martes, octubre 29, 2013

Santa Hermelinda de Lovenjoul o Brabante, Virgen y Reclusa

Santa Hermelinda de Lovenjoul o Brabante, Virgen y Reclusa
Octubre 29

Nació en Lovenjoul en Brabante (Bélgica), en el seno de una rica familia ligada a la familia de los Pipinos. Cuando era joven decidió rechazar toda propuesta de matrimonio y abandonó sus riquezas y beneficios y fue en busca de la soledad y el silencio.

Se quedó a vivir en la actual aldea de Beauvechain, donde se dedicó a las prácticas religiosas, frecuentando la iglesia durante la noche y descalza. Se dice que tuvo que hacer frente a dos hermanos, señores del lugar, que intentaron seducirla, y decidieron raptarla durante sus oraciones nocturnas, pero advertida por un ángel consiguió huir y marchó a Meldaert o Meldrick en Bravante, en la diócesis de Malinas, donde vivió como reclusa hasta su muerte con 48 años de edad. Está enterrada en la iglesia de Meldaert. c. 595.



Hermelina fue una reclusa de finales del siglo VI, de la que posteriormente a su muerte, y con la veneración que le siguió a esta, se escribió una “vida” que, en rasgos generales dice que perteneció a una familia noble de Lovaina, emparentada con el Beato Pipino de Landen (21 de febrero), cabeza de la realeza francesa. Sus padres se llamaron Ermenoldus y Ermesendis. Como mismo se dice de otros santos, desde su infancia destacó por su vida piadosa, aprendiendo los salmos de memoria, para repetirlos constantemente, uno tras otro. Sus padres planearon para ella un matrimonio ventajoso, pero al llegar a la mayoría de edad, Hermelina les planteó que quería quedar virgen y vivir en soledad. Su padre accedió y le donó un terreno cerca de su pueblo natal, aunque allí no estaba a gusto en su soledad, por la cercanía de la gente.

Dos jóvenes nobles se pudieron de acuerdo para violarla, atraídos por su belleza. Sobornaron al sacristán de la iglesia para que les propiciara el encuentro, pero un ángel avisó a Hermelina de que huyera de allí, si quería mantener el tesoro sagrado de su castidad. Ella buscó refugio en Meldert, Brabante, en medio de la soledad de una cueva. Aún así pronto fue conocida y tenida por santa, llegando a ser consultada por el mismo clero y nobles. Ayunaba permanentemente y vivía en constante oración y penitencia.

Murió a los 47 años, pero nadie supo nada, de su cuerpo hasta que muchos años más tarde pasó por allí un viajante, que vio unos resplandores entre los árboles, fenómeno que cesó al salir el sol, pero se mantuvo un agradable y desconocido aroma. A la noche siguiente regresó al mismo sitio, con la esperanza de que se repitieran los signos, como sucedió. Vendió todas sus propiedades y construyó una ermita para dedicarse a la oración y la penitencia. Se cree que haya descubierto el cuerpo de Hermelina, que había sido “enterrado por los ángeles”. Se sucedieron las peregrinaciones, curaciones y milagros. Aún queda algo del antiguo culto en el sitio.

En realidad todo es más sencillo: Un eremita ocupó la cueva que había tenido antes Hermelina, de la que nada se sabía, este eremita propagó su devoción y con el tiempo se escribió esa “vida”.


También te aclaro que otras variantes del mismo nombre son Ermelina, Ermelindis, Hermelinda, Irma, Inmengard, Irmilindis, Emelindis, Emelina, Enmeline… y santas que los llevan.
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Fuente: preguntasantoral.blogspot.com.es

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Mi mama se llama Hermelinda y es una persona muy buena!!

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