tertulino de Roma, Presbítero y Mártir

-Santa Bertha de Florencia, Abadesa
-Santa Ia de Persia, Esclava y compañeros Mártires
-Santa Perpetua de Roma, bautizada por San Pedro, Apóstol


jueves, agosto 03, 2017

Evangelio Agosto 3, 2017

Día litúrgico: Jueves XVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,47-53): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos. Así sucederá al fin del mundo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Habéis entendido todo esto?» Dícenle: «Sí». Y Él les dijo: «Así, todo escriba que se ha hecho discípulo del Reino de los Cielos es semejante al dueño de una casa que saca de sus arcas lo nuevo y lo viejo». Y sucedió que, cuando acabó Jesús estas parábolas, partió de allí.

«Recogen en cestos los buenos y tiran los malos»
Rev. D. Ferran JARABO i Carbonell - (Agullana, Girona, España)

Hoy, el Evangelio constituye una llamada vital a la conversión. Jesús no nos ahorra la dureza de la realidad: «Saldrán los ángeles, separarán a los malos de entre los justos y los echarán en el horno de fuego» (Mt 13,49-50). ¡La advertencia es clara! No podemos quedarnos dormidos.

Ahora debemos optar libremente: o buscamos a Dios y el bien con todas nuestras fuerzas, o colocamos nuestra vida en el precipicio de la muerte. O estamos con Cristo o estamos contra Él. Convertirse significa, en este caso, optar totalmente por pertenecer a los justos y llevar una vida digna de hijos. Sin embargo, tenemos en nuestro interior la experiencia del pecado: vemos el bien que deberíamos hacer y en cambio obramos el mal; ¿cómo intentamos dar una verdadera unidad a nuestras vidas? Nosotros solos no podemos hacer mucho. Sólo si nos ponemos en manos de Dios podremos lograr hacer el bien y pertenecer a los justos.

«Por el hecho de no estar seguros del tiempo en que vendrá nuestro Juez, debemos vivir cada jornada como si nos tuviera que juzgar al día siguiente» (San Jerónimo). Esta frase es una invitación a vivir con intensidad y responsabilidad nuestro ser cristiano. No se trata de tener miedo, sino de vivir en la esperanza este tiempo que es de gracia, alabanza y gloria.

Cristo nos enseña el camino de nuestra propia glorificación. Cristo es el camino del hombre, por tanto, nuestra salvación, nuestra felicidad y todo lo que podamos imaginar pasa por Él. Y si todo lo tenemos en Cristo, no podemos dejar de amar a la Iglesia que nos lo muestra y es su cuerpo místico. Contra las visiones puramente humanas de esta realidad es necesario que recuperemos la visión divino-espiritual: ¡nada mejor que Cristo y que el cumplimiento de su voluntad!
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 3


-Beato Bennon de Estrasburgo
-Beato Fulgencio de Quesada, Mercedario
-Beato Godofredo II de Loudon, Obispo de Mans
-Beato Josep Guardiet Pujol, Sacerdote y Mártir
-Beato Luis de Ortofin, Religioso Taumaturgo
-Beato Miguel Ramón Salvador, Presbítero y Mártir
-Beato Salvador Ferrandis Segui, Presbítero y Mártir

-Invención o Hallazgo del Cuerpo de S. Esteban, Protomártir, Traslación de Reliquias


-Nuestra Señora de las Reverencias, Londres (1071)


-San Acela, Confesor

-San Asprén, Obispo
-San Asprenato de Nápoles, Obispo (Agosto 1)
-San Abilón, Confesor
-San Dalmacio o Dalmata de Constantinopla, Archimandrita
-San Eufronio, Obispo
-San Eufronio de Autun, Obispo
-San Fausto, Monje
-San Gamaliel de Vercelli,
-San Gofredo, Obispo
-San Hermelo de Constantinopla, Mártir
-San Juan de Asmún-Tanah, Soldado Mártir
-San Mánaco, Obispo
-San Martín de Másico, Eremita
-Santos Monjes de la India, Mártires
-San Nicodemo, Mártir (Agosto 31)
-San Pedro de Anagni, Obispo
-San Pedro Julián Eymard, Presbítero y Fundador (Agosto 2)
-San Valtén, Abad

-Santa Ampelia de Vercelli, Virgen

-Santa Cira o Cirana de Siria, Virgen y Reclusa (Febrero 28)
-Santa Flavia de Vercelli, Virgen
-Santa Leonzia de Vercelli, Virgen
-Santa Licinia de Vercelli, Virgen
-Santa Lidia de Tiatira o Filipos, Comerciante (Mayo 20)
-Santa Marana de Siria, Virgen y Reclusa (Febrero 28)
-Santa Trea de Vercelli, Virgen


miércoles, agosto 02, 2017

Evangelio Agosto 2, 2017

Día litúrgico: Miércoles XVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 13,44-46): En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «El Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo que, al encontrarlo un hombre, vuelve a esconderlo y, por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel.

»También es semejante el Reino de los Cielos a un mercader que anda buscando perlas finas, y que, al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra».


«Vende todo lo que tiene y compra el campo»
Rev. D. Enric CASES i Martín - (Barcelona, España)

Hoy, Mateo pone ante nuestra consideración dos parábolas sobre el Reino de los Cielos. El anuncio del Reino es esencial en la predicación de Jesús y en la esperanza del pueblo elegido. Pero es notorio que la naturaleza de ese Reino no era entendida por la mayoría. No la entendían los sanedritas que le condenaron a muerte, no la entendían Pilatos, ni Herodes, pero tampoco la entendieron en un principio los mismos discípulos. Sólo se encuentra una comprensión como la que Jesús pide en el buen ladrón, clavado junto a Él en la Cruz, cuando le dice: «Jesús, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino» (Lc 23,42). Ambos habían sido acusados como malhechores y estaban a punto de morir; pero, por un motivo que desconocemos, el buen ladrón reconoce a Jesús como Rey de un Reino que vendrá después de aquella terrible muerte. Sólo podía ser un Reino espiritual.

Jesús, en su primera predicación, habla del Reino como de un tesoro escondido cuyo hallazgo causa alegría y estimula a la compra del campo para poder gozar de él para siempre: «Por la alegría que le da, va, vende todo lo que tiene y compra el campo aquel» (Mt 13,44). Pero, al mismo tiempo, alcanzar el Reino requiere buscarlo con interés y esfuerzo, hasta el punto de vender todo lo que uno posee: «Al encontrar una perla de gran valor, va, vende todo lo que tiene y la compra» (Mt 13,46). «¿A propósito de qué se dice buscad y quien busca, halla? Arriesgo la idea de que se trata de las perlas y la perla, perla que adquiere el que lo ha dado todo y ha aceptado perderlo todo» (Orígenes).

El Reino es paz, amor, justicia y libertad. Alcanzarlo es, a la vez, don de Dios y responsabilidad humana. Ante la grandeza del don divino constatamos la imperfección e inestabilidad de nuestros esfuerzos, que a veces quedan destruidos por el pecado, las guerras y la malicia que parecen insuperables. No obstante, debemos tener confianza, pues lo que parece imposible para el hombre es posible para Dios.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 2


-Beata Juana de Aza, Laica (Agosto 9) Madre de Santo Domingo

-Beato Augusto Czartoryski, Sacerdote Salesiano (Abril 8)
-Beato Ceferino Giménez Malla, el «Pelé», Mártir
-Beato Federico Campisani, Eremita
-Beato Felipe de Jesús Munarriz Azcona, Mártir
-Beato Francisco Calvo Burillo, Presbítero y Mártir Dominico
-Beato Francisco Tomás Serer, Presbítero y Mártir
-Beato Juan Díaz Nosti, Presbítero y Mártir
-Beato Justino María Russolillo, Presbítero y Fundador
-Beato Gualtero, Discípulo de San Francisco de Asís
-Beato Leoncio Pérez Ramos, Presbítero y Mártir
-Beato Pedro Fabro, Presbítero Jesuita (Agosto 1)

-Nuestra Señora de los Ángeles o Porciúncula
-Nuestra Señora de los Angeles, Asís, Italia (Siglo 13)
-Nuestra Señora de los Ángeles, Patrona de Costa Rica
-Nuestra Señora de la Candelaria de Copacabana, Bolivia

-San Abu 'I-Arah (Abibas), Mártir de Alejandría
-San Basilio el Bendito, Taumaturgo de Rusia
-San Betario de Carnuto o Chartres, Obispo
-Santa Calixto de Nicea, Mártir hijo de Santa Teódota de Nicea (Septiembre 2)
-San Esteban I, Papa y Mártir
-San Eusebio de Vercelli, Obispo y Confesor (Memoria Litúrgica)
-San Hermógenes de Nicea, Mártir hijo de Santa Teódota de Nicea (Septiembre 2)
-San Evodio de Nicea, Mártir hijo de Santa Teódota de Nicea (Septiembre 2)
-San Máximo de Padua, Obispo
-San Pedro de Osma, Monje y Obispo
-San Pedro Julián Eymard, Presbítero y Fundador (Memoria Litúrgica)
-San Rutilo o Rutilio de África, Mártir
-San Sereno de Marsella, Obispo

-Santa Alfreda o Etelreda de Crowland, Princesa Benedictina
-Santa Céntola o Centolla de Hispania, Mártir
-Santa Teódota de Nicea, Mártir con sus 3 hijos (Septiembre 2)


martes, agosto 01, 2017

Evangelio Agosto 1, 2017

Día litúrgico: Martes XVII del tiempo ordinario

Santoral 1 de Agosto: San Alfonso Mª de Ligorio, obispo y doctor de la Iglesia

Texto del Evangelio (Mt 13,36-43): En aquel tiempo, Jesús despidió a la multitud y se fue a casa. Y se le acercaron sus discípulos diciendo: «Explícanos la parábola de la cizaña del campo». Él respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del Reino; la cizaña son los hijos del Maligno; el enemigo que la sembró es el Diablo; la siega es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles.

»De la misma manera, pues, que se recoge la cizaña y se la quema en el fuego, así será al fin del mundo. El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad, y los arrojarán en el horno de fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el Reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».


«Explícanos la parábola de la cizaña del campo»
Rev. D. Iñaki BALLBÉ i Turu - (Terrassa, Barcelona, España)

Hoy, mediante la parábola de la cizaña y el trigo, la Iglesia nos invita a meditar acerca de la convivencia del bien y del mal. El bien y el mal dentro de nuestro corazón; el bien y el mal que vemos en los otros, el que vemos que hay en el mundo.

«Explícanos la parábola» (Mt 13,36), le piden a Jesús sus discípulos. Y nosotros, hoy, podemos hacer el propósito de tener más cuidado de nuestra oración personal, nuestro trato cotidiano con Dios. —Señor, le podemos decir, explícame por qué no avanzo suficientemente en mi vida interior. Explícame cómo puedo serte más fiel, cómo puedo buscarte en mi trabajo, o a través de esta circunstancia que no entiendo, o no quiero. Cómo puedo ser un apóstol cualificado. La oración es esto, pedirle “explicaciones” a Dios. ¿Cómo es mi oración? ¿Es sincera?, ¿es constante?, ¿es confiada?

Jesucristo nos invita a tener los ojos fijos en el Cielo, nuestra casa para siempre. Frecuentemente vivimos enloquecidos por la prisa, y casi nunca nos detenemos a pensar que un día —lejano o no, no lo sabemos— deberemos dar cuenta a Dios de nuestra vida, de cómo hemos hecho fructificar las cualidades que nos ha dado. Y nos dice el Señor que al final de los tiempos habrá una tría. El Cielo nos lo hemos de ganar en la tierra, en el día a día, sin esperar situaciones que quizá nunca llegarán. Hemos de vivir heroicamente lo que es ordinario, lo que aparentemente no tiene ninguna trascendencia. ¡Vivir pensando en la eternidad y ayudar a los otros a pensar en ello!: paradójicamente, «se esfuerza para no morir el hombre que ha de morir; y no se esfuerza para no pecar el hombre que ha de vivir eternamente» (San Julián de Toledo).

Recogeremos lo que hayamos sembrado. Hay que luchar por dar hoy el 100%. Y que cuando Dios nos llame a su presencia le podamos presentar las manos llenas: de actos de fe, de esperanza, de amor. Que se concretan en cosas muy pequeñas y en pequeños vencimientos que, vividos diariamente, nos hacen más cristianos, más santos, más humanos.
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Fuente: evangeli.net

Santoral Agosto 1


-Beata Clara de Orleans Monaca Cisterciense
-Beata María Estrella del Santísimo Sacramento (Adela) Mardosewicz, y sus diez compañeras

-Beato Alexis Sobaszek, Presbítero y Mártir
-Beato Bienvenido María de Dos Hermanas (José de Miguel Arahal), Mártir Capuchino
-Beato Emerico de Quart, Obispo
-Beato Francisco Miguez Fernandez, Mártir
-Beato Gerhard (Gerardo) Hirschfelder, Sacerdote y Mártir
-Beato José Teófilo, Religioso y Mártir

-Beato Juan de Jerusalén, Carmelita
-Beato Juan Bufalari de Rieti, Eremita Agostino
-Beato Justino Alarcón de Vera, Mártir
-Beato Nicolás de la Torre Merino, Mártir
-Beato Severino, Religioso y Mártir
-Beato Tomás Welbourne, Mártir

-Nuestra Señora pidió el establecimiento de una Orden para la Redención de los Cautivos (1218).

-San Abimo de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Alejandro de Perga, Labrador y Mártir
-San Alimo de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Alfonso María de Ligorio, Obispo y Doctor de la Iglesia
-San Aquila de Filadelfia, Mártir
-San Antonio de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Asprenato de Nápoles, Obispo (Agosto 3)

-San Atcio de Perga, Labrador y Mártir
-San Bernardo Vu Van Due, Presbítero y Mártir

-San Bono de Roma, Presbítero y compañeros Mártires
-San Cirilo de Filadelfia, Mártir
-Santo Domingo Nguyen Van Hanh, Presbítero y Mártir

-San Domiciano de Filadelfia, Mártir
-San Eleazar de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Eleazar de Siria, Profesor, Escriba y Mártir Macabeos
-San Ethelwold de Winchester, Monje y Obispo
-San Eusebio de Verceli, Obispo y Mártir
-San Eusebono de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Exsuperio de Bayeux, Obispo
-San Fausto de Roma, Mártir
-San Félix de Gerona, Mártir
-San Friardo de Besné, Diácono Eremita
-San Gurias de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Jonato de Marchiennes, Abad
-San Justino de París, Mártir
-San León de Montefeltro, Zapatero y Misionero
-San Leoncio de Perga, y compañeros Labradores y Mártires
-Santos Mártires Macabeos, Antiguo Testamento
-San Mauro de Roma, Mártir
-San Marcelo de Antioquía, Mártir Macabeos
-San Marcos de Qolzum,
-San Marino de Rímini, Zapatero y Misionero
-San Menandro de Filadelfia, Mártir
-San Nemesio de Lisvin, Confesor
-San Orlando de Vallombrosa, Abad (Mayo 20)
-San Pedro Fabro, Presbítero Jesuita
-San Pedro de Filadelfia, Mártir
-San Pedro Julián Eymard, Presbítero y Fundador (Agosto 2)
-San Rodolfo de Vallombrosa, Monje
-San Rubil (Ruben), Monje
-San Secundino de Palestrina, Mártir
-San Secundelo de Besné, Eremita
-San Severo de Aquitania, Presbítero
-San Severo de Gascuña, Presbítero
-San Vero de Viena, Obispo

-Santa Caridad de Roma, Virgen y Mártir (hija de Santa Sofía) (Septiembre 30)
-Santa Esperanza de Roma, Virgen y Mártir (hija de Santa Sofía) (Septiembre 30)
-Santa Fe de Roma, Virgen y Mártir (hija de Santa Sofía) (Septiembre 30)
-Santa Solomonia de Antioquía, Mártir y Madre de los 7 Macabeos